<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460</id><updated>2012-01-30T23:14:42.036+01:00</updated><category term='Valencia Street Circuit. Convivencia.'/><category term='Jean Baudrillard'/><category term='dominio'/><category term='jóvenes.'/><category term='http://2.bp.blogspot.com/-fKb3FSBJfrQ/TiByvqQtemI/AAAAAAAAC00/58YZbVZMa9k/s1600/woody.jpg'/><category term='Pozuelo'/><category term='Escrúpulos. Fernando Alonso'/><category term='profesor Neira'/><category term='mayas'/><category term='Caso Gurtel'/><category term='la Luna'/><category term='autoridad'/><category term='Madonna.'/><category term='cárceles de prisa'/><category term='héroe'/><category term='antepasados'/><category term='Juan Goytisolo. Américo Castro. Blanco White. Miguel Dalmau. Jaime Gil de Biedma.'/><category term='http://1.bp.blogspot.com/-F5BmTpzIceM/TiqF44bxYQI/AAAAAAAAC1M/srrvRZTttFQ/s320/Camps_conduciendo_Ferrari.jpg'/><category term='Natalia Rodríguez'/><category term='energúmenos'/><category term='intercambio simbólico'/><category term='violencia'/><category term='simulacro'/><category term='disciplina'/><category term='resiliencia.'/><category term='kuculkán'/><category term='botellón'/><category term='Panóptico'/><category term='Bartleby'/><category term='pomelito'/><title type='text'>La cueva del gigante</title><subtitle type='html'>Desde la Cueva del Gigante, lugar perdido en un territorio árido donde antiguamente se refugiaban los bandoleros, esta página intenta echar luz, y también alguna sombra, sobre los fenómenos sociales contemporáneos: las nuevas tribus, los simulacros culturales, los movimientos de masas, etc...</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>236</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-1377524358488999215</id><published>2012-01-27T09:32:00.011+01:00</published><updated>2012-01-28T09:06:42.925+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-itO_NL1s58E/TyMjQ5MV__I/AAAAAAAADNQ/rMRt2FgLAuA/s1600/1326187287388.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-itO_NL1s58E/TyMjQ5MV__I/AAAAAAAADNQ/rMRt2FgLAuA/s320/1326187287388.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5702440326318653426" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;RENDIRSE. O NO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.En los últimos capítulos de la serie &lt;i&gt;Cuéntame&lt;/i&gt;, se nos desmenuza eficazmente la secuencia de un tratamiento para eso que, cuando uno se muere, llaman "una larga enfermedad". No es cierto que sea una larga enfermedad, largas son las dolencias por reuma o por desviación de columna, las oncológicas sólo lo son en algunos casos. En otros muchos pasa un lapso de tiempo escandalosamente breve entre que uno se entera de que tiene al &lt;i&gt;bicho &lt;/i&gt;dentro -si es que médicos y familiares te dejan enterarte, que ésa es otra- y que se va para siempre.&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Cuéntame &lt;/i&gt;es un relato blanco y oficialista, no pretende descerrajar heridas, ni aportar luces nuevas sobre el pasado que nos ha configurado. Lo que en esta serie una generación &lt;i&gt;cuenta &lt;/i&gt;a sus sucesoras respecto al pasado es cómo le fue la vida, o mejor, cómo recuerda que le fue. No hay lugar para el morbo ni se escucha a excluidos o derrotados que no hayan sido oídos antes de que les dé voz el relato. Tampoco creo, como a veces se insinúa,  que pretenda mentir para instalarnos en la comodidad de la historia oficial.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Si el objetivo esencial fuera evitarse problemas, la dirección habría rechazado a los guionistas el capítulo en que Antonio regresa a Sagrillas y se entera de que un viejo terrateniente fue el verdadero causante de la muerte de su padre durante la Guerra. La intervención de  su hijo Toni evita que su enloquecida reacción acabe en un asesinato por una venganza que se ha pospuesto medio siglo.  Toni -paradójicamente vinculado en ese momento al Partido Comunista, del que tan alejado se siente Antonio- aparece entonces como el representante de una joven generación que ya no se encuentra tan dañada por los trágicos acontecimientos de la Guerra y sus consecuencias. Son los jóvenes de aquellos años de la Transición los que habrán de propiciar la reconciliación que haga viable el nuevo marco democrático. Creo, en definitiva, que lo que pretende &lt;i&gt;Cuéntame &lt;/i&gt;es hacernos sentir acompañados, retrospectivamente acompañados; ya no caminarás sólo por la senda de la memoria: la de los Alcántara es lo más cercano a lo que podríamos llamar una memoria colectiva, un "nosotros" identificable como nacional y directamente causante de lo que ahora somos y tenemos, para bien y para mal.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me refiero hoy a &lt;i&gt;Cuéntame &lt;/i&gt;porque, una vez más, los guionistas han tenido la vista fina para detectar cuáles son los puntos más inflamables de la biografía de cualquiera de nosotros. Los españoles  que superamos los cuarenta no nos pasamos el día pensando en el daño que nos hizo Franco o en si el comunismo hubiera sido posible con un poco más de osadía: nuestra memoria está más bien atravesada de amigos que murieron yonkis, novias a las que no supimos querer, amistades estúpidamente descuidadas y extinguidas, copas de Europa que no se ganaron por muy poco o padres que se desvelaron por nuestra adolescente insensatez. Y, muy especialmente, el alma se nos altera cuando escuchamos una palabra: cáncer. Ella, y toda esa retahíla terrorífica que le acompaña dentro de un protocolo médico que, a nuestros oídos, es cualquier cosa menos frío o neutro. De todo ese léxico, la estrella invitada es la quimioterapia. No se me ocurre un método de cura que genere reacciones casi igual de pavorosas que la enfermedad que probablemente va a matarnos. En aquellos primeros años ochenta, se hablaba de la bomba de cobalto, un procedimiento que ahora nos suena tan a jurásico como las primeras computadoras personales pentium.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://4.bp.blogspot.com/-srDNkI2ziBg/TyMiLMdClhI/AAAAAAAADM4/76NqZLZe47M/s320/1327667310086.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5702439128898115090" style="color: rgb(0, 0, 238); text-decoration: underline; float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 203px; height: 320px; " /&gt;&lt;div&gt;Mercedes Alcántara tiene cáncer. La extirpación de un pecho no es suficiente, pues hay riesgo de extensión, de manera que comunican a su marido que van a aplicarle un "nuevo tratamiento que va a revolucionar las terapias oncológicas". Cuando, en medio del proceso, y a falta de dos sesiones de quimio, Antonio se lleva a su mujer a su pueblo natal, Sagrillas, asistimos a ese proceso tan indescriptible en el que, mientras el enfermo sufre en todo su rigor el dolor por las dentelladas del peor de los depredadores, los allegados velan impotentes ante un sacrificio cuyo desenlace puede ser la muerte. El dolor no solo encoge y fatiga a las personas, cuando es intenso y pertinaz, también deprime y causa desesperanza. Una noche, Merche le dice a Antonio que se ha terminado, que no más quimio ni más médicos, se acabó, no puedo más.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span&gt;&lt;u&gt;&lt;br /&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Una de las características de la quimio es que produce reacciones imprevistas y sorprendentes altibajos. A la mañana siguiente, tras una noche en la que la abuela de los Alcántara no ha parado de rezar, Merche aparece fuera de la casa, respirando el aire puro de la meseta ante una inmensidad que nos recuerda lo precioso que es cada segundo de vida que el destino decide concedernos. Anuncia a Antonio que acabará el tratamiento.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;-"No me voy a rendir".&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;2. La memoria de un ser humano de mediana edad está llena de momentos en los que la tesitura más recomendable podía ser muy bien la de rendirse. Yo he optado por no luchar en ocasiones en las que, quizá, lo suyo habría sido rebelarse. Y también me ha pasado lo contrario, he presentado batalla con armas y bagajes para defender lo que pensaba que era mío cuando lo aconsejable hubiera sido conformarse con levantar el campamento y largarse con viento fresco cuanto antes.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por fortuna no he vivido una guerra ni he sufrido graves enfermedades, pero he tenido problemas que, al menos a mí, me han parecido serios, y he debido tomar decisiones en momentos en que, más aún que el error, se abatía sobre mí la peor de las amenazas: el desánimo. Nos hallamos en una situación extraordinariamente propicia para la desesperanza colectiva. El momento histórico en que parece haberse reconocido universalmente que la democracia es el menos malo de los regímenes políticos es justamente aquél en el que con más fuerza se instala entre las masas la pesadumbre de la impotencia. Y es ese sentimiento, el de que nada se puede hacer para mejorar las cosas, el que hallamos en el origen de toda depresión.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;img src="http://4.bp.blogspot.com/-0VU4iwATfUE/TyMjYe2ZRkI/AAAAAAAADNc/llS8XBPMd1k/s320/1327611211108_fotosagencias_20120126_205033.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5702440456686224962" style="color: rgb(0, 0, 238); text-decoration: underline; float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 320px; height: 214px; " /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A lo largo de mi vida he tomado parte en muchas movilizaciones. En general no soy especialmente amante de las multitudes. No tengo ninguna afición a ponerme a pegar alaridos con un altavoz delante de un ayuntamiento a la salida de sus trajeados concejales. Tampoco me apetece demasiado colgar carteles de un puente, ni hacer pintadas a rodillo amenazando de cese a un conseller, ni entrar a saco en instituciones para encerrarme en ellas con la firme determinación de no marcharme hasta que no me saque la policía. No me siento nada cómodo en estos trances, pero, por distintas causas, he pasado por todos ellos y no me arrepiento. Lo hice de mala gana siempre, con cierta vergüenza, pero el deber tiene poco que ver con la apetencia y nada con la comodidad.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cada vez que advierto la necesidad de sumarme a algún movimiento reivindicativo -como ahora sucede, cuando nos hemos lanzado a la calle para defender la supervivencia de la escuela en particular, y, en general, los servicios públicos, amenazados por una crisis cuyos causantes han sido quienes llevan décadas clamando contra el Estado del Bienestar- surgen voces a mi alrededor que incitan al desánimo. "¿Crees que vamos a conseguir algo por salir a la calle a pegar gritos?" "Tienen el poder y no van a hacernos caso", "La gente les ha dado la mayoría absoluta, les da igual que protestemos", "Yo no dejo que me manipulen los de los sindicatos"...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Miren, a mí todo esto me parecen pamplinas para ocultar la cobardía o una indigna pereza, pese a que, como suele suceder con cualquier exhibición de pesimismo, tienen gran parte de razón. En realidad, soy el primero que cuando va a una huelga o incita a sus compañeros a salir a la calle tiene perfectamente asumido que sus enemigos son poderosos y que la batalla tiene pocos visos de ganarse. Por eso precisamente, porque tiene las de perder ante los mandarines, sale uno a la calle para colapsar el tráfico, cobijarse bajo una pancarta y hacer sonar un pito, con la consiguiente molestia para unos vecinos que ninguna culpa tienen.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;He participado en batallas que se han ganado y en otras que se perdieron. No recuerdo haber ganado ninguna que no se disputara: éstas se pierden siempre. Lo único que en ellas se ahorra uno es la frustración de la derrota, pues ésta ya la tienes desde el principio. Pero añaden una pérdida que nunca sufre el que sale a pelear: la de la propia dignidad.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;img src="http://4.bp.blogspot.com/-ZLar4nhDkGQ/TyMikX-RyfI/AAAAAAAADNE/WkqAU6vhnzY/s320/mani%2B022.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5702439561487043058" style="color: rgb(0, 0, 238); text-decoration: underline; float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px; " /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo tampoco me voy a rendir.  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-1377524358488999215?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/1377524358488999215/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=1377524358488999215' title='6 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/1377524358488999215'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/1377524358488999215'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2012/01/rendirse.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-itO_NL1s58E/TyMjQ5MV__I/AAAAAAAADNQ/rMRt2FgLAuA/s72-c/1326187287388.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-4871560184504607394</id><published>2012-01-20T08:31:00.007+01:00</published><updated>2012-01-20T10:44:21.784+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-ct4HXITuIAI/Txk1Ru2DxmI/AAAAAAAADMs/QpxaG0Dvm6Y/s1600/filosofia-de-la-ilustracion.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 240px; height: 304px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-ct4HXITuIAI/Txk1Ru2DxmI/AAAAAAAADMs/QpxaG0Dvm6Y/s320/filosofia-de-la-ilustracion.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5699645382162892386" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;EL PROGRESO&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Asisto a un coloquio sobre la vigencia de la idea del progreso, organiza la Real Sociedad Económica de Amigos del País. A estas alturas de mi vida no solo me causa respeto el nombre de una institución como ésta, en cierto modo me hechiza. Suena a burgueses algo atildados y con peluca, da a pensar en salones desvencijados y libros llenos de carcoma, pero si superamos esa primera y tópica impresión, nos encontramos con el origen del gigantesco proyecto histórico que nos identifica como "modernos". Me fascina la Económica, como me emociona leer a Voltaire o a Mayans, no como a uno le causa ternura leer antiguas y acrisoladas ilusiones, sino como aquél que, ahuyentada de un soplo la primera pátina de polvo, se percata de que lo que se proponían aquellos caballeros -derrotar al tenebroso dragón de la ignorancia y la servidumbre- tiene la misma vigencia que en su tiempo. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A lo largo del siglo XVIII, y con el devenir político y cultural de Francia como inspiración, se crearon en Europa instituciones ciudadanas cuyo proyecto era iluminar al conjunto de la sociedad a través de la instrucción y la difusión de las ciencias y las artes. Eso es, a fin de cuentas, lo que llamamos Ilustración, pretender que la acumulación de conocimientos -si somos capaces de garantizar su conservación y difusión a través de instituciones como la escuela, las bibliotecas o las fundaciones culturales- terminará forzosamente produciendo una sociedad más confortable, pacífica y justa. Durante el coloquio se nos explica de qué manera la sociedad civil se fue configurando, cómo el antiguo súbdito medieval fue liberándose de la coraza que le postergaba a la condición de súbdito para convertirse en un verdadero hombre libre.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;¿Y hoy? Esta es la gran pregunta que nos plantea un debate como éste. El Progreso es, antes que nada, un gran relato. La modernidad construye históricamente su identidad a fuerza de dar crédito a esa narración forjada por los ilustrados. Nadie ha definido mejor sus parámetros que Rousseau, quien en pleno Antiguo Régimen, recordaba a los mandarines que mantener secuestradas las libertades suponía traicionar los términos de aquel metafórico gran contrato que habría dado origen a las sociedades civiles. Para Rousseau, el hombre no habría de renunciar porque sí a una condición salvaje en la que, por lo menos, no habría de soportar las indignidades de la servidumbre y el veneno de pasiones &lt;i&gt;sociales &lt;/i&gt;como la envidia y la codicia. Dejamos de ser salvajes porque entendimos que sólo podríamos &lt;b&gt;progresar &lt;/b&gt;si nos juntábamos. "El invento moría con su inventor", dice el autor de&lt;i&gt; Emilio &lt;/i&gt;respecto al Estado de Naturaleza: nada garantizaba la conservación y difusión del conocimiento, dado que el hombre ni tan siquiera reconocía a sus hijos, luego mejorar era imposible y "las generaciones se sucedían con la tosquedad de las primeras edades, la humanidad era vieja, pero los hombres permanecían siempre niños."&lt;/div&gt;&lt;img src="http://3.bp.blogspot.com/-48GablP45Yc/Txk1JCLPatI/AAAAAAAADMg/ArVf5DMiw9E/s320/ilustracion0.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5699645232733186770" style="float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 320px; height: 210px; " /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; Se diría que este relato ha concluido, o que, al menos, ha entrado en situación de incertidumbre. De esto no tienen la culpa los filósofos posmodernos, aquellos que, como Lyotard -por no remontarme a Nietzsche- nos advirtieron hace tiempo de que el progreso era el héroe de un gran relato cuya credibilidad se asentaba sobre bases&lt;/div&gt;&lt;div&gt;tan míticas como las del gran relato medieval: la Salvación por la fe. Lo de ahora no requiere&lt;/div&gt;&lt;div&gt;lecturas sofisticadas. Lo comprueba cualquier ciudadano con instrucción media que ponga la radio y escuche que Moody´s nos ha vuelto a rebajar la calificación de la deuda.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cuando uno ve un reportaje sobre la Transición, escucha algunas loas a la figura del recién finado Manuel Fraga -incluso las de algunos enemigos acérrimos como Carrillo- o ve un capítulo de &lt;i&gt;Cuéntame, &lt;/i&gt;percibe que la imagen que nos hemos hecho de España como Estado moderno y democrático se sustenta desde algunos tópicos de perfil muy grueso. Los Pactos de la Moncloa, el hábil papel de la Corona, el sentido institucional de los redactores de la Constitución, la reacción ante el 23-F... Aquella mascarada del Golpe sería el último intento de los viejos poderes fácticos por estrangular las libertades y colapsar el proceso. Después han venido ya dos gobiernos de izquierda, tuvimos una factoría de cultura de vanguardia con la Movida Madrileña -cuyo resultado más luminoso es el éxito universal del cine de Almodóvar-, casamos a los gays, vencimos al terrorismo e incluso hemos ganado el mundial de fútbol...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Siempre ha sido dudoso este relato, pero nunca tanto como ahora, cuando despertamos del único sueño que no cambiamos por cuarenta mundiales ni por los oscars de Hollywood: hacernos ricos. La realidad es que, en muy poco tiempo, volvemos a ser esa península postergada del extremo occidental de Europa, cuyos comandantes ya hace tiempo que entendieron que no les sale a cuenta seguir ayudándonos. (Los fondos de cohesión, ¿recuerdan?) Tenemos gobiernos negligentes y corruptos. Sí, ya sé, no son iguales todos los políticos y todo eso, de acuerdo, pero quienes insisten tanto en que seamos ecuánimes parecen olvidarse de que la corrupción española no es un suceso más o menos puntual, sino un estado sistémico, una enfermedad endémica. En cuanto a lo de la negligencia, me pregunto a qué niveles puede haber llegado en territorios como el del País Valenciano, donde en un par de años hemos pasado de sentirnos como "la California del Mediterráneo" -así estimulaba Francesc Camps la autoestima de los valencianos- a convertirnos en una autonomía colapsada, con la Generalitat en quiebra técnica, sin pagar a los proveedores ni cubrir servicios esenciales desde hace muchos meses... Más o menos lo que uno se imagina que ocurre en Tanganica, pero aquí, a &lt;i&gt;Casa Nostra, &lt;/i&gt;quién lo habría imaginado.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://2.bp.blogspot.com/-oA_PAKTkM9Y/Txk00yk_vuI/AAAAAAAADMU/E2zd0ycZ0Og/s320/fraga_notppl_b0a14fa9104072bb5d298de47_s.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5699644884948860642" style="color: rgb(0, 0, 238); text-decoration: underline; float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 320px; height: 215px; " /&gt;&lt;div&gt;No cuela sin embargo el viejo clishé, tan adecuado para confortar a la masa en medio del desastre: qué malos gobernantes para tan gran país... No, no es cierto, tenemos los gobernantes que hemos querido tener. El País Valenciano es el ejemplo más redondo de sociedad que ha creído poder ilusionarse con el dinero fácil, la especulación como factor de riqueza y el enriquecimiento rápido. La burbuja del ladrillo -resultado de esa gran trama surrealista de la economía financiera contemporánea, esa a la que Vicente Verdú llama "capitalismo de ficción"- nos ha hecho olvidar que la prosperidad de las sociedades sólo se construye de forma fiable a través del esfuerzo diario. Nos guste o no, esta es la realidad, y no hay peor herencia para las generaciones venideras que las de inocularles otra fe que ésa, por más que la opulencia consumista que hemos llegado a tener, las tiendas que abre diariamente Zara en China, la celebridad que alcanzan los chicos de Gran Hermano, el messenger, los goles de Iniesta o los castings de modelos les hagan pensar que el mundo tiene el color de Tele Cinco, la Nochevieja y las películas en 3-D.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Se me ocurre pensar si los procesos al juez Garzón no son la metáfora de la clausura definitiva de un relato. En el coloquio de la RSEAP uno de los ponentes -muy brillante en su exposición, por cierto- insistió en la conveniencia de no opinar sin fundamento: "sobran opiniones, hay que documentarse y dejar opinar a los que saben". Correcto, pero como no soy experto en Derecho, todas las sospechas que albergo respecto a que Garzón es objeto de una persecución execrable por parte de fuerzas muy poderosas no habrían de tener valor alguno. Puedo hacer caso, por ejemplo, a quienes en la radio insisten con mucha convicción y aparente conocimiento de causa en que sus instrucciones son arbitrarias, que con tal de conseguir que un acusado o un testigo digan lo que él espera que digan es capaz de llegar demasiado lejos, que atiende a sus corazonadas más que al rigor, que tiene vocación de estrella y mártir... &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Yo imagino la vida de Garzón al modo de un biopic cinematográfico. Un servidor público decide emplear el poder que se la ha concedido como juez para luchar contra los &lt;i&gt;malos, &lt;/i&gt;es decir, todos aquellos que destruyen la convivencia por su corrupción, su violencia organizada y la intimidación que intentan mantener entre sus vecinos. Su tenacidad le lleva a asumir casos que otros jueces no quieren ver ni en pintura porque suponen riesgos de todo tipo, lo cual le hace generarse enemigos en todos los sectores, incluyendo el de su propio gremio. Llegados a este punto, podemos entender que Garzón quiere ser destruido por poderes fácticos de derecha -por asuntos como el de Gurtel o las fosas del franquismo- pero también por afectos al PSOE, donde se le sigue guardando mucho rencor al juez por los GAL. A todo este ejército tan heteróclito formado por quienes quieren vengarse del protagonista se suman narcotraficantes, terroristas y simpatizantes de dictaduras como la chilena o la argentina...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;img src="http://3.bp.blogspot.com/-MxyoKAMM30Y/Txk0h92sE7I/AAAAAAAADMI/H6_VP68pzow/s320/1326744089111.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5699644561558344626" style="float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 320px; height: 218px; " /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Garzón está ahora mismo a punto de ser expulsado de la judicatura porque le han denunciado quienes son sospechosos de crímenes horrendos. Algún amigo extranjero me pregunta cómo podemos consentirlo. Le contestó que lo que no sé es qué hacer para evitarlo, salvo manifestarme y emitir mi opinión, aunque sea, parece, una opinión poco documentada.No dejo de preguntarme si lo que está tocando fondo, más que nuestra prima de riesgo, no es nuestra dignidad.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-4871560184504607394?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/4871560184504607394/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=4871560184504607394' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/4871560184504607394'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/4871560184504607394'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2012/01/el-progreso-asisto-un-coloquio-sobre-la.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-ct4HXITuIAI/Txk1Ru2DxmI/AAAAAAAADMs/QpxaG0Dvm6Y/s72-c/filosofia-de-la-ilustracion.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-5871978188819625338</id><published>2012-01-13T09:34:00.013+01:00</published><updated>2012-01-14T10:24:24.445+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-3YeTtq-JFuA/TxE8jIyNuzI/AAAAAAAADLM/hqzK_MMv5Pc/s1600/estudiar.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 204px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5697401577951574834" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-3YeTtq-JFuA/TxE8jIyNuzI/AAAAAAAADLM/hqzK_MMv5Pc/s320/estudiar.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;HUMANIDADES&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;1. Llevo más de una década viviendo en mi actual domicilio. Han cambiado muchas cosas en este barrio y en mi vida desde entonces, pero hay una que ha permanecido idéntica. En el tercer piso del edificio vecino, diviso diariamente una ventana con una luz de flexo que está casi siempre encendida. Hay un joven que estudia. Lo hace de manera sosegada, sin ansiedad, sin prisas, no por falta de intensidad; al contrario, su actitud serena es propia de quien se sabe embarcado en una misión ambiciosa y de largo recorrido. Sospecho que prepara una oposición, y puedo imaginar que se trata de una de esas que requieren años interminables de trabajo. A veces, mientras yo me dispongo a encender la tele para ver un partido de fútbol y disfrutar del descanso que creo haberme ganado, observo antes de bajar la persiana que, como siempre, mi vecino estudia. Cuando el partido ha acabado y me dispongo a acostarme, la lamparita de mi vecino continua encendida.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Deseo que apruebe y consiga lo que se ha propuesto, un objetivo al que lleva un tramo muy significativo de su vida con tan admirable tenacidad. Jamás he hablado con él, no sé cómo se llama... Si me lo cruzara por la calle es posible que no lo reconociera. Creo que aún no sabe que suelo observarle y que en silencio le admiro. Si algún día la tenue luz que asoma desde su mesa junto a la ventana llega a desaparecer, yo no sabré si finalmente ha aprobado o si simplemente ha desistido. Quizá entonces me sobrevenga la melancolía, habré perdido algo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;¿Saben? Estoy un poquito hasta los huevos, para que se me entienda bien. Me cansa ese discurso tan simplista y tan eficaz que descarga sobre los empleados públicos la responsabilidad de los desastres económicos que han fabricado no sé si los ejecutivos de los bancos, los especuladores o los políticos, pero no desde luego las enfermeras de los hospitales públicos, ni los jueces, ni los maestros, ni los bedeles de los ayuntamientos. Me acaban de bajar el sueldo una vez más. Me han quitado los sexenios, que les aseguro que me costaron mucho de conseguir. Trabajé como un animal para sacar las oposiciones de profesor de enseñanzas medias a principios de los noventa y, disculpen la soberbia, pero obtuve el número uno de mi quinta. No lo logré por listo, porque de eso ando más bien justito, sino porque estudié como un cabrón. &lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-NhqR1KBlAQs/TxE8rJ761kI/AAAAAAAADLY/KA1ypnxBcyc/s1600/burocracia-717820.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 318px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5697401715699668546" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-NhqR1KBlAQs/TxE8rJ761kI/AAAAAAAADLY/KA1ypnxBcyc/s320/burocracia-717820.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No acabo de saber qué es lo que legitima a un tipo que ha heredado el negocio de sus padres a pasarse el día despotricando contra el Ministerio de Hacienda, los funcionarios, los asalariados "que no se implican y que sólo piensan en irse cuanto antes a casa" o los sindicalistas, y eso cuando no les pega por meterse también con las mujeres o los inmigrantes, todos los cuales tienen también, por lo visto, la culpa de que las cosas no funcionen. Tienen razón en que el país no funciona, pero España no es un país ineficaz sólo porque funciona mal la administración pública. En España hay magníficos empresarios, pero la nación sufre también de una lamentable cultura empresarial, de igual manera que, junto a algunos funcionarios que no merecen el cargo que ostentan, hay una mayoría de empleados públicos que se ganan su sueldo, un sueldo que, por cierto, nos recortan una y otra vez. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Soy profesor y empleado público, por tanto estoy expuesto a sospechas por doble motivo. Puede que lo merezca, y no me parece inaceptable ser objeto de un permanente interrogante respecto a la calidad y eficacia de mi trabajo. Pero acéptenme un par de pequeñas reservas. La primera es que se informen antes de juzgar respecto a los merecimientos de cada cual. Llamar a alguien "vago" sin conocerle es insultarle, y a mí pueden perderme el respeto si les place, pero mi autoestima no van ni a rozarla. Dejemos que se sigan deteriorando las condiciones del servicio que ofrecemos -que no tiene que ver solo con el salario que percibimos los profesionales- pero, por favor, no contesten después en las encuestas que lo que necesita este país es una mejor educación. Me vale igual para la sanidad, la justicia y los demás sectores de la administración pública. Seamos consecuentes.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ojalá apruebes, amigo. (Por cierto, mientras escribo estas líneas, en la noche del viernes, y me dispongo a apagar el ordenador para hacer la cena, pego una ojeada a su ventana. Hay luz, como siempre. Se me ocurre si no hay una cierta santidad en esa determinación tan invencible)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 218px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5697412835121127330" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-rpCgrsjgkBU/TxFGyZAlX6I/AAAAAAAADL8/96VUj1dEIBI/s320/cajera.jpg" /&gt;2. Una joven cajera se disculpa ante nosotros por no estar en la caja cuando nos disponemos a pagar. Las empleadas de este supermercado de franquicia alemana suelen parecerme personas tristes. Somos amables con ella. Lo somos siempre con las personas que están trabajando y nos prestan un servicio. A veces, cuando la gente entra en un lugar así, tiende a olvidar que lo que tiene delante es una persona. Mira con afecto a mi bebé, que le devuelve una sonrisa desde el carrito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Una allegada trabajó durante algún tiempo en una franquicia que no nombraré pero que goza de un prestigio considerable. Fue maltratada de manera indecente, cosa que, por cierto, le ha ocurrido en otros trabajos similares que ha tenido, algunos de ellos al cargo de empresarios desaprensivos de esos que despotrican contra todo excepto contra su propia inmoralidad y su ineptitud. Sistemáticamente las cajeras eran abandonadas a los pies de los caballos ante los conflictos que, por distintas razones, generaban momentos de irritación y tensión entre algunos clientes. "Dile lo que sea, quitátelo de encima como puedas". Esta es una frase muy oída en este tipo de lugares. Pero debemos reparar también en la actitud que, a veces, tenemos como clientes. Con frecuencia descargamos nuestra ira sobre los subalternos: cajeras, bedeles, enfermeras... Nos sentimos estafados, de acuerdo, pero levantamos la voz contra el más débil, sin atrevernos a hacer valer los medios adecuados para que nuestra reclamación -perfectamente legítima- siga el curso adecuado. Esto es muy español, parece.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Esta chica me contó que, en una ocasión, un cliente airado le echó la bronca por la política de la empresa. Le contesto, lógicamente, que acudiera al director. Este le dio una serie de explicaciones. El cliente cambió ante él de actitud, se comportó como una persona flemática y mesurada. Al abandonar el despacho del director, cuando ya dejó de tenerlo delante, volvió a calentarse, se lo pensó mejor, entendió -a destiempo- que las explicaciones no le habían convencido... Y adivinen a quien volvió a levantarle la voz. A la cajera, sí. Extraigan conclusiones. Acordémonos de que, tras las cajas, las ventanillas o las toneladas de impresos, lo que hay son personas, material sensible, humanidades. Son seres humanos los que sufren los recortes que con tanta convicción aplican los políticos cada vez que Moody o algún otro señor feudal de nuestro tiempo baja la calificación de la deuda. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5697401916568488610" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-RYh37vzevkA/TxE822OxyqI/AAAAAAAADLw/pMJfEono-RI/s320/1326373142367.jpg" /&gt;3. Merche, protagonista de &lt;i&gt;Cuéntame, &lt;/i&gt;es operada de un tumor en un pecho en el último capítulo de una serie cuya trascendencia creo que no ha sido debidamente valorada, seguramente por papanatismo. Gradualmente va conociéndose la gravedad de lo que, inicialmente, parece poder ser un simple quiste. La tragedia se cierne sobre los Alcántara. Su marido tiene que esforzarse en ocultarle las dimensiones del problema. Merche, con un pecho recién operado, le reprocha que le haya ocultado la verdad sobre su estado. Tras los pertinentes análisis médicos las noticias no son buenas. Antonio trata de mentir nuevamente a Merche. Ésta le mira y le obliga a decirle -esta vez sin remilgos- la verdad. Cuando Antonio se derrumba y empieza a llorar sobre el hombro de su esposa, ésta entiende, por primera vez, que ya no es la única víctima, que vuelve a ser ella la que -incluso a las puertas de la muerte- puede levantar el ánimo de su marido, que tiene que ser ella quien, como siempre ha hecho, defienda a su familia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;-"No voy a morirme", le dice en ese momento, uno de los más duros y emotivos en la historia de esta larga saga. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ojalá tuviera yo el valor de aquellas madres de hace treinta años. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-5871978188819625338?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/5871978188819625338/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=5871978188819625338' title='10 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/5871978188819625338'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/5871978188819625338'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2012/01/humanidades-1.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-3YeTtq-JFuA/TxE8jIyNuzI/AAAAAAAADLM/hqzK_MMv5Pc/s72-c/estudiar.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-6860007234368425146</id><published>2012-01-06T20:51:00.015+01:00</published><updated>2012-01-07T10:32:06.917+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-x4rj-BTz9vc/TwgMwRPFCGI/AAAAAAAADLA/16iHMHia9ps/s1600/tony_and_melfi.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 197px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5694815752209893474" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-x4rj-BTz9vc/TwgMwRPFCGI/AAAAAAAADLA/16iHMHia9ps/s320/tony_and_melfi.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;FICCIÓN CUÁNTICA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;1. La revista virtual &lt;i&gt;Ojos de papel &lt;/i&gt;publica esta semana un interesante monográfico sobre la revolución que se está produciendo en el mundo de la teleficción. Desde la irrupción en 1999 de la serie &lt;i&gt;Los Soprano&lt;/i&gt;, convertida ya en leyenda, televisiones como la HBO han conseguido que el sello de la calidad y el talento se asocie a muchas de sus producciones. El objetivo del monográfico es evaluar algunas de las claves de este fenómeno que parece haber hecho saltar por los aires el viejo perjuicio que otorga a la televisión o, para ser más preciso, a sus productos de ficción serial, la condición de masivos y subculturales, presumiendo que su consumo es puro&lt;i&gt; enterteinment, &lt;/i&gt;o, aún peor, manipulación ideológica barata. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Su director, Rogelio López, ha tenido la generosidad de encargarme la reseña sobre el ensayo &lt;i&gt;Teleshakespeare, &lt;/i&gt;un texto francamente oportuno y grato de Jorge Carrión. Como quizá recuerden, recientemente tuvimos un monográfico similar a vueltas con el asunto de los zombis, con el éxito de la serie &lt;i&gt;The walking dead &lt;/i&gt;en el trasfondo. Les recomiendo que no se lo pierdan, les garantizo que hay artículos muy interesantes, con contribuciones como la de Justo Serna y Alejandro Lillo. En este número hay además otras colaboraciones a destacar, como la de Rosario Sánchez Romero, especializada en la obra de Antonio Muñoz Molina, o el poeta Miguel Veyrat. No les defraudará. &lt;a href="http://www.ojosdepapel.com/"&gt;http://www.ojosdepapel.com/&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-seMXsZ9Fgw4/TwgMKoNC-SI/AAAAAAAADK0/XEcgwQds8-A/s1600/matrix.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5694815105540356386" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-seMXsZ9Fgw4/TwgMKoNC-SI/AAAAAAAADK0/XEcgwQds8-A/s320/matrix.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;2. Hay una parte del libro de Carrión sobre el mundo de las teleseries que he eludido deliberadamente en la reseña y al que he preferido referirme en mi blog. Es un apartado de la introducción al que Carrión llama "ficción cuántica". La propuesta es tan arriesgada como sugerente. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La física cuántica ha roto con el concepto de universalidad que la ciencia moderna hereda de Newton y que, en lo esencial, es decir, en la suposición de que hay un estado verdadero y estable de la materia, respeta la inspiración antigua de la ciencia aristotélica. La idea, tal y como la recoge Carrión, es que la materia registra una multiplicidad de estados simultáneos, adoptando ante nuestros ojos uno determinado -uno entre otros posibles- en función de las condiciones en que se trame la observación. Carrión establece una analogía entre ese modelo -que empieza ya a formar parte de la comprensión del mundo que tiene nuestra época- y el de las nuevas formas narrativas: "Las obras artísticas se desarrollan en esos universos simultáneos, según sus propias reglas, se ocultan, se rasgan y se reparan, aguardando sus lecturas"&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Esta visión poliédrica del universo de ficción, enganchada a la concepción física proporcionada por la relatividad de Einstein, encuentra su mejor vanguardia experimental en la ciencia-ficción, donde tanto se ha especulado durante décadas con el juguete del portal interdimensional. Más allá de artefactos demasiado metafísicos -y que me encantaban de crío, dicho sea de paso- como el "teletransportador" o la máquina del tiempo, lo que ahora ha abierto caminos a los narradores es el supuesto de una realidad paralela frente a la que el vulgo permanecería ignorante, siendo personajes como el Neo de &lt;i&gt;Matrix, &lt;/i&gt;los que, a modo de "iniciados", consiguen encontrar su llave secreta, pudiendo determinar cuál de los dos mundos -el "nuestro" o el que desconocemos- es el "verdadero" y cuál el simulado o virtual. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;3. Analogías como las que realiza Carrión son arriesgadas, aunque en su caso es empleada de forma prudente, lo cual le permite decir lo que quiere decir respecto a las nuevas posibilidades narrativas que se están aplicando en la teleficción y, además, salir bien librado. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No sé si les suena el llamado "Escándalo Sokal". En 1996 Alan Sokal, un científico norteamericano experto en física cuántica, escribió un artículo para una revista de ciencias sociales etiquetada como postmoderna. Contenía toda suerte de presunciones absurdas, como la de que la gravedad era un "efecto de sentido", resultado de complejas manipulaciones y juegos de poder, apoyándose de forma insoportablemente pedante en citas de lo más granado de la literatura francesa del posmodernismo. Su objetivo era, obviamente, ridiculizar y desenmascarar formas de razonamiento muy extendidas entre cierto subculto académico, según las cuales la mayor barbaridad puede decirse siempre y cuando se someta a cierta jerga más o menos abstrusa como la que es característica del posestructuralismo francés. La revista cometió el grave error de publicar aquel escrito tan surrealista, quedando públicamente en cueros cuando, después, el propio Alan Sokal descubrió su estratagema en otra revista, lo que generó un auténtico terremoto en las esferas de la intelectualidad, especialmente la francesa, con declaraciones de indignación muy encendidas como las de Jacques Derrida, una superstar de la filosofía contemporánea y a cuya obra salpicaba especialmente el artículo de Sokal. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Un año después, Alan Sokal publicó -junto a Jean Bricmont- un ensayo, &lt;i&gt;Imposturas intelectuales, &lt;/i&gt;donde denunciaba que algunos pensadores de enorme crédito como Jacques Lacan, Jean Baudrillard, Gilles Deleuze o Julia Kristeva han utilizado profusamente conceptos de la física contemporánea de forma errática y poco contrastada, manipulando la comprensión de sus lectores con su verborrea efectista. No se limitan estos dos autores -como sería de prudencia- a citar aquellos pasajes en que se producen tales abusos y a explicarnos por qué son falaces, sino que se comprometen con una crítica global a la posición filosófica supuestamente común a estos autores, los cuales, en pro de su propio interés como brillantes retóricos, pretenden convencer al mundo de que lo que llamamos la verdad es un efecto de perspectiva inducido por castas con poder, por ejemplo la comunidad de expertos científicos, y que la ciencia no es sino un relato más. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No he leído el ensayo de Sokal, y no estoy seguro de querer leerlo. No me preocupa que cargue contra autores con cuyos textos me he formado. En eso me parece sana cierta labor de desmitificación, y puedo dar fe de que Jean Baudrillard -al que dediqué mi Tesis Doctoral- (&lt;a href="http://tdx.cat/bitstream/handle/10803/9847/montesinos.pdf?sequence=1"&gt;http://tdx.cat/bitstream/handle/10803/9847/montesinos.pdf?sequence=1&lt;/a&gt;) se muestra ocasionalmente algo tendente a este tipo de aventuras en algunos escritos. Me parece en cualquier caso que no se debe perder excesivo tiempo con este tipo de intervenciones cuyo fulgor depende en gran medida del talento de las celebridades a las que supuestamente desenmascaran y de las que terminan viviendo como parásitos. Creo que si damos crédito a la idea de que Kristeva o Baudrillard son simples nigromantes, entonces lo que encontramos es la excusa perfecta para no tener que leerles, que es más o menos lo mismo que cuando uno se convence de que no hay que leer a Nietzsche porque estaba loco, o a Heidegger o Cioran porque alguien nos ha contado que fueron nazis. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-tVleJszDfOI/TwgMGvyVOXI/AAAAAAAADKo/25lA6oFtOWk/s1600/kafka02.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 226px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5694815038856313202" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-tVleJszDfOI/TwgMGvyVOXI/AAAAAAAADKo/25lA6oFtOWk/s320/kafka02.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;4. ¿Tiene algún valor, alguna rentabilidad cognoscitiva esta metáfora -y es de prudencia entenderla así, como metáfora- de la "ficción cuántica"? &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Un compañero del Seminario de Física y Química me explicó -a vueltas con las implicaciones filosóficas de la física cuántica- que empezaba uno a entender un poquito lo que son las partículas elementales cuando asume que su deambular no se somete a lo que denominamos leyes físicas. Esta aparente fantasmagoría sólo adquiere sentido dentro del paradigma que se ha ido instituyendo en el universo de la ciencia a partir de la relatividad einsteniana y, muy especialmente, del Principio de Indeterminación de Heisenberg. Lo que debemos entender es que suponen la muerte del concepto clásico de la "verdad" como un estado fijo y determinable de la materia: simplemente no existe tal cosa, y tratar de establecerla es crear una figuración que ya no dice nada de lo que los físicos han aprendido respecto al comportamiento de la materia en los últimos cien años. Lo que explica Heisenberg es que las condiciones de observación -y los seres son para nosotros &lt;i&gt;algo&lt;/i&gt; en la medida en que establecemos unos parámetros que nos permiten observarlos- determinan el estado de las partículas elementales, de tal manera que, al recibir los haces de luz, su velocidad cambia. No hay manera de salir de este bucle, no hay una condición estable del objeto. Si queremos hablar de verdad, debemos alumbrar una concepción diferente de la objetividad, debemos asumir la obligación de vivir siempre en la incertidumbre. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No quiero aventurarme en exceso por estos derroteros que me son tan ajenos e ininteligibles, pero no me parece difícil acercar algunas de las implicaciones de esta visión de la física contemporánea a una problemática que sí es filosófica, la de qué es eso a lo que llamamos "Realidad". Que son las condiciones presupuestas en la observación las que, en medio del caos, determinan qué es el objeto, viene ya sugerido por la filosofía de Emmanuel Kant, quien ya nos hizo entender que es el sujeto el que, desde las categorías racionales, impone su forma a la experiencia. Tomado rigurosamente, este orden de cosas supone que lo que denominamos la verdad es el resultado de un constructo, un constructo de la razón, de la cultura, de la ideología, de la voluntad de poder... En cualquier caso, lo que ha logrado la filosofía contemporánea desde la &lt;i&gt;Crítica de la Razón Pura &lt;/i&gt;es reivindicar el papel del sujeto, un papel activo y creativo, capaz de forjarse una visión del mundo propia, más allá de la impotencia y la pasividad a la que pretendían condenarle las estructuras del Antiguo Régimen en tiempos de Kant, y -¿por qué no?- las de la cárcel de hierro de la burocracia y la macroeconomía en el momento actual. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No tengo ninguna duda de que esta lógica tiene repercusiones de toda índole en el panorama narrativo. Jorge Carrión se refiere a cierto relato especialmente inspirado de Jorge Luis Borges, &lt;i&gt;Tlön, Uqbar, Orbis, Tertius&lt;/i&gt; y a la inevitable &lt;i&gt;Rayuela, &lt;/i&gt;de Julio Cortázar. A mí se me ocurre pensar en el &lt;i&gt;Finnegans wake &lt;/i&gt;de Joyce, y, muy especialmente, en el mundo de Franz Kafka. Dice Umberto Eco a su respecto en &lt;i&gt;Obra abierta: &lt;/i&gt;"... la obra permanece inagotable y abierta en cuanto &lt;i&gt;ambigua, &lt;/i&gt;puesto que se ha sustituido un mundo ordenado con leyes universalmente reconocidas por un mundo fundado en la ambigüedad, tanto en el sentido negativo de una falta de centros de orientación como en el sentido positivo de una continua revisión de los valores y de las certezas."&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-s-JXCyGXjlA/TwgMCtCH6sI/AAAAAAAADKc/VY-gRN9_CeY/s1600/jordi-costa-ficcion-televisiva-parte-perdidos-fisica-cuantica_1_972369.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5694814969397766850" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-s-JXCyGXjlA/TwgMCtCH6sI/AAAAAAAADKc/VY-gRN9_CeY/s320/jordi-costa-ficcion-televisiva-parte-perdidos-fisica-cuantica_1_972369.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; Me da que es entonces cuando uno empieza a sentirse cómodo viendo &lt;i&gt;The wire&lt;/i&gt;, donde las pesquisas para lograr desarticular las bandas de delincuentes se parecen a las que lleva a cabo el agrimensor K para contactar con la gente de &lt;i&gt;El castillo. &lt;/i&gt;O las dimensiones paralelas en que se mueve el alma de Tony Soprano, esa en la que escarba la Doctora Melfi; o los flash back de Don Draper en &lt;i&gt;Mad men, &lt;/i&gt;con los que accedemos a una realidad camuflada y paralela; o el laberinto de &lt;i&gt;Perdidos, &lt;/i&gt;con el multiverso de la isla, claro... &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-6860007234368425146?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/6860007234368425146/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=6860007234368425146' title='7 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/6860007234368425146'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/6860007234368425146'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2012/01/ficcion-cuantica-1.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-x4rj-BTz9vc/TwgMwRPFCGI/AAAAAAAADLA/16iHMHia9ps/s72-c/tony_and_melfi.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-1645292991249165963</id><published>2011-12-30T20:39:00.009+01:00</published><updated>2011-12-31T10:12:59.149+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-pvgzEmgYtd8/Tv7M6u6XF6I/AAAAAAAADJg/YSjyyF1KMDM/s1600/20111222_634601163857443546w.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 211px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-pvgzEmgYtd8/Tv7M6u6XF6I/AAAAAAAADJg/YSjyyF1KMDM/s320/20111222_634601163857443546w.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5692212288440178594" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;1. PARECE UN CHISTE DE CHUMY CHÚMEZ, quien entendió perfectamente que el humor sólo es verdaderamente consecuente cuando es humor negro. Hombres hechos y derechos compitiendo por exhibir un llanto más histérico y convulso. Se me ocurre si, durante las exequias en medio de la nieve, es el frío -que se adivina tremebundo- el que desata la orgía de lágrimas. Ya lo ven: un país entero entregado al oficio de la plañidera. No ha mucho que en nuestro país se reconocía todavía como oficio el de la llorona de entierros. Es un poco como esas estúpidas risas enlatadas de las &lt;em&gt;sit com&lt;/em&gt; de la tele, que nos indican cuando hemos de reírnos, pero a la inversa. El problema es que en Corea del Norte, por lo visto, se llora estos días sin interrupciones y sin derecho a objetar. Cada fiel miembro del Partido -me pregunto si hay algún norcoreano que no pertenezca al Partido- tiene que pegarse un baño de lágrimas espectacular en cuanto aparecen las cámaras de la televisión, manera muy posmoderna que el régimen elige para convencer al mundo exterior de que a todos les da mucha pena que se muera "El Querido Líder".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;En &lt;em&gt;La República &lt;/em&gt;equipara Platón al tirano con el más desgraciado de los hombres. La cárcel que habita es el mayor infortunio, pues vivirá permanentemente atemorizado ante la perspectiva de ser asesinado por cualquiera de los que mantiene esclavizados. No dejará de envidiar la vida del más humilde de sus siervos, el cual sí puede deambular sin miedo por el mundo. Qué triste sería obligar a alguien a llorar por mí. Pero ¿y durante la vida? ¿Es sincera la sonrisa de quien me sirve el té? Sospechar que no hay amor en las palabras de amor, sino miedo, el miedo que se presiente incluso &lt;img src="http://1.bp.blogspot.com/-2xpxV-6sAxs/Tv7NA2rB8FI/AAAAAAAADJs/egH5x2_MSb8/s320/chumy2.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5692212393602576466" style="float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 320px; height: 194px; " /&gt;en mis propios hijos. ¿Y el orgasmo de la amante? ¿No habrá sido también fingido?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No deja de sonrojarme la aparición en estos días de cierto ciudadano español llamado Alejandro Cao de Benós, que trabaja desde hace años para el régimen norcoreano. El caballero desmiente cada una de las evidencias que le muestran sobre los crímenes más atroces de Kim Jong, al que sin ningún rubor llama también "Nuestro Querido Líder". Dice haberse sumado al proyecto revolucionario norcoreano debido a sus profundas convicciones marxistas, y denuncia la perversidad de la propaganda capitalista, que inventa toda suerte de mentiras sobre el régimen para desacreditarlo ante el mundo. No acabo de saber muy bien por qué les preocupa tanto, pues parece importarles un comino lo que piensen de ellos. Se me ocurre si el tipo podría ser un parado que decidió hacerse súbdito del Querido Líder para salir de la miseria y vivir dignamente. Pero no, me temo que lo que dice se lo cree de verdad.&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Esto hace que el chiste sea más malo, qué vamos a hacerle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. Lo peor que tiene la ortodoxia comunista es que uno, o se convierte en una especie de papanatas como el tal Cao de Benós, o se instala para siempre en la melancolía, convencido de que la especie humana no está -pobrecita- madura para asumir su propia redención. A mí no haber estado nunca demasiado convencido de nada, me ha corregido la miopía de quien, por defender las bondades de una ideología, decide pasar por encima de todo tipo de atrocidades. La cuestión es asumir, de una vez por todas, que la Revolución ni se ha realizado ya, ni ha fracasado, ni podemos declarar solemnes que "es un imposible". Lo que sucede es que, simplemente, no sabemos qué es la Revolución, no hay gurú político ni Nostradamus que pueda dar cuenta a priori de cómo hacen las masas para librarse de sus cadenas o para regresar a ellas. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mientras tanto, sabiendo reconocer que la Revolución no sucede ni dónde pensábamos, ni cómo pensábamos, ni cuando pensábamos, se me ocurre pensar que el año que termina deberá ser recordado por la historia como el del 15-M y, muy especialmente, como el de la Primavera Árabe. La degollina cuyas noticias llegan diariamente de Siria no debe confundir el diagnóstico: los pueblos árabes, y muy en especial los jóvenes árabes, le están dando una lección de valor y solidaridad a una Europa paralizada por el terror a la pobreza y la incapacidad para rebelarse contra los mandarines.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;img src="http://4.bp.blogspot.com/-BF51KVDS6Bc/Tv7NLlV5fbI/AAAAAAAADKE/JqBoMbpFm3M/s320/342c058c-1a8b-403e-9208-a739c63cc00c_04.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5692212577929100722" style="float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 320px; height: 203px; " /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;3. Suelo ser muy crítico con el consumismo y todo eso de la superficialidad pequeño burguesa que nos obliga a adquirir mercancías y bla, bla, bla, bla... Para colmo detesto la oficialización de los afectos, los besos impostados, los decretos que nos obligan a divertirnos... Me cuesta sin embargo compartir este estado de ánimo tan extendido por el cual parece que lo mejor que podríamos hacer con la Navidad es suprimirla del calendario. Tradicionalmente me han sobrevenido todo tipo de desastres personales y familiares en estas fiestas. Ustedes pensarán que eso es más a favor de la anterior opinión... Pues no, lo que yo deseo, un año tras otro, es que mi madre vuelva a hornear el cordero, que haya regalos, que pongan ¡&lt;i&gt;Qué bello es vivir!, &lt;/i&gt; y que mañana, con la resaca de año nuevo, los tipos trajeados de la Ópera de Viena batan palmas al compás de la Marcha Radetzky un rato después de que unos señores con mono amarillo den saltos de esquí. Así soy de convencional, ¿qué se pensaban?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://4.bp.blogspot.com/-dg4dSldr2cg/Tv7NGUZyYCI/AAAAAAAADJ4/TBdZUKjTIbQ/s320/casillas-alergia.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5692212487482662946" style="float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 320px; height: 178px; " /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;4. La cara hinchada de Iker Casillas en el partido  de la fundación benéfica que dirige es el gesto navideño con el cual decido quedarme. Una reacción alérgica producida por algún alimento ingerido le puso la jeta como un cromo.Cualquiera de esas estrellitas que salen al mundo maquillados como una puerta y con el peinado impecable se habrían quedado encerrados rumiando su mala suerte y rezando para que los mofletes volvieran al sitio. (Sí, malvados, estoy pensando en el tontarras de Cristiano Ronaldo, pero no sólo en él) Iker sabía que no podía faltar a ese &lt;i&gt;su &lt;/i&gt;partido, era demasiado imprescindible. Bromeó sobre su careto inflado y salió a jugar. Así es este tío.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;5-En los próximos días aparecerá una nueva colaboración mía en la revista virtual &lt;i&gt;Ojos de papel&lt;/i&gt;.  ( &lt;a href="http://www.ojosdepapel.com/"&gt;http://www.ojosdepapel.com/&lt;/a&gt; )Ya les informé sobre el tema -los zombis- que debatimos recientemente en dicha revista. En esta ocasión hablaremos sobre el impacto de las series de televisión americanas en la actualidad. Les aseguro que merece la pena. A mí me toca comentar el libro &lt;i&gt;Teleshakespeare, &lt;/i&gt;de Jorge Carrión. Feliz año, amigos. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-1645292991249165963?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/1645292991249165963/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=1645292991249165963' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/1645292991249165963'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/1645292991249165963'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/12/1.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-pvgzEmgYtd8/Tv7M6u6XF6I/AAAAAAAADJg/YSjyyF1KMDM/s72-c/20111222_634601163857443546w.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-1493682049530358753</id><published>2011-12-23T07:45:00.012+01:00</published><updated>2011-12-24T18:22:20.084+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-KVGq4Lz8juo/TvTRI-2qHUI/AAAAAAAADJI/_EN1OJOcZn8/s1600/luckofthedice.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 214px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5689402181517188418" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-KVGq4Lz8juo/TvTRI-2qHUI/AAAAAAAADJI/_EN1OJOcZn8/s320/luckofthedice.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA LOTERÍA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Uno de los relatos más intrigantes de ese gran embaucador que es Jorge Luis Borges, &lt;em&gt;La lotería en Babilonia &lt;/em&gt;(&lt;em&gt;Ficciones), &lt;/em&gt;da por hecho la existencia de una misteriosa Compañía encargada de reglamentar una serie de juegos de azar que determinarán fortunas de todo tipo, desde el enriquecimiento de un individuo hasta su absoluta ruina, desde la realización del más lúbrico de sus deseos, hasta su castigo más feroz, por ejemplo ser mutilado. Los boletos positivos pueden hacer feliz a cualquier babilonio, pero también los hay negativos, que pueden arrastrarle hacia el desastre. Se sortean acontecimientos trascendentes, pero también insignificantes, como añadir un grano de arena a la playa. (Habría que decir que insignificantes solo en apariencia, pues hay resultados de los sorteos que, aplicados pertinazmente durante años, terminan generando revoluciones completamente imprevistas en el orden social de Babilonia)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como tantas otras veces, el cuentacuentos ciego nos toma el pelo, o acaso habría de decir ese hombre al que Borges se refiere y que se apresura a concluir para nosotros el relato breve sobre la lotería en Babilonia, pues le anuncian mediado el manuscrito que su barco está a punto de zarpar. La lotería ha condicionado la vida de los babilonios desde tiempos inmemoriales, pero sólo a partir de un cierto momento surgió la misteriosa Compañía, cuya misión era garantizar, fiscalizar y organizar los procesos de azar, un azar que no lo es del todo, ya que se desarrolla sometido a reglamentos que los babilonios definen sin dudar como escrupulosos e intrincados, por más que les esté vedado su conocimiento. Como suele suceder con Borges -por eso suma tantos adoradores como hostiles- al final del relato tenemos la sensación de no haber avanzado ni un palmo: todo está donde empezamos, o quizá incluso más atrás. Y, sin embargo -y por eso no he abandonado sus textos, a pesar de que hace mucho ya que descubrí que no había que tomárselo demasiado en serio- creemos saber algo que no sabíamos cuando empezamos a leer. Todo es falso o, al menos, dudoso y equívoco. Con seguridad la Compañía no es exactamente lo que uno piensa, quizá es tan solo una leyenda y no existiera nunca, como algunos herejes insinúan. En ese caso, lo verdaderamente babilónico no es el sometimiento al azar de las cosas de la vida -en esto habríamos de ser todos babilonios- sino la convicción colectiva de que una fuerza perfectamente organizada pero invisible controla el proceso que reparte las fortunas y los dolos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-89OitudsNDM/TvTQ-vQdHlI/AAAAAAAADIw/EiH0cUxfhgE/s1600/Jorge_Luis_Borges.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 214px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5689402005531729490" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-89OitudsNDM/TvTQ-vQdHlI/AAAAAAAADIw/EiH0cUxfhgE/s320/Jorge_Luis_Borges.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Ya lo ven, todo el relato gira en torno a una institución cuyos procedimientos se describen exhaustivamente para terminar declarando su precariedad y aún su inexistencia. En aquellos rectángulos numerados que repartían inicialmente los mercaderes y que terminaron arruinándolos, pero que instauró para siempre entre los babilonios la costumbre de regirse por el juego, se contiene una verdad terrible, cuya insoportable evidencia determina el nacimiento de las religiones: el azar determina nuestras vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. Mi relación con la lotería de Navidad es más estrecha de lo que creen quienes año tras año me ofrecen un boleto y advierten la aparente indiferencia de mi rechazo. No participo porque no crea en la fortuna, más bien es que creo demasiado: temo a la fortuna, por eso, como sucede con aquellos que prefieren morar a las puertas del cielo antes que atravesar resueltamente sus puertas, no sea que ofendieran a los dioses, prefiero asistir al juego evitando resultar demasiado afectado. Es una vana ilusión, porque no se puede vivir de espaldas a la lotería, dado que ya les he advertido que no hemos abandonado Babilonia, pero mi actitud pasiva ante ese juego me permite, siquiera en mi ensoñación, conjurar la peor de mis supersticiones: siempre he temido que la pretensión de que el azar hubiera de elegirme a mí para la gloria ofendía a los caporales de la Compañía, los cuales, sucumbiendo a los primeros impulsos de la irritación contra mí, podrían muy bien vengarse enviandome cualquier calamidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy, pues, un cobarde, pero mi cobardía me preserva de uno de los peores vicios que asocio a la lotería, en especial a la de Navidad. Secretamente -digo esto porque creo que la gente se niega a reconocer un sentimiento tan intenso y ubicuo- se compra una papeleta por razones opuestas a las que supuestamente impulsan todo el movimiento de la lotería: no queremos que nos toque, pues de ser así compraríamos privada y secretamente cualquier papeleta que nos vendiera un viejo sordomudo en un rincón oscuro, lo que queremos en realidad es que no le toque a nuestros acompañantes sin que nos toque también a nosotros. Por eso la gente juega a la lotería de su empresa o del colegio de sus hijos. No te imaginas a ti mismo llorando de emoción por la fortuna recién alcanzada, te imaginas trágicamente silencioso, simulando alegrarte por la gloria de un compañero o vecino que nunca fue mejor que tú en nada, pero que esa mañana cree poder sentarse a la mesa de los dioses mientras tú sigues marchitándote en el fango.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-qZURBJAU-C0/TvTRC6r8MhI/AAAAAAAADI8/OTcWDDSP6C0/s1600/CAZOD737CAPXL8ALCALPR5AQCABMSFVKCA847EQ9CAOTS766CAGYSZZFCA7LP2MOCAJWD4F6CA9KGZ16CAZ8JU1ECAFA7E9WCADD3CVLCA3R0I6NCAXT09NHCA4NLZ0BCAQYXE7KCAOF7U01.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 300px; FLOAT: left; HEIGHT: 168px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5689402077319279122" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-qZURBJAU-C0/TvTRC6r8MhI/AAAAAAAADI8/OTcWDDSP6C0/s320/CAZOD737CAPXL8ALCALPR5AQCABMSFVKCA847EQ9CAOTS766CAGYSZZFCA7LP2MOCAJWD4F6CA9KGZ16CAZ8JU1ECAFA7E9WCADD3CVLCA3R0I6NCAXT09NHCA4NLZ0BCAQYXE7KCAOF7U01.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;No amamos al azar pues, en realidad le tememos. A través de la lotería no es tanto que intentemos fomentarlo como que más bien lo confinamos a un día determinado para, de alguna misteriosa manera, exorcizar sus peligros. Por eso todo el célebre ritual que le acompaña: ese runrún de la gente que pregunta si ya salió el Gordo entre los compañeros de la fábrica o la oficina, las tópicas bromas que circulan, los viejos frikis que acuden disfrazados al salón de sorteos... A mí me pasa como con muchas otras cosas, que no me interesa su contenido -ese deseo, en el fondo tan irresponsable, de hacerse rico- sino más bien su música, su liturgia, esa banda sonora de los gritos de los niños de San Ildefonso, esas caras esperanzadas y la cordialidad con la que te sonríen ante la proximidad de la Navidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No juego en el Sorteo Extraordinario de Navidad, en realidad no juego a ninguna lotería y hace como veinte años que no hago quinielas. Mi abuela me traía siempre un boleto para que lo rellenara por ella con la pretensión de que se haría rica y lo compartiría conmigo. Veía que yo ponía ganador al Madrid y me decía que no,  que rellenara la quiniela a lo loco, pues había oído que cuando de verdad tocaba era cuando ibas contra todo lo lógico y lo previsible. Aquello era falso, pero contenía un fondo decisivo de verdad: el Madrid gana casi siempre, pero solo si le das perdedor, es decir, si eriges el poder de lo improbable contra la lógica, tienes la posibilidad de encontrar la fortuna. Nunca nos tocó, nunca he valorado en exceso la posibilidad de hacerme multimillonario con un golpe de fortuna. Sospecho que no sabría qué hacer si me topara con un gran tesoro y que probablemente se me indigestaría. Pensaría de inmediato en el peligro de ser secuestrado, en la cantidad de tediosas e interminables gestiones que tendría que hacer para poner el dinero a buen recaudo y protegerme de todo tipo de acosos... Yo no sabría, saldría mal. En realidad, creo que me gustaba hacer quinielas para mi abuela por ese vértigo tan fascinante de jugar a prever lo que ha de ocurrir. Hay una impostura muy especial en ello, algo que puede esperarse sólo de un mamífero tan insolente e incapaz de someterse a las leyes de la naturaleza y de la lógica como es el sapiens.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-e0HUlVjXMZQ/TvTQ5gEWVSI/AAAAAAAADIk/AJu6DS-sv5E/s1600/200PX-%257E2.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; FLOAT: left; HEIGHT: 280px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5689401915555075362" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-e0HUlVjXMZQ/TvTQ5gEWVSI/AAAAAAAADIk/AJu6DS-sv5E/s320/200PX-%257E2.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;3. Pese a todo me atrae la expectativa del juego, no soy escéptico ante los sorteos de estos días por esa estupidez, en el fondo tan hipócrita, de que "no hay mejor lotería que el trabajo de cada día", una mentira cuya secreto designio adivino que se halla en la voluntad de mantener la sumisión de las masas. No discuto que es nuestra voluntad la que forja el grueso de nuestras vidas, pero es ingenuo ignorar la fatalidad, el disparate incontrolado que se oculta en los orígenes de cualquiera de los devenires en que nos embarcamos. Si quieren, a vueltas con el efecto del azar en nuestras biografías, les hablo de una frase que dije una mañana a un cura del colegio y que ha determinado el resto de mi vida, o un pequeño certificado que se traspapeló el momento crucial y que no tuve la tranquilidad para encontrar en aquel momento ante un funcionario, o de algo que hice sin pensar aquella tarde y que probablemente no habría ocurrido si lo hubiera pensado sólo dos minutos más, con lo que mi peripecia vital habría cambiado para siempre...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Borges tiene razón, la Compañía está detrás de todo, aún en el caso de que su existencia sea sólo una vieja leyenda. En cualquier caso voy a seguir sin jugar al Sorteo de Navidad. Hace unos años, con motivo de un viaje de verano al pueblo de Sort ("suerte", en catalán), cumplí para numerosos familiares y amigos el encargo de comprar lotería en la célebre delegación que -supuestamente gracias a los conjuros de "La Bruixa d´Or"- ha conseguido crearse la aureola de especialmente afortunada. Recuerdo a miles de personas pasando para comprar cualquier cosa relacionada con sorteos que aquel lugar vendiera, cómo pasaban estúpidamente la mano por la nariz del ridículo monigote de la bruja, la cara mezquina del lotero, ese tipo podrido de dinero que factura millones de euros cada día a cuenta de la credulidad humana y que dicen que planea pagarse una excursión por el espacio con la NASA. (No se preocupen, me fijé bien en su cara, ese hombre no es feliz, no sabe qué hacer con su dinero, y, al mismo tiempo, sería incapaz de renunciar a él, el pobre no tiene otra cosa). La gente no parece saber que Sort, o Doña Manolita o, cualquiera de los chamanes de la ignorancia contemporánea tientan a la suerte con procedimientos tan poco mágicos como el de extender &lt;i&gt;ad infinitum&lt;/i&gt; su oferta a las compras por internet -supongo que habrá una bruja virtual por la que, también virtualmente, pasará el boleto que compramos-, lo cual supone que si toca el Gordo o algún premio importante en su estafeta es porque, en realidad, el caballero compra una enorme cantidad de la lotería que luego venderá a miles y miles de incautos.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-5Imx3JCzlbM/TvVrZ4TqhtI/AAAAAAAADJU/VR3gtxxKKzU/s1600/10-550x391.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 227px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5689571796608255698" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-5Imx3JCzlbM/TvVrZ4TqhtI/AAAAAAAADJU/VR3gtxxKKzU/s320/10-550x391.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo que aquella mañana, tras salir hastiado del lugar, subí una montaña y contemple desde su cima los Pirineos. Después bajé al pueblo, tomé una cerveza mientras escuchaba el rumor del río de la Noguera Pallaresa donde jugaban los niños con sus barcas... Y pensé en la enorme fortuna de estar vivos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-1493682049530358753?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/1493682049530358753/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=1493682049530358753' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/1493682049530358753'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/1493682049530358753'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/12/la-loteria-1.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-KVGq4Lz8juo/TvTRI-2qHUI/AAAAAAAADJI/_EN1OJOcZn8/s72-c/luckofthedice.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-2705337903969691823</id><published>2011-12-16T20:23:00.015+01:00</published><updated>2011-12-18T11:25:04.548+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-tBk4a4K6Rfc/TuxURoqVhiI/AAAAAAAADHc/C2v-e43TvYM/s1600/Atenas.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 254px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5687013091411592738" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-tBk4a4K6Rfc/TuxURoqVhiI/AAAAAAAADHc/C2v-e43TvYM/s320/Atenas.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL AGORA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.Los atenienses del Siglo de Pericles se reunían en el ágora, una gran plaza abierta que constituía el centro de la vida comercial y política de la polis. No conviene dejarse marear por el empeño de los seguidores de Sócrates en desacreditar a la Ecclesia, primer régimen de gobierno democrático de la historia, y al que declaraban envenenado por la demagogia de los sofistas y el caos de los múltiples intereses particulares. Platón tenía sus razones para odiar a la Asamblea, cuyos mayoría aprobó la condena a muerte a Sócrates. El suyo fue un momento políticamente convulso, seguramente propenso a este tipo de barbaridades, y nadie ha dicho nunca que los pueblos no se equivoquen. Demasiado a menudo aquellos griegos prestaban oídos a halagadores y corruptos que aprovechaban el turno de palabra para engatusarles con el poder persuasor de su elocuencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tampoco es gratuito el reproche de que aquella democracia contenía lo que, desde nuestra perspectiva moderna, constituye una profunda contradicción: la sociedad helénica era esclavista, como lo fue insistentemente el mundo antiguo hasta que el mensaje cristiano tuvo la fuerza suficiente como para convertirse en referencia ética fundamental de esta pequeña península de las estepas asiáticas que conocemos como Europa. Ciertamente la Asamblea gobernaba de manera directa, con espíritu de referendum vinculante, y se cuidaba con reglamentos muy escrupulosos de que a ningún ateniense le tentara apoderarse de las instituciones y arrogarse una representación que nadie habría de concederle. Sin embargo el principio del gobierno inmediato por las masas, traducido en la celebre consigna -"un hombre, un voto"- no oculta ante nuestros ojos la evidencia de que la categoría de ciudadano sólo se atribuía a un sector relativamente pequeño de la población total de Atenas, de manera que quedaban excluidos de la Asamblea las mujeres, los metecos (nacidos en el extrajero) y, por supuesto, esa absoluta mayoría silenciosa constituida por los esclavos. &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-3fbKo4G5vHg/TuxV0MiSzRI/AAAAAAAADH0/cQcaJVaSEBc/s1600/manifestantes-intentaban-Puerta-Sol-AFP_CLAIMA20111216_0183_7.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 239px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5687014784668716306" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-3fbKo4G5vHg/TuxV0MiSzRI/AAAAAAAADH0/cQcaJVaSEBc/s320/manifestantes-intentaban-Puerta-Sol-AFP_CLAIMA20111216_0183_7.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gran pregunta que nos plantean hoy el 15-M y otros movimientos con espíritu de reivindicación popular y participación no mediada en la gestión de los asuntos públicos -como la Primavera Árabe o los Indignados de Wall Street- es si resulta posible trasladar a la actualidad el espíritu del ágora antigua, entendiendo que, en este caso, el carácter "abierto" de la Asamblea implica su universalidad, eso de lo que precisamente careció la democracia fundacional en la polis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunas personas piensan que Internet podría hacer posible este viejo sueño. Empatizo profundamente con esta expectativa, pero creo que la gran reflexión colectiva en medio de la que nos hallamos está todavía por madurar. No me preocupan todavía en exceso las indudables dificultades técnicas de un procedimiento asambleario donde la apertura del ágora fuera sustituida por una virtualidad desespacializada que podría muy bien simular la participación ciudadana en vez de potenciarla. Y ya sabemos de qué manera tan obscena se resuelve la lógica de las mayorías en internet, donde la apoteosis de la democracia es el número de entradas que tiene la última gilipollez de Lady Gaga o los resultados de un sondeo sobre si Zp tiene la culpa de la crisis. Lo que verdaderamente me interesa es concretar por qué hemos dejado de creer en la &lt;strong&gt;representación&lt;/strong&gt;, que es lo que realmente está en juego en todo este asunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los griegos jamás habrían aceptado que otro gobernara por ellos; de hecho estaba muy mal vista la costumbre de rehusar la asistencia a la Asamblea, una actitud propia de gente mezquina y que prefería entregarse a cualquier causa privada antes que pronunciarse sobre los asuntos que afectaban a la convivencia y a la salud de la ciudad. La democracia contemporánea se sostiene sobre la hipótesis de que podemos ser representados, es decir, que debemos confiar en personas expertas en la administración de la res pública a los que votamos cada periodo, descargando sobre sus espaldas la responsabilidad de decidir lo que habrá de ser de todos. Son poderosas las razones por las que hoy muchas personas, en especial personas jóvenes, dudan de que las instituciones partidarias dedicadas a obtener la representación para gobernar sean -como proclaman serlo- herramientas de una voluntad colectiva. Sin embargo, creo que determinadas consignas -muy populares durante los momentos más intensos de la movilización que vivimos antes del verano- dan por he&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-FOGAVS4c1Uc/TuxVv4htEpI/AAAAAAAADHo/rA0Vgo1Lct4/s1600/democracia.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 246px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5687014710578057874" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-FOGAVS4c1Uc/TuxVv4htEpI/AAAAAAAADHo/rA0Vgo1Lct4/s320/democracia.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;cho imprudentemente que podemos vivir sin partidos ni sindicatos, instituciones mediadoras que, con acierto o sin él, configuran un sistema de mediaciones sin los cuales, las masas podrían quedar peligrosamente desamparadas ante riesgos como el de las tiranías y los populismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cualquier caso, con o sin políticos profesionales, lo que pone sobre la mesa este nuevo movimiento social, que no estaba contemplado en el programa de nuestra aún joven democracia, es que tenemos la obligación de ejercer presión sobre los poderosos -los que gobiernan desde las instuciones, pero también, o sobre todo, los que lo hacen desde el capital-, obligarles a que se nos escuche y pronunciarnos enérgicamente ante los desmanes que tan frecuentemente cometen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. Me causa una profunda repugnancia la campaña publicitaria con la cual una importante empresa de telefonía se inspira en el 15-M para crear una atmósfera de "buenrollismo" en torno a la mercancía que vende, cuyo mercado es fundamentalmente juvenil. Discrepo sin embargo de alguna opinión que ya he visto circular por la Red, según la cual la campaña parodia el movimiento de los Indignados.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-iFwpSPzhz8Q/TuxZecq6hdI/AAAAAAAADIY/3tEJXk2gUVg/s1600/mad-men.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 265px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5687018809089230290" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-iFwpSPzhz8Q/TuxZecq6hdI/AAAAAAAADIY/3tEJXk2gUVg/s320/mad-men.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El del marketing es un mundo sumamente complejo, tanto como el que rodea la conflictiva personalidad de Don Draper, protagonista de la fabulosa serie televisiva &lt;em&gt;Mad&lt;/em&gt; &lt;em&gt;men&lt;/em&gt;, que gira en torno a una empresa de publicistas de la Avenida Madison de Nueva York en los años sesenta. &lt;em&gt;Mad men&lt;/em&gt; debe ser vista por cualquiera que quiera interesarse por un relato televisivo que, además de brillante e inspirado, acredita una factura escrupulosamente respetuosa con el espectador, al que, al contrario de lo recurrente en cuestiones televisivas, deja de considerar como un ente pasivo, adicto y fácilmente manipulable. Pero, sobre todo, debe verse -y se me ocurre que debería ser de visionado obligatorio en institutos y universidades- si lo que se pretende es entender las claves del capitalismo contemporáneo. Recuerdo el modus operandi de Draper -todo un &lt;em&gt;cool hunter &lt;/em&gt;de hace casi medio siglo, cuando tal concepto ni siquiera existía- y se me ocurre que lo que pretende la campaña citada, lejos de burlarse de los Indignados, es capturar su reflujo, seguir las buenas vibraciones de su estela para provocar la empatía de una potencial clientela que es sobre todo juvenil. El problema es que no les ha salido, seguramente porque una cosa es ir de cazador de tendencias por el mundo y otra es ser, de verdad, como Don Draper, es decir, publicista de talento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Analicen cada uno de los anuncios que constituyen la ambiciosa campaña. Son asambleas populares que deciden cómo ha de configurar su oferta de telefonía móvil la empresa en cuestión. Se diría que crean una presión popular sobre los ejecutivos de la empresa, a los que uno imagina como unos tipos más bien oscuros que se remueven dentro de sus trajes, ansiosos de que la gente les diga exactamente lo que deben hacer para satisfacerla. Democracia en estado puro. Se nos intenta insuflar la idea de que, en tanto que consumidores, podemos obligar al capitalismo a plegarse a nuestros deseos. En la medida en que seamos muchos, a éste le será más difícil resistirse, un principio que ha hecho mucha fortuna en el mundo de las telecomunicaciones de consumo, pues se asume que en la medida en que se multiplican los&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-XYSNMQos9_U/TuxYD7-E_nI/AAAAAAAADIM/QMW82dOq8bw/s1600/p_txt.jpeg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5687017254123011698" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-XYSNMQos9_U/TuxYD7-E_nI/AAAAAAAADIM/QMW82dOq8bw/s320/p_txt.jpeg" /&gt;&lt;/a&gt; usuarios de una determinada red, el coste de la misma se abarata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los spots recogen vagamente algo de la atmósfera que se respiraba en los campamentos, pero lo hacen con bastante torpeza. Alguien propone en tono de ciudadano exigente una oferta de precios por llamada, hay quien le apoya y quien exhibe su discrepancia, un viejales suelta una gracia que la gente ríe, una señora de mediana edad aprovecha la coyuntura para hacer una insinuación sexual hacia un vecino más joven que ella, la masa asamblearia vitorea y aplaude... El mundo del gran capital ha sido derrotado, pues la maquinaria productiva queda sometida al empuje de la voluntad popular. El pequeño problema es que lo que han conseguido no es un buen remedo de las asambleas del 15-M, más bien se parece a la serie &lt;em&gt;Aida, &lt;/em&gt;una comedia de situación particularmente cutre y particularmente exitosa de Tele Cinco que tiene esa virtud tan sainetera de provocar hilaridad de la gruesa a partir de la supuesta sabiduría de las clases populares.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las asambleas ciudadanas promovidas por los Indignados son otra cosa, desde luego. De ellas, esta campaña publicitaria sólo es un torpe simulacro, casi una parodia, aunque no sea esa su intención. Me parece más cercana al espíritu de aquellas asambleas la contracampaña que circula últimamente por la Red. No se la pierdan, sabrán algo más sobre la potente empresa de telefonía que nos va a hacer a todos más libres y felices vendiéndonos sus aparatitos.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=z9fagh8RA70"&gt;http://www.youtube.com/watch?v=z9fagh8RA70&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-2705337903969691823?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/2705337903969691823/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=2705337903969691823' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/2705337903969691823'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/2705337903969691823'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/12/el-agora-1.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-tBk4a4K6Rfc/TuxURoqVhiI/AAAAAAAADHc/C2v-e43TvYM/s72-c/Atenas.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-2139065740958357161</id><published>2011-12-09T18:21:00.013+01:00</published><updated>2011-12-10T20:55:12.337+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-YMAKai40uFs/TuMg4lhOGSI/AAAAAAAADGg/rb91KMdDMSo/s1600/bureaucracy1.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 314px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5684423311187908898" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-YMAKai40uFs/TuMg4lhOGSI/AAAAAAAADGg/rb91KMdDMSo/s320/bureaucracy1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CÓMO PERDER&lt;br /&gt;TONTAMENTE LA MAÑANA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.Una noche, mientras tomaba pacíficamente un agua de Valencia en una terraza, se me acercó un tipo que, sin solicitar mi permiso, se sentó a mi mesa. Aparte de que tengo un imán para los pelmas -es culpa de mi madre, que me educó para ser amable-, y de que el interfecto estaba borracho y más loco que una cabra, el encuentro tuvo sus aspectos positivos. Me enteré de que en Holanda, país de origen de Hans, que así dijo llamarse, cuando alguien plantea de forma recurrente problemas en el trabajo por razones como desarreglos psíquicos o alcoholismo, se lo piensan poco antes de concederle una baja y una pensión que puede perfectamente durar hasta el resto de su vida. Hans, obviamente, estaba gozando de tal situación, de ahí que pudiera permitirse el lujo de vagabundear por tierras mediterráneas dándole a la gente la tabarra. A mí, y así se lo hice saber, que un país jubile a sus locos y borrachos me parece una muestra de entrañable espíritu civilizado. A él no, me dijo que no era por razones humanitarias, sino de puro pragmatismo: "Holanda es un país de judíos", dijo, "calculan que un tipo como yo les va a hacer perder más dinero si sigue estorbando en el trabajo, de manera que prefieren retirarlo y darle una pensión para que no moleste."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/--42ld6fsNDg/TuMhSpoPfAI/AAAAAAAADGs/pT88IfZrkLg/s1600/bureaucracy.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; FLOAT: left; HEIGHT: 232px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5684423758967700482" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/--42ld6fsNDg/TuMhSpoPfAI/AAAAAAAADGs/pT88IfZrkLg/s320/bureaucracy.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Obviamente no insistí en mi réplica, pero la verdad es que ni siquiera las patadas que De Jong le dio a Xabi Alonso en la final del Mundial me han alejado de la idea que concebí aquella noche de que Holanda es un pequeño paraíso. Hans, por cierto, añadió otra cosa: "Me encanta España, aquí puedes hablar con la gente, no es como allí, que las personas se meten en sus casas y se evitan, no hay trato humano en Holanda." Era por lo visto una razón suficiente para que Hans se gastara su pensión de minusvalía viviendo entre nosotros, que somos muy simpáticos, si bien sospecho que aquel infeliz no había caído en que de haber sido español nunca le habrían dado la oportunidad de vivir sin trabajar por la fruslería de estar un poco tocadito del perolo. Se me ocurre pensar también que, quizá, a los legisladores de la Celtiberia no se les ha ocurrido nunca retirar con sus correspondientes pensiones a los sujetos problemáticos por razones tan calculadas como las de los holandeses: en ese caso andamios, oficinas y cuarteles estarían tan llenos de tipos simulando estar locos que la prima de riesgo para la inversión extranjera estaría más o menos al nivel de la de Tanganica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Déjenme que les hable de otro personaje que conocí: Serafín. Resulta que Serafín es otro desocupado nacido en Europa y que viene a nuestro bonito país con cierta frecuencia. Es hijo de un emigrante español que prosperó mucho en Suiza, de manera que Serafín nació y ha vivido siempre en Zurich, pero dice estar muy a gusto cuando pasa temporadas en la patria de su progenitor. Su diagnóstico sobre nosotros era similar al de Hans, pero creo que bastante más lúcido y mejor fundamentado: "Me he preguntado muchas veces por qué España funciona peor que Suiza o que otras naciones europeas. He descubierto, tratando mucho con ustedes, que los españoles no son poco inteligentes, ni siquiera vagos como a veces se piensa. Lo que creo es que tienen un serio problema de organización. Ustedes funcionan mal porque pierden tiempo y enormes energías en la administración de sus asuntos."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-Z6vJR0qpu0M/TuMhfIBKfdI/AAAAAAAADHE/spySLy-MnBQ/s1600/burocracia-1.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 222px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5684423973283724754" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-Z6vJR0qpu0M/TuMhfIBKfdI/AAAAAAAADHE/spySLy-MnBQ/s320/burocracia-1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;2 Ayer pasé la mañana en un departamento de la administración educativa valenciana. El Registro estaba colapsado, en este caso porque, según pude saber, se agotaba el plazo del concurso de traslados para docentes de Primaria y Secundaria. Da lo mismo, en cualquier otro momento hay otra razón para que el Registro se colapse. Lo razonable cuando uno acude a ese lugar es asumir que va a perder la mañana. Es algo que está calculado, salvo que te den alguno de los primerísimos números: la organización de la oficina ya tiene previsto que la cantidad de empleados que van a estar atendiendo a la gente va a ser precaria durante toda la mañana, excepto, en todo caso, en el último tramo del turno, por aquello de que antes de ir a comer habrán de quedar atendidos todos los que han recibido el número hasta una cierta hora. Ello, paradójicamente, premia a los que llegan tarde, pues si usted consigue el número a las nueve y media, es posible que no haya sido atendido hasta la una, pero si llega a la una, es posible que haya podido concluir antes de las dos. Se me ocurre pensar, en atención a la teoría holandesa, si es rentable para un país que tantas personas estén desatendiendo sus trabajos durante tantas horas por una gestión simple que podrían resolver en cuestión de minutos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Este tipo de esperas, tan comunes en nuestro país, dan para mucho. Yo acudí con mi bebé y la madre de mi bebé. Mientras le hacía carantoñas -a la niña, la madre no estaba de humor para mariconadas- y la paseaba por las dependencias del lugar, ella tomó la resolución de cagarse. No entraré demasiado en detalles -ustedes son así de delicados-, pero los lactantes cagan muy líquido, de manera que, salvo que el pañal esté ajustado como un torniquete, corre uno el riesgo de que su joven vástaga se llene de caca hasta lugares inimaginables de su anatomía. Es muy vodevilesca la resolución de este tipo de enredos. Mientras te preguntas si se te pasará el turno - ése por el que llevas tanto tiempo esperando- y tras tener que saludar a un viejo compañero al que despides rápido sin explicarle demasiado bien la causa de tu urgencia, entras al WC y, como no está pensado para este tipo de gestiones, tumbas a la niña sobre tu chaqueta y, finalmente, consigues limpiarla con unas toallitas y cambiarle el pañal. La niña queda impoluta, no así tu chaqueta, cuyo reverso se llena de porquería del suelo, tanto como el anverso se llena de cacas de la niña. En cualquier caso, tú eres feliz, sobre todo si no te ha pasado el turno.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-o0JZ6B-zECQ/TuMhZJ5Am1I/AAAAAAAADG4/KWm1Tyt_c7M/s1600/bureaucrats.jpeg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 309px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5684423870707178322" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-o0JZ6B-zECQ/TuMhZJ5Am1I/AAAAAAAADG4/KWm1Tyt_c7M/s320/bureaucrats.jpeg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si detectan en mi relato -completamente verídico, lo juro- cierta rabia interior muy recocida por los años. De joven yo creía tener un problema patológico con las cuestiones burocráticas. Me molestan tantos los papeleos, las ventanillas, los duplicados y las instancias que he llegado a sufrir un amago de depresión la noche antes de tener que acudir a la mañana siguiente a alguno de estos encantadores lugares. Pero no, resulta que, bien observado el asunto, lo que me pasa a mí es lo que le pasa a casi todo el mundo. Hay quien no llega a ponerse histérico y gritarle a uno que abusa de su tiempo en la cola de las fotocopias, como ayer puede presenciar, y hay quien directamente se pone enfermo ante estos trances, pero a todo el mundo le molesta sobremanera este asunto y todos están de acuerdo en que hay que cambiarlo. El caso es que, en cuanto acaba el proceso y los papeles están entregados, salimos a escape del lugar y tratamos de olvidarlo cuanto antes... Hasta la próxima tortura, claro. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No me engaño, no tengo esperanzas de que esto cambie, no me hago ilusiones de que este país funcione bien algún día. He viajado bastante y he visto reinos donde las cosas se hacían rematadamente mal, pero, ¿saben?, se llaman Egipto, Cuba o Marruecos... Y eso que no he visitado Tanganica. España, desde aquel arreón de querer racionalizar la cosa pública que tuvo el primer gobierno socialista, casi ha conseguido dejar de parecerse a estos países llamados tercermundistas. Ahora bien, cuando, antes de la crisis, se extendió por la nación la idea de que nos estábamos convirtiendo en poco menos que un ejemplo para el mundo, creo que se nos olvidó un pequeño detalle: un país mal organizado es un país lento y destinado a que se bloqueen y malogren sus mejores inspiraciones.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;¿Quién tiene la culpa? Verán, soy empleado público y sé cómo funciona la administración. La inmensa mayoría de los que trabajan en ella son personas responsables y razonablemente eficaces. Ahora bien, basta que en un equipo de diez nos encontremos un inepto más un caradura para que todo empiece a complicarse. La cosa se puede sobrellevar si queda en eso, pues siempre hay quien hace más de lo que le toca, solucionando los desaguisados que hacen estos dos personajes... La catástrofe llega cuando, como por desgracia sucede mucho en España, uno de estos dos ostenta un cargo con responsabilidad en el departamento en cuestión. En España no se fiscaliza, no se controla ni se vigila ni se le piden cuentas a este tipo de caballeros, de tal manera que pueden escaquearse de sus funciones sin que les pase nada, y sintiendo además que son mucho más listos que los tontos que, pese a que tampoco son fiscalizados -ni tampoco premiados, claro- se dedican a hacer el trabajo que no hace el desvergonzado de su jefe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;3. El nuevo Presidente del Gobierno encarna para muchos la decidida voluntad de reducir el grosor de la supuestamente hipertrofiada administración española. "Mariano", murmuran, "es un tipo con agallas para echar a miles de funcionarios, es decir, de vagos". Ya ha empezado a hacerlo en las comunidades donde gobierna su partido, sin olvidarnos de la catalana, gobernada por la derecha más dura de todo el Estado, por más que los nacionalistas tienen una extraña habilidad para que creamos que sólo son reaccionarios los españolistas. Temo que el sector de la función pública que va a ir a parar a la cola del paro o que va a ver más endurecidas sus condiciones laborales es el que menos puede presumir de los privilegios de ejercer la función pública. ¿Ven a dónde quiero ir a parar? No tengo ninguna duda de que la cosa pública debe ser objeto de una profunda racionalización, lo cual debe suponer considerables esfuerzos de organización. Ahora bien, si creemos que se trata de echar gente a la calle, entonces no solucionaremos el peor de nuestros problemas, lo empeoraremos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-lXJlvinVNGI/TuMhmwltoWI/AAAAAAAADHQ/ANRnx4Gucrg/s1600/936full-baron-munchhausen-%2528the-adventures-of-baron-munchausen%2529-poster.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 226px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5684424104433525090" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-lXJlvinVNGI/TuMhmwltoWI/AAAAAAAADHQ/ANRnx4Gucrg/s320/936full-baron-munchhausen-%2528the-adventures-of-baron-munchausen%2529-poster.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Una vez oí a alguien decir que desde que había más policías había también más crímenes. Le contesté que entonces la cosa era muy sencilla: disminuimos los policías y disminuirá la delincuencia. Teatro del absurdo, sí, pero este razonamiento digno del Barón de Munchaussen es el que hacen millones de españoles cuando, tras quejarse por el mal funcionamiento de la administración, creen encontrar en los empleados públicos la cabeza de turco perfecta con la que cebarse. Claro, luego las cosas van a peor, se pierden más mañanas tontamente, se ralentiza la Justicia, desaparecen derechos como el de la ayuda a la dependencia, los colegios dejan de tener personal de atención para alumnos discapacitados o no llegan las ayudas para los damnificados por un terremoto, por citar unos pocos ejemplos de situaciones que a todos -excepto a los que son tan ricos que pueden solucionar cualquier contratiempo a golpe de talonario- les parecen indeseables en un estado civilizado y moderno.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;La administración no debe ser adelgazada porque no está gorda, debe ser reorganizada, que es una cosa muy distinta. Si la hacemos más débil sólo tendremos más lentitud y más injusticia. Conviene pensarlo. Aunque la derecha haya arrasado en las elecciones. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-2139065740958357161?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/2139065740958357161/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=2139065740958357161' title='6 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/2139065740958357161'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/2139065740958357161'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/12/como-perder-tontamente-la-manana.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-YMAKai40uFs/TuMg4lhOGSI/AAAAAAAADGg/rb91KMdDMSo/s72-c/bureaucracy1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-1636388729986188958</id><published>2011-12-02T10:08:00.011+01:00</published><updated>2011-12-03T08:56:52.140+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-OmecD4Wl7Vs/TtlJXzpjTOI/AAAAAAAADFw/98AU71Mlt74/s1600/The%2BWalking%2BDead%2BPublicity%2BStill.jpeg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 213px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-OmecD4Wl7Vs/TtlJXzpjTOI/AAAAAAAADFw/98AU71Mlt74/s320/The%2BWalking%2BDead%2BPublicity%2BStill.jpeg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5681653078254898402" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;MÁS SOBRE &lt;/p&gt;&lt;p&gt;LOS DICHOSOS ZOMBIS&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;Participo en el festín zombi que se celebra en las páginas de la admirable revista Ojos de papel &lt;a href="http://www.ojosdepapel.com/"&gt;www.ojosdepapel.com&lt;/a&gt;, cuyo director, Rogelio López Blanco, ha tenido la amabilidad de publicar mi reseña sobre el ensayo &lt;em&gt;Filosofía zombi, &lt;/em&gt;de Jorge Fernández Gonzalo, sobre el cual ya hablé en estas páginas recientemente y con motivo del regreso a la cadena Fox de la serie &lt;em&gt;The walking dead. &lt;/em&gt;Nos llevamos sobre el particular una polémica creo que interesante unos cuantos devoradores de cadáveres, a saber Justo Serna, Alejandro Lillo, Juan Planas, Rogelio López Blanco y servidor... Todos los detalles y sus correspondientes vínculos -así es este asunto tan mareante del hipertexto- los pueden encontrar en el blog de Justo Serna. Por cierto, el autor del ensayo está participando en la tertulia, y les aseguro que merece mucho la pena leerle. Son suficientes razones para que se den un par de garbeos por allí, y eso aún en el caso de que los zombis no les interesen lo más mínimo. &lt;a href="http://justoserna.wordpress.com/"&gt;http://justoserna.wordpress.com/&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div&gt;Por mi parte nunca, hasta que leí el libro, tuve ningún especial fijación con esta viscosa materia. Ni siquiera ahora mismo estoy seguro de que me interesen unos bichos cuya cualidad más definitoria es que dan asco. No es una fobia personal, como la que tienen algunas personas con las arañas -que a mí me parecen animales hermosísimos-, las serpientes o hasta los botones -hay gente que le tiene fobia a los botones, ya ven qué cosas-: cualquiera con una sensibilidad humana normal siente repugnancia por un tipo que se encuentra en plena descomposición pero que, en vez de quedarse tranquilamente en su tumba recibiendo flores en noviembre como manda el libro de estilo de los muertos, opta por ir por ahí echándonos el aliento y emitiendo gruñidos, el tío cochino. Vamos, que no me va especialmente el &lt;em&gt;gore&lt;/em&gt;, ese estilo cinematográfico que triunfó en los ochenta y que tiene la extraña habilidad de convertir el terror en una parodia sin presentarse exactamente como tal.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Es fácil entender por qué el miedo puede ser seductor. En las dosis homeopáticas en que lo sirven los grandes narradores del cine o la novela, el terror desencadena un universo de emociones que van desde la inquietud de la asechanza o la seducción perversa y lujuriosa de un sigiloso depredador hasta el sobresalto y los escalofríos por la aparición imponente y espectral que declara su intención de mordernos, devorarnos o aniquilarnos. No hay que internarse en las profundidades del psicoanálisis y detectar pulsiones masoquistas para aceptar que el miedo puede ser placentero. Sin embargo con &lt;strong&gt;el asco&lt;/strong&gt; tengo bastante más reservas. No le veo la erótica a todo eso de las escoriaciones, los olores pútridos, los pellejos descolgados y los humores internos que se desparraman...Le encuentro tan poca gracia como a los vómitos que tengo que sortear cuando salgo de casa a buscar el periódico los domingos por la mañana.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;img src="http://4.bp.blogspot.com/-PWvzU_2i59M/TtlJGiIyvLI/AAAAAAAADFM/GFrXxo9TtZg/s320/walking-dead.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5681652781496319154" style="float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px; " /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;En estas convicciones trajinaba yo mis días y mis noches cuando, hace como un par de años, llegó a mis manos el cómic &lt;em&gt;The walking dead, &lt;/em&gt;editado en España como&lt;em&gt; Los muertos vivientes, &lt;/em&gt;con guión de Robert Kirkman y grafismo de Tony Moore. Ni me interesaba nada a priori el asunto zombi ni terminaban de atraerme a primera vista las imágenes en blanco y negro de esta publicación que, por lo que tengo entendido, tiene tirada mensual. Lo cogí y, a las pocas páginas, y contra todo pronóstico, me enganchó. ¿Por qué?&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Como creo que ustedes deben a estas horas estar ya familiarizados con la versión televisiva de esta ficción, me referiré más bien a ella, es decir, a la serie &lt;em&gt;T&lt;/em&gt;&lt;em&gt;he walking dead. &lt;/em&gt;Se trata de una narración televisiva ideada inicialmente para media docena de capítulos que, en vista del éxito masivo, decidió prolongarse, sumiendo a sus seguidores en una tensa espera de meses, mientras el equipo de la serie trabajaba contrarreloj para satisfacer la demanda de la Fox, que reclama nuevas dosis de la droga con impaciencia. Ya he explicado en este blog o en el de Serna las razones que, a mi entender, explican este éxito: adecuada tensión narrativa, hábil sistema de contrapesos en el cuadro de protagonistas para una serie que -pese al protagonismo de Rick Grimes- tiene claro carácter coral, situaciones límite especialmente impactantes, manejo a veces inspirado y no abusivo del suspense...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No soy fanático de &lt;em&gt;Walking dead. &lt;/em&gt;He nombrado algunas virtudes, pero si me refiriera a sus contradicciones, insuficiencias y vulgaridades, por no hablar del considerable y obviamente discutible tizne ideológico, ustedes encontrarían tantas razones para engancharse a la serie como para cambiar de canal y ver alguna de esas tediosas series de policías empollones que se pusieron de moda hace unos años. Yo creo que hay algo mas difuso e inidentificable, pero también más intenso, en esta saga, algo que conecta con formas de sentir un relato que tienden a ir diluyéndose en nosotros a medida que escapamos a la adolescencia. Es algo muy básico, no sé, la chica es de Rick y no de Shane, es decir, la chica es mía y no del &lt;em&gt;otro&lt;/em&gt;; los niños son lo primero que hay que proteger aunque nos cueste la muerte; la comunidad debe reforzar sus lazos ante los grandes peligros; los héroes se sacrifican por el grupo; los líderes toman decisiones terribles cuando todos quedan paralizados... ¿Sigo con el catálogo de tópicos? Yo me críe con el Capitán Trueno, no sé qué se pensaban.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;img src="http://1.bp.blogspot.com/-0UT9sZ-V590/TtnSNNRV05I/AAAAAAAADGU/3h_YbJ-M3e0/s320/La-Noche-de-los-Muertos-Vivientes.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5681803529247118226" style="float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px; " /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y, sin embargo, hay algo muy poderoso en toda esta vulgaridad. Yo creo que hay un sector de público, no solo televisivo, muy considerable que está harto de supuestas sofisticaciones. Pienso en películas como &lt;em&gt;Avatar, &lt;/em&gt;en novelas como &lt;em&gt;El código Da Vinci &lt;/em&gt;o en series televisivas como &lt;em&gt;Lost &lt;/em&gt;o &lt;em&gt;CSI, &lt;/em&gt;siempre refiriéndome a productos de la cultura de masas. Se ha hecho célebre un modelo de ficción supuestamente complejo que hace sentir a los espectadores que necesitan reflexión e inteligencia para entenderlos adecuadamente. Ésta es, a veces, la peor de las manipulaciones, acompañada en muchas ocasiones por toda suerte de efectismos que alimentan una profunda deshonestidad creativa. El relato de &lt;em&gt;Walking dead &lt;/em&gt;es honesto porque es brutal, básico, pueril si se quiere, lo cual no significa necesariamente torpe. No llevaríamos tanto tiempo discutiendo sobre este producto televisivo si fuera simplemente una cutrez.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En cuanto al texto de Fernández Gonzalo, lean por favor mi colaboración en &lt;em&gt;Ojos de papel, &lt;/em&gt;quizá les suscite el interés de leerlo, que es a fin de cuentas de lo que se trata con una reseña, al menos si es una reseña favorable. En contra de alguna crítica que ya he escuchado, no creo, salvo algunas asociaciones que podrían antojársenos algo caprichosas o forzadas, que el texto caiga en la &lt;strong&gt;sobreinterpretación, &lt;/strong&gt;entendida como el procedimiento por el cual se manipula la interpretación de los elementos del material cultural elegido para obligarles a significar no lo que significan, sino lo que nosotros queremos que signifiquen. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;¿Tiene la horda zombi el valor de metáfora de la masa consumista y política pasiva que se arracima en los centros comerciales para devorar las mercancías que le obligan a desear quienes manipulan su voluntad? ¿Advertimos en el zombi el secreto temor a caer en la indistinción de la masa informe y hambrienta? ¿Es el zombi la parodia del sujeto moralmente autónomo y dueño de su propia voluntad que constituye el texto sagrado de la modernidad?...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;No sé, creo, como poco, que cada época tiene sus monstruos predilectos. Me atrevería decir, remedando cierta célebre fórmula de la filosofía de Hegel ("un filósofo es su tiempo en conceptos") que cada tiempo expresa sus temores a través de un monstruo distinto, sin perjuicio de que los monstruos ya creados quedan instituidos para siempre y se superponen a los que van llegando. Hace un siglo tuvimos al Conde Drácula o a los monstruos de Lovecraft, los años treinta tenían a King Kong, los cincuentas se autoamenazaban con los alienígenas, los setenta nos metieron el miedo en el cuerpo con el tiburón de Spielberg... La horda zombi que amenaza a esa comunidad superviviente de Rick Grimes, sobre la que pretende refundarse la civilización, tiene algo que la hace especialmente acomodada a este mundo globalizado y recesivo, este momento histórico donde la gran pregunta es si la colectividad tiene todavía algún poder sobre la gestión de la polis o si, por el contrario, hemos entrado ya en una era postdemocrática donde las fuerzas que determinan los ciclos de la vida y de la muerte están completamente fuera del control de nuestras voluntades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;img src="http://3.bp.blogspot.com/-o0IFKOx47xU/TtnSDOaHWFI/AAAAAAAADGI/T2KGPeUK3Tg/s320/zombies.png" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5681803357753661522" style="float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 320px; height: 200px; " /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Llámenlo "sobreinterpretación", "metáfora abusiva" o como les apetezca, pero yo no paro de ver zombis... en la finca donde vivo, en el Carrefour, en la calle, en mi trabajo...&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-1636388729986188958?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/1636388729986188958/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=1636388729986188958' title='30 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/1636388729986188958'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/1636388729986188958'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/12/mas-sobre-los-dichosos-zombis-participo.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-OmecD4Wl7Vs/TtlJXzpjTOI/AAAAAAAADFw/98AU71Mlt74/s72-c/The%2BWalking%2BDead%2BPublicity%2BStill.jpeg' height='72' width='72'/><thr:total>30</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-5664915850694590140</id><published>2011-11-25T10:23:00.009+01:00</published><updated>2011-11-26T11:40:57.992+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-zFPW4KeMROs/TtC-9TNlZMI/AAAAAAAADFA/34d-PbxokUI/s1600/hombre_deprimido_amor.png" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 256px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-zFPW4KeMROs/TtC-9TNlZMI/AAAAAAAADFA/34d-PbxokUI/s320/hombre_deprimido_amor.png" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5679249090452743362" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;1. PÍRRICA VICTORIA. Parece cosa de puro resentimiento de caballo perdedor decir esto, pero nunca una victoria electoral tan concluyente me pareció tan gris, tan poco ilusionante para todos y, en especial, para los que han logrado. No es cierto que haya una mayoría conservadora emergente en España; en ese caso, y como apuntaba un amable contertulio aquí esta semana, podríamos pensar en un impulso modernizador y en pro de la prosperidad asociado al aplastante triunfo de Rajoy. Mucho me temo que esto no lo sostienen seriamente ni quienes, como el hatajo de infelices que fueron con banderas azules a bailar el waka waka en Calle Génova, dicen creérselo firmemente. Otra cosa es que las ideas más o menos facilonas que se asocian a la derecha -unidad nacional, acoso a los inmigrantes, reducción del gasto público y en especial del número de funcionarios...- tengan mejor acogida en tiempos de incertidumbre, pero esto, que sirve para explicar una concluyente victoria, parece precario si de lo que se trata es de infundirnos optimismo. Tiene por esto mucho sentido la afluencia en los últimos días de chistes como el de que nos vayamos a la playa o a jugar al dominó para aprovechar nuestros últimos días de ocio porque mañana Mariano nos va a conseguir trabajo a todos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;img src="http://3.bp.blogspot.com/-Czg7xDoSFBA/TtC-21tFwwI/AAAAAAAADE0/I3Rp5YeN0U0/s320/6a00d8341bfb1653ef0153929e91f0970b-550wi.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5679248979452609282" style="float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 320px; height: 180px; " /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Les confieso un secreto: me encantaría que tuvieran razón. Las calificadoras de la prima de riesgo dirían que por fin el mundo puede confiar en nosotros porque -al contrario que la mayoría de mis amigos, dejen que meta la puyita- tenemos pinta de devolver lo que debamos.  Además no habría que cobrar impuestos a los ricos, de manera que, como van a ganar tanto dinero, nos van a subir graciosamente a su carro triunfal, de manera que es cuestión de tiempo que, como ellos, podamos comprar un apartamento en Torrevieja y, si la cosa se pone muy bien, hasta meter dinero en Suiza. Es lo que siempre hemos dicho en estos años ¿no?: que como Zp tiene la culpa de todo, muerto el perro se acabo la rabia, nos lo quitamos de enmedio y en tres patadas el país vuelve a florecer. Además, es posible que esta vez no tengamos ni siquiera que meternos en algún avispero del Medio Oriente, pues ni parece que Mariano esté tan loco como José Mari, ni que Obama -debe ser porque es un negro- ande con especiales ganas de montarle guerras a moros irredentos.Vamos, que si nos va mejor a todos, casi que voy a aceptar tragarme a González Pons de ministro. A fin de cuentas, sobreviví a Acebes y a Zaplana y, no se engañen, tampoco es que me llenara de felicidad ver a Pepe Blanco y Leire Pajín dirigiendo los destinos de la patria. Ya ven que soy muy deportivo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El pequeño problema es que no van a solucionar nada. Y la razón es bien sencilla: no es que sean malas personas ni que su ideología conservadora les haga insolidarios ni nada de todo eso... No, lo que pasa es simplemente que el poder de acción política real ahora mismo de un gobierno europeo periférico es simplemente ridículo. Iñaki Gabilondo hablaba estos días del regreso de la ortodoxia con el gobierno del PP. Ni un socialdemócrata tan convencido como él es capaz de garantizar que, de gobernar el PSOE, las directrices hubieran sido muy diferentes a la de esa ortodoxia consistente en obedecer las instrucciones que llegan del Busdeschbank, Merkel, los dichosos mercados y las agencias aseguradoras de riesgos. ¿Se va a notar pues en algo que gobierna la derecha? Fíjense, Rajoy es tan grisáceo, que si no le aprietan mucho los ultramontanos es capaz hasta de dejar que los gays sigan casándose.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No me malinterpreten, no digo que todo vaya a ir bien a partir de ahora. Muy al contrario, creo que la cosa se está poniendo muy puta y que vamos a tener que apretarnos mucho los machos para aguantar una tempestad que amenaza con dejarnos malparados para siempre. Lo que no creo es que la posibilidad de acabar con esa tempestad, ni tan siquiera la de ponernos razonablemente a cubierto de ella, tenga que ver con lo que hemos votado. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;img src="http://1.bp.blogspot.com/-GZsHxx93M_s/TtC-y-yrrTI/AAAAAAAADEo/MlshA-2UCLI/s320/rubalcaba-es-un-perdedor-tambien-un-remedio-e-L-taN7D3.jpeg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5679248913172507954" style="float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 250px; height: 139px; " /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;2. LA POLÍTICA CONVERTIDA EN TEATRO. Coincidimos en que no es tiempo para grandes gestos, que la mayoría de subidas de tono tienen aire de cinismo y que los líderes que ganan son espantosamente aburridos. Pero el tono gris no hace más real lo que de ya de por sí pasó hace largo tiempo a la condición de &lt;b&gt;simulacro&lt;/b&gt;. Es una teatralidad soporífera -como tantas piezas dramáticas insoportables-, pero tiene el mismo valor que si, como pasó por ejemplo con Obama en las últimas presidenciales americanas, la estrella consigue impactar fuertemente a los espectadores y es vitoreado al inicio de la obra.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero no son los políticos los culpables, somos en realidad los ciudadanos los que les exigimos que encarnen ese papel de estadistas cuyo fin es convencernos de que todavía existe la &lt;i&gt;Política, &lt;/i&gt;de que todavía hay &lt;i&gt;gobernanza &lt;/i&gt;e instituciones operativas. Creemos ser una &lt;i&gt;Nación, &lt;/i&gt;nos hemos dotado de una historia gloriosa que habla de una resistencia en la clandestinidad, una transición frágil y heroica, unos guardia civiles golpistas... La realidad es que la iniciativa institucional está completamente secuestrada por los agentes económicos; o entendemos esto de una vez o seguiremos viviendo engañados y creyendo que será el siguiente candidato el que nos saque del atolladero. Mantenme engañado, para eso te pago, hazme creer que la culpa es toda del que gobierna, dime que todo cambiara cuando estés tú. Sé que no lo hará, pero te votaré si me generas esa ilusión cuando te vea por el telediario.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;img src="http://4.bp.blogspot.com/-WHckEv4CZvQ/TtC-uEvl5SI/AAAAAAAADEc/_v-ergk9Rgw/s320/mask.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5679248828870812962" style="float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 300px; height: 300px; " /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Fíjense por ejemplo en el actual PSOE. A la mayoría -como me he hecho mayor, soy más malo y mezquino- he terminado por notarles escandalosamente que lo que pretenden es vivir de la política, cosa comprensible, pues hay mucho paro y las pensiones por haber ocupado algún cargo son cojonudas, por no hablar de las amistades con futuro tan estupenda que se pueden hacer durante el ejercicio de los cargos de influencia. Les sorprenderá mi sospecha de que, por ejemplo, los actuales dirigentes del socialismo valenciano no &lt;i&gt;quieren ganar. &lt;/i&gt;Si el PS del País Valenciano se empeñará de verdad en crear un proyecto para arrebatar el poder al PP en la Generalitat y en los principales ayuntamientos, podría notarse demasiado la mediocridad de los que actualmente lo dirigen, o acaso pudiera ser que acabaran ganando, con lo que les tocaría la complicada misión de decirles a sus votantes que no saben muy bien qué significa eso que tanto han dicho de un "gobierno de izquierdas". Quite, quite, menudo marronazo, que gobiernen ellos mientras nosotros les criticamos un poquito de vez en cuando y conservamos el puestecito, nos sea que nos toque volver a la mina.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es odioso y deprimente, sí, pero no son ellos los culpables, a fin de cuentas son humanos. Es el pueblo valenciano el que ha dado mayoritariamente su confianza a un partido que ha convertido la corrupción en un estilo de vida. Por otra parte, no podemos extrañarnos de que las instituciones hayan perdido gran parte de su condición de agentes sociales. Decimos que están en manos de los &lt;i&gt;mercados, &lt;/i&gt;como si los mercados fueran una fuerza ajena y misteriosa, una secta de conspiradores poderosísimos como esos que salen en &lt;i&gt;Los Simpsons: &lt;/i&gt;unos tipos enmascarados que se celebran reuniones secretas donde deciden el futuro de la humanidad. El pequeño problema llega luego, cuando Homer descubre que quienes se ocultan tras las máscaras son todos los tipos del pueblo que ya conoce en la gris existencia cotidiana de Springfield. Pues bien, eso no es del todo falso. Madoff será un especulador y todo lo que ustedes quieran, y los banqueros, y los ejecutivos que se ponen pensiones indecentes... &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;De acuerdo, pero armémonos de sinceridad. El llamado "pensamiento único", entendido como el modelo ideológico que reniega de la administración cuando fiscaliza las cuentas y pone sanciones, y que, por defender la libre empresa, nos ilusiona con convertirnos a todos en eso a lo que se llama "agentes económicos", no es un invento para Botín o para Moody´s. Pienso en cosas que he visto hacer a mis allegados unos años atrás. Miren, yo he visto a allegados míos, tan escasos de conocimientos financieros como yo, haciendo cábalas impresionantes sobre cómo forrarse especulando en bolsa; he oído a amigos y familiares con el cuento de la lechera -de esto hace menos de un lustro- sobre cómo iban a pasar a la condición de multimillonarios gracias a un terrenito de mierda que iban a vender a precio de oro a no sé qué empresa constructora en la casucha de sus abuelos naranjeros;  tengo vecinos muy majos que se han metido en unas hipotecas terroríficas porque creían tener derecho a un piso nuevo y en propiedad, y que con el extra del préstamo se han comprado un cochazo al que, por supuesto, también creían tener derecho... ¿Quieren que siga? No, no les hace falta porque ustedes también saben muy bien de qué les estoy hablando.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;img src="http://1.bp.blogspot.com/-Z2VbMlwUVC8/TtC-k_NHsKI/AAAAAAAADEQ/69-NNZnR80c/s320/Espa%25C3%25B1a-Mexico-s-xix.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5679248672765227170" style="float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 320px; height: 223px; " /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿Saben por qué no pienso deprimirme con esta derrota electoral tan bestial? Porque nos la hemos merecido, y de lo que se trata es que dejemos de merecérnosla. Hemos otorgado a los partidos políticos la venia para que sigan presentándose como desfibriladores de este gran colapso en medio del cual nos hallamos sin saber hacia dónde tirar. Alguien dijo que "esto sólo lo solucionamos entre todos". Dejemos de exigir a la política que sea mejor que lo que somos nosotros. Dejemos de pensar de una puñetera vez que vamos a hacernos ricos sin pegar un palo al agua y recordemos que la libertad y la prosperidad son frágiles ecosistemas permanentemente amenazados. Quizá entonces empecemos tener derecho a esperar un futuro más digno que este sobresalto diario con la mierda de la prima de riesgo y los cuatro hijos de puta que nos atacan desde eso que llaman "los mercados". A fin de cuentas, no han parado de decirlo los dos candidatos durante las elecciones: "somos un gran país".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-5664915850694590140?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/5664915850694590140/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=5664915850694590140' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/5664915850694590140'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/5664915850694590140'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/11/1.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-zFPW4KeMROs/TtC-9TNlZMI/AAAAAAAADFA/34d-PbxokUI/s72-c/hombre_deprimido_amor.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-7486876030530037505</id><published>2011-11-19T09:26:00.009+01:00</published><updated>2011-11-19T12:13:26.903+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-bfIhApErOqA/TseL67595UI/AAAAAAAADDQ/HQwJYzZ8SQo/s1600/f01_exp_cartells.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 250px; height: 250px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-bfIhApErOqA/TseL67595UI/AAAAAAAADDQ/HQwJYzZ8SQo/s320/f01_exp_cartells.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5676659699953296706" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;VOTAR O NO VOTAR&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;1. Votar a la izquierda y saber por qué: ésta es la cuestión. Y no es exactamente la misma que &lt;i&gt;ser &lt;/i&gt;de izquierdas, como ingenuamente cree mucha gente. Que la gente conservadora vota -más bien ser diría que &lt;i&gt;ficha- &lt;/i&gt;disciplinadamente a la derecha cada cuatro años es algo que no ofrece dudas. Lo hacen aunque, como ahora es el caso, no les guste el candidato.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Quienes contemplan con melancolía la historia de las izquierdas españolas como un largo trayecto de desencuentros, luchas intestinas y hasta tiros por la espalda, reconocen en privado que ese sentido de la disciplina es lo único que merece la pena envidiar de la derecha. Se equivocan, no entienden que eso a lo que llaman "disciplina" es justamente lo que define a las derechas y no un simple atributo. Yo lo entiendo de otra forma: falta de sentido crítico hacia sus líderes, o para ser más preciso, de determinación para hacer efectiva dicha crítica. La izquierda, por contra, vive en una permanente tensión hacia quienes dicen representarla: el líder está permanentemente cuestionado porque es el principio de representación el que -como afirma una de las consignas más célebres del 15 M- vive siempre bajo sospecha.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://1.bp.blogspot.com/-IwLjZ9scRqU/TseL_0kgH9I/AAAAAAAADDg/XYESTM8wURk/s320/campac3b1a-electoral.gif" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5676659783883562962" style="float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 320px; height: 222px; " /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Este fenómeno origina una fuerte heterogeneidad de intenciones y decisiones electorales entre quienes se consideran de izquierda, ciudadanos que, por lo general, tienden a dar un sentido ético a su actividad política. Eso explica que personas que participan en movimientos de reivindicación de derechos civiles o están adscritas a organizaciones solidarias esquiven los comicios y adopten el abstencionismo como un modo de protesta: simplemente no se sienten representadas. Otras muchas optan por votar a partidos que no sólo no tienen ninguna posibilidad de formar parte de un gobierno, sino que ni siquiera van a ser capaces de generar una presión opositora consistente. Las hay también que optan por expresar su inconformismo inclinándose por partidos que se presentan como nacionalistas y de izquierdas, un estrambótico cóctel que en España asumimos con naturalidad, como si la exaltación identitaria, la tradición, la sangre, la tierra y el separatismo fueran valores progresistas.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;u&gt;&lt;br /&gt;&lt;/u&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;De todo este galimatías parece que sólo puede esperarse una consecuencia: la derrota. Temo que a partir de ahora -en realidad a partir de las primeras elecciones que ganó la derecha en España- los triunfos electorales de la izquierda vayan a ser una absoluta anomalía. Habrá de &lt;i&gt;pasar algo &lt;/i&gt;para que gane la izquierda, y cuando digo &lt;i&gt;algo &lt;/i&gt;me refiero a asuntos como el del 13-M, un monumental resbalón del Gobierno Aznar que consiguió poner en pie de guerra a toda esa masa heterogénea y disgregada de las izquierdas para sacar a su partido del poder y poner en su lugar al primero que pasara por allí.  &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://1.bp.blogspot.com/-hHHVtCpOwog/TseMDg6ZjAI/AAAAAAAADDs/C4tF94rDWT0/s320/_44405684_voting_ap_416.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5676659847326174210" style="float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 320px; height: 230px; " /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;2. No me interesan nada las razones del electorado de derecha, no porque no existan tales razones, sino porque llevo demasiado tiempo comprobando que no suelen proceder de un análisis crítico. No digo que para ser de derechas haya que ser idiota -aunque viendo ciertos canales de televisión, escuchando ciertas cadenas de radio o leyendo ciertos periódicos le entra a uno la tentación de decirlo-; lo que digo es que la inmensa mayoría de los electores de derecha votan atendiendo a emociones muy básicas y a principios escasamente elaborados. Puede sorprender que a estas alturas de democracia todavía tengan pegada clishés como el de la unidad nacional, la primacía cultural de la religión católica, la familia patriarcal o la desconfianza hacia la inmigración, pero el hecho es que la tienen, y no es algo de lo que debiéramos sorprendernos: quien parezca estar más cerca de dichos valores tendrá cautivado ese voto masivo, y es muy difícil que eso lo consiga alguien que casa homosexuales, otorga papeles a los inmigrantes o hasta se alegra de las victorias del Barça.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Resulta bastante más complicado entender qué significa ser de izquierdas. El candidato socialista ha identificado estos días a la derecha con el principio del "sálvese quién pueda", lo cual implica que lo que define a las izquierdas es su naturaleza solidaria. Me gusta más como lo dijo Norberto Bobbio,  según el cual,  las izquierdas promueven su iniciativa política en la dirección de atenuar los factores de la desigualdad, mientras que las derechas declaran a esta ineliminable, declaración que en realidad esconde el firme deseo de que las desigualdades subsistan. En los últimos días he leído una aún mejor. Antonio Gramsci, en sus escritos desde la prisión donde le confinó durante años el fascismo,  diferenció derecha e izquierda en función de su actitud ante el sarcasmo. Unos y otros dicen estar a favor de los valores que la modernidad asocia a la emancipación del ser humano; ahora bien, mientras la izquierda enuncia su sarcasmo con melancolía cuando descubre que libertad, igualdad y fraternidad son promesas permanentemente anunciadas pero incumplidas, la derecha -que en esto es más hipócrita que sarcástica- se complace secretamente con dicho incumplimiento.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;img src="http://4.bp.blogspot.com/-X_ZOYHA_72o/TseMV3tfPOI/AAAAAAAADEE/iIfWbAVw9EE/s320/Homer_Simpson_candidate.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5676660162683682018" style="color: rgb(0, 0, 238); text-decoration: underline; float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 237px; height: 178px; " /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;3- Durante la mayor parte de mi vida fui un convencido abstencionista. Me caí del caballo una noche que identifico con el final de mi juventud. Sucedió hace ocho años, en vísperas de los comicios quedarían contra todo pronóstico el gobierno a Rodríguez Zapatero. Alguno de mis compañeros de mesa lanzó una soflama en contra de los políticos, de las instituciones y del capitalismo para terminar por declararse anarquista y negarse a participar en el juego corrupto de las elecciones. Aquellas palabras me sonaron en ese momento a demasiado oídas, de manera que, un poco a modo de tentativa de provocación, me dio por decir que estaba valorando la posibilidad de votar al Partido Socialista. En ese momento, el anfitrión de aquella cena, un tipo muy próspero y que había asistido incluso con cierta sonrisa complaciente a la anterior exhibición de jacobinismo irredento, montó en cólera conmigo y me exigió, levantándome la voz, que le ofreciera las razones de tamaña felonía. Se me ocurrió decirle que no pensaba concederle al aznarismo otros cuatro años de poder omnímodo, ante lo cual el tipo me insultó llamándome "miserable", lo cual, aparte de demostrar el profundo talante democrático y el respeto a la discrepancia tan característico de los fachas con los que suelo toparme, me incitó a una reflexión muy obvia: si la derecha le ríe las gracias a los supuestos radicales y se pone enferma con un tipo tan moderado como Zp es que algo no encajaba en mi visión del mundo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ocho años después, aquel simpático caballero tiene -lo supongo, porque yo trato con discrepantes pero evito a los maleducados- menos dudas de las que tenía entonces, si es que tenía alguna, y yo, por contra, tengo muchas más. Tantas como que no estoy nada seguro de que otorgar la responsabilidad de gobernar al equipo de R.Zapatero durante estos ocho años haya sido un acierto. Dejo a la torpeza del enemigo considerar que mis dudas son prueba de mi error, son ellos los que aspiran a vivir sin cuestionarse lo que les cuentan sus líderes. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La pregunta surge de inmediato y hay que saber muy bien lo que significa "izquierda" para tener las agallas de planteársela: votar de nuevo al PSOE, ¿no supone caer en los mismos errores anteriores? ¿No será que estamos legitimando una futura práctica de gobierno que, como ya ha sucedido anteriormente, terminará por pactar con el gran capital, evitará conflictos con la Iglesia y recortará dócilmente derechos de los débiles en cuanto los mercados se lo pidan?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es ésta la pregunta que nos hacemos, la pregunta que hemos de hacernos. Se me ocurre una propuesta de solución, siquiera eventual: votemos a la izquierda, ayudemos a estos políticos que con frecuencia nos decepcionan a plantarle cara a una derecha que amenaza con alcanzar un poder omnímodo. Van a pasarse una larga temporada en la oposición; quizá les sirva para meditar y, quizá, como tantas veces le ha sucedido a la izquierda, hacer oposición les sirva para definir verdaderamente su identidad ideológica y saber qué tipo de sociedad pretenden construir o, cuanto menos, cómo es la que no desean. Pero démosles al menos la posibilidad de que puedan llevar a cabo esa oposición. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;img src="http://1.bp.blogspot.com/-5B4dqkhwqys/TseMIqzVLiI/AAAAAAAADD4/Umpi81SX2SI/s320/08022010185554.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5676659935880228386" style="float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 282px; height: 253px; " /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Lo demás es un poder absoluto e incontestado de la derecha. A poco que hagamos un poquito de memoria podemos pensar en lo que ha hecho la derecha española -sus políticos, su entorno mediático, sus afines en el mundo financiero o en los obispados- durante estos ocho años en que no ha gobernado el Estado. Serán estos los que gobiernen, y lo van a hacer sin contrapesos si no lo evitamos. En el País Valenciano, por ejemplo, hemos tenido una larga pasada por la mayoría absoluta del PP... si quieren les cuento mis impresiones al respecto. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Votemos, votemos sin olvidar ni por un momento que la iniciativa política no se acaba, ni tan siquiera empieza el día de las elecciones. No pienso concederles a los políticos tal prerrogativa, pero tampoco voy a cargarles con la exigencia de hacer todo lo que no se puede hacer sin el apoyo -o sin la presión- de la gente.  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-7486876030530037505?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/7486876030530037505/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=7486876030530037505' title='22 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/7486876030530037505'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/7486876030530037505'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/11/votar-o-no-votar-1.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-bfIhApErOqA/TseL67595UI/AAAAAAAADDQ/HQwJYzZ8SQo/s72-c/f01_exp_cartells.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>22</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-841229674164324510</id><published>2011-11-12T08:39:00.011+01:00</published><updated>2011-11-12T22:53:34.806+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-_Y_RY52ZDMY/Tr5NnmdT8oI/AAAAAAAADDE/gSBdOhftKTA/s1600/Woodstock-1969-4.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 254px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5674057923267129986" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-_Y_RY52ZDMY/Tr5NnmdT8oI/AAAAAAAADDE/gSBdOhftKTA/s320/Woodstock-1969-4.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿ES SÓLO ROCK´N ROLL?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;1. Lo pasé muy bien el miércoles por la tarde en la mesa redonda que organizó el Vicedecanato de la Facultat de Geografia e Història de la Universitat de València. Pertenece al ciclo de jornadas abiertas que -con el título de &lt;i&gt;Bandas sonoras:&lt;/i&gt;&lt;i&gt; los jóvenes, la música y la revolución cultural- &lt;/i&gt;se va a llevar a cabo de aquí hasta el 21 de diciembre, siempre con el rock -su lenguaje, sus gestos, los sentidos que ha sido históricamente capaz de hacer emerger, su potencial ideológico- como trasfondo de los sucesivos debate.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-I3-hrTQODAQ/Tr5MsMkriqI/AAAAAAAADCs/ldtMiOysAvg/s1600/bandas-sonoras-039.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 240px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5674056902706432674" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-I3-hrTQODAQ/Tr5MsMkriqI/AAAAAAAADCs/ldtMiOysAvg/s320/bandas-sonoras-039.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuve el honor de acompañar en la sesión de apertura a Mónica Granell y Justo Serna, con un coloquio titulado &lt;i&gt;Los jóvenes, cultura de masas y contracultura. &lt;/i&gt;Tenía planificada una sesuda conferencia en la que pretendía hablar del concepto de hegemonía cultural en Antonio Gramsci y Raymond Williams y del paralelismo histórico entre la trayectoria de las vanguardias artísticas y la de los grandes rupturistas del rock´n roll. Cuando participo en un acto de este tipo, y sobre todo si no soy el primero en intervenir, deambulan por los territorios más oscuros de mi mente deseos de lo más sucio y mezquino: siempre tengo la esperanza de que mis acompañantes parezcan más tontos que yo... No sé, que se pongan nerviosos, que resbalen y se les caigan los papeles, que estén borrachos, que salga un friki del público y la líe... Todo con idea de que la gente, al escucharme, diga: "bueno, un tipo medio normal al fin", y hasta terminen aplaudiéndome. Como no fue así el miércoles, y como a medida que hablaban mis magníficos predecesores me fui convenciendo de que en el papel de empollón no iba a dar la talla, opté por lo que vengo optando desde hace décadas cada vez que no sé muy bien cómo salir de algún entuerto: hacerme el gracioso. Y creo que no quedé mal del todo. Además me lo pasé en grande contando algunas cosas que forman parte irremediable de mi biografía sentimental, por ejemplo de mi tío Rafa, que abrió la primera discoteca que hubo en Valencia, o de los años que pasé en Radio Klara, o de mis alumnos del instituto... (De estos la verdad es que hablo siempre, no hay material humano más sincero y directo en qué inspirarse) Tuve la impresión de conseguir arrancar algunas sonrisas, me felicito pues.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Durante las próximas jornadas, siempre en la sala Joan Fuster de la facultad citada, las charlas se sucederán con la proyección de algunos films que, a vueltas con el tema de la evolución de lo juvenil en la segunda mitad del siglo XX, parecen poder ilustrar tan extenso material para el intercambio de ideas y la disensión. Tómenlo como un consejo, un buen consejo. Toda la información se puede obtener en este link y en el blog de Justo Serna. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://centros.uv.es/web/centros/geohist/data/tablones/tablon_general/PDF558.pdf"&gt;http://centros.uv.es/web/centros/geohist/data/tablones/tablon_gener&lt;/a&gt;&lt;a href="http://centros.uv.es/web/centros/geohist/data/tablones/tablon_general/PDF558.pdf"&gt;al/PDF558.pdf&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-0SLixouEMeE/Tr5Mhv6MSeI/AAAAAAAADCU/QsdRrNFNf0I/s1600/opsyroc082p1.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 226px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5674056723213339106" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-0SLixouEMeE/Tr5Mhv6MSeI/AAAAAAAADCU/QsdRrNFNf0I/s320/opsyroc082p1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-C2ZU9kBlaS4/Tr5MnwF-fII/AAAAAAAADCg/M2VWZzJkGvs/s1600/madonna_lady-gaga5.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;2. Mi condición de inmigrante digital me hace vivir en un estado de permanente perplejidad: nunca deja de sorprenderme la facilidad con la que accedo a núcleos de información a los que en tiempos no lejanos uno se acercaba sólo después de largas y tortuosas travesías. Durante años escuché interminables veces una cinta-casette que recopilaba los temas más célebres de la historia del rock. Junto a &lt;i&gt;My generation &lt;/i&gt;de los Who o &lt;i&gt;Hey, Joe &lt;/i&gt;de Jimi Hendrix, escuchaba una versión en directo de &lt;i&gt;Sympathy for devil, &lt;/i&gt;uno de los temas más influyentes de los Rolling Stones. Gracias a la Red, y más en concreto a youtube, he sabido con el tiempo mucho más de aquella actuación de lo que podría haber imaginado cuando en aquella cinta escuchaba a Mick Jagger decirle al público del concierto que se calmara. Lo he entendido mucho después. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;En 1969, parece que siguiendo los deseos del propio Jagger -cuya banda no participó en el Festival de Woodstock, celebrado tres meses antes- se organizó en la localidad de Altamont un festival de rock que fue presentado como "el Woodstock de la Costa Oeste". Por iniciativa del propio Mick o de los organizadores, alguien tuvo la luminosa idea de encargar la seguridad del festival a los Ángeles del Infierno, esa encantadora turba de tipos que armados de sus Harleys, deambulaban atronadoramente por los USA con ganas de romperle las encías al primero que les sostuviera la mirada. Por lo visto eran baratos, y el bueno de Mick debió suponer que con el recinto lleno de hippies habría poca inclinación a montar gresca. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Fue un desastre, un desastre absoluto, hasta el punto de que Altamont ha pasado a la historia negra del rock, de igual manera que Woodstock es considerado el momento dulce y culminante de ese gran proyecto de transformación de la sociedad que reconocemos bajo el nombre de contracultura. En Altamont, que registró la muerte de un joven negro por herida de bala a manos de dos ángeles del infierno, el rock confirmó a ojos de sus detractores la especie de que se trataba de una corriente encaminada a disgregar moralmente la comunidad, un movimiento de naturaleza violenta cuyos ritmos y mensajes expresaban un profundo nihilismo destructor y promovían en los jóvenes el odi&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-zULIsnYumxk/Tr5NhYeZVpI/AAAAAAAADC4/bV_sxWASxKU/s1600/Woodstock69_2.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 267px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5674057816434366098" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-zULIsnYumxk/Tr5NhYeZVpI/AAAAAAAADC4/bV_sxWASxKU/s320/Woodstock69_2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;o a sus padres, la molicie y el consumo de narcóticos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;¿Tenían razón? Sí y no. Altamont fue un festival mál organizado y oportunista del que se hicieron cargo señores que, como siempre sucede en estos casos, tenían menos escrúpulos que olfato para detectar dónde se podía obtener un dinero abudante, fácil y rápido. El problema es que eso también ocurrió en Woodstock. La diferencia es que aquí, milagrosamente, la organización absolutamente desbordada no desembocó en violencia ni en catástrofe: intoxicada por una misteriosa nube de marihuana y protegida por el conjuro de algún gurú hindú, la multitud de Woodstock decidio ser feliz sin malos rollos y limitarse a escuchar música, fumar porros y amarse. En Altamont, con otra conjunción de planetas y una predisposición diferente en los asistentes, pasó lo que nos ha pasado a todos los que hemos convivido alguna vez en una comunidad de jóvenes, que a los momentos más idílicos suele suceder el bajón. En este sentido Woodstock fue un gigantesco corte de rollo originado por los sospechosos habituales: la mezquindad, la codicia, la agresividad...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero no es el fracaso de Altamont lo que me inclina a regresar una y otra vez al vídeo de youtube que recoge aquella actuación formidable de los Stones en el infortunado festival. Miren detenidamente los nueve minutos que dura, observen cada uno de sus momentos: los disturbios en las primeras filas, los guardianes infernales ordenando parar la música a Keith Richards, las distintas actitudes de cada uno de los asistentes, el perro que atraviesa el escenario vaya usted a saber por qué, la cara que uno de los Hell´s Angels le pone a Jagger mientras éste se convulsiona al ritmo de la música -"si serás mariconazo"-, la mujer desnuda que se abre paso a golpes para ganar el escenario... Altamont fue un desastre, sí, pero, al igual que Woodstock, su peripecia corresponde a un instante crucial para la historia de la cultura juvenil. En aquellos momentos todavía emergentes para el rock, un concierto propiciaba que pasaran cosas. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Decían los Stones &lt;em&gt;it´s only rock´n roll but it like me. &lt;/em&gt;En realidad&lt;em&gt; &lt;/em&gt;es lo que ellos deseaban porque, reconozcámoslo incluso quienes sentimos debilidad por esta banda legendaria, estos chicos han sido siempre unos magníficos vendedores de diversión antes que los ideólogos del mal y la subversión que se quiso ver en ellos. Y sin embargo, siempre he tenido claro que no es &lt;em&gt;sólo &lt;/em&gt;rock´n roll, con independencia de si nos gusta como si no. El rock es la banda sonora de una era como la de los años sesenta, que quedará ya irremediablemente como la más reivindicativa y liberadora de la historia contemporánea. En Woodstock y en Altamont pasaron cosas, buenas o malas, pero pasaron. No pretendo extender consignas nostálgicas, pero algo ha tenido que cambiar mucho desde aquello para que, ahora, las noticias que produce el mundo del rock se asocien a la última mamarrachada que se le ha ocurrido a la tonta del culo de Lady Gaga o si resulta que Madonna nos ha provocado mucho porque ha contado que sodomiza a su último novio con una polla de plástico.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-C2ZU9kBlaS4/Tr5MnwF-fII/AAAAAAAADCg/M2VWZzJkGvs/s1600/madonna_lady-gaga5.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 194px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5674056826341981314" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-C2ZU9kBlaS4/Tr5MnwF-fII/AAAAAAAADCg/M2VWZzJkGvs/s320/madonna_lady-gaga5.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No sé si el rock es un lenguaje agotado. Sé que durante décadas fue capaz de producir significados de ruptura y que los suyos no fueron los gestos de la complacencia. Convertidos sus signos en simulacros de provocación, el rock se queda sin colmillos y se convierte en una mercancía más, un juego inofensivo de rebeldía destilada en dosis homeopáticas que ya no expresa las tensiones que impulsaron su aparición. No es cierto eso que se dice de que el rock siempre volverá. Eso no podemos saberlo. Lo que sí tenemos derecho a esperar es que la cultura popular siga dando lugar a formas expresivas capaces de configurar espíritus críticos e inspirar la resistencia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;De esto va el ciclo en el que participé el pasado miércoles, de esto y de otras muchas cosas. No se trata de simple nostalgia, eso es seguro. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-841229674164324510?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/841229674164324510/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=841229674164324510' title='13 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/841229674164324510'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/841229674164324510'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/11/es-solo-rockn-roll-1.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-_Y_RY52ZDMY/Tr5NnmdT8oI/AAAAAAAADDE/gSBdOhftKTA/s72-c/Woodstock-1969-4.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-2183377502496520918</id><published>2011-11-04T07:18:00.012+01:00</published><updated>2011-11-05T11:25:06.923+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-GOMoakNWDQU/TrUIuhePPkI/AAAAAAAADAg/d9ApRROkNK8/s1600/Jose-Maria-Izquierdo.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 250px; height: 250px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-GOMoakNWDQU/TrUIuhePPkI/AAAAAAAADAg/d9ApRROkNK8/s320/Jose-Maria-Izquierdo.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5671448901095210562" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;POR QUÉ NO LEO A JOSÉ MARÍA IZQUIERDO&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Si han visitado ustedes la isla de Lanzarote, probablemente hayan tenido la oportunidad de visitar la Cueva de los Verdes. De no ser por los carteles que la anuncian como reclamo turístico, uno pasaría por delante del agujero que le da entrada y se quedaría sin saber que se trata poco menos que de una ciudad subterránea. De ella en mi visita no llegué a ver el final, pese a la larga caminata por los angostos tubos volcánicos que componen el laberinto. Yo -pese a lo que pueda hacer pensar el nombre de este blog-  no soy muy de cavernas, de manera que mientras el guía nos explicaba que los habitantes de la isla se escondían -todos juntitos- en aquel antro cada vez que avistaban barcos de piratas y buscadores de esclavos, yo me inspiraba en el lugar para acordarme del célebre mito que Platón traslada por boca de Sócrates en el Libro VII de &lt;i&gt;La República. &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Como es sabido, el mito en cuestión refiere la historia de unos prisioneros que, atados y cara al muro de la caverna desde su mismo nacimiento, son engañados por unos titiriteros, los cuales, ayudados por la luz de una antorcha que ilumina artificialmente la estancia, les hacen creer que las sombras que arteramente proyectan sobre la pared son seres reales. En algún momento, uno de los prisioneros escapa de sus ligaduras y emprende la subida a la escarpada cuesta que da salida a la caverna. Cuando los ojos se le acostumbran al mundo exterior, la vida que acaba de abandonar se le revela como el reino del engaño y la ignorancia, una siniestra comunidad dominada por fabricantes de sombras que, suscitando falsas opiniones en los habitantes, consiguen mantenerlos en la esclavitud y ser para siempre los amos de una caverna para la cual no parece existir alternativa. Apenado por el engaño del que son víctimas sus compañeros, el liberado, pese a que le sería más grato no regresar y limitarse a gozar de su nueva vida, opta por regresar a su antigua morada para convencerles de que están siendo engañados y que deben abandonar aquel reino de las sombras para salir a la luz. Obviamente fracasa: tras reírse de él por considerarlo un loco, los esclavos terminan asesinándole, pues, en el fondo, no pueden soportar el temor que les causa reconocer que toda su vida es una farsa.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://2.bp.blogspot.com/-T-pRZJoBYvU/TrUJJPjyKaI/AAAAAAAADBQ/7SVPE5J_Aws/s320/democracia-real-ya-responde-represion-fascist-L-FawpAQ.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5671449360143100322" style="float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 320px; height: 318px; " /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Este mito suele recordarme también a lo que hace un par de décadas se llamó la Batalla de Valencia, alimentada por el supuesto propósito de Catalunya de &lt;i&gt;ap&lt;/i&gt;&lt;i&gt;oderarse &lt;/i&gt;de las tierras del Sur. El diario &lt;i&gt;Las Provinci&lt;/i&gt;&lt;i&gt;as, &lt;/i&gt;que informaba diariamente sobre las aviesas intenciones de Jordi Pujol de robarnos la receta de la paella y encaquestarle una barretina a la Mare de Deu, se convirtió en el laboratorio ideológico de un partido político, Unió Valenciana, dique de contención frente a una invasión que, gracias a su heroica labor, nunca llegó a producirse. Con mucho acierto, todo aquel conglomerado de prensa ultramontana, políticos estridentes y aldeanos y tías marías que gritaban a favor de la cultura autóctona sin haberse leído un libro en su puñetera vida, fue denominado así: la Caverna.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No es nuevo pues todo este asunto del fanatismo de la derecha que ha vuelto tan popular entre la clientela de los medios de Prisa al periodista José María Izquierdo. El suyo no es necesariamente un currículum brillante si hablamos de talento e ingenio, pero sí es el de un hombre con poder, no hay más que ver la lista de cargos que ha ejercido dentro del grupo editorial. En su blog y en sus intervenciones matinales en la Ser, Izquierdo se presenta como "Catavenenos", es decir, como aquél que, habiendo acostumbrado su cuerpo a pequeñas dosis de las sustancias más tóxicas, sobrevive a su diaria ingesta, avisándonos de los males que pueden ocasionar a los que no tenemos el cuerpo habituado a tales consumos. Izquierdo ha acuñado ya un par de etiquetas ciertamente afortunadas para denominar al ejército mediático que se dedica diariamente a demonizar a la izquierda y cantar las virtudes del PP, FAES, la Iglesia vaticana, y, en ocasiones, hasta del franquismo, la pena de muerte y todas esas lindezas que en mi casa nos lo hacían pasar bomba a mí y a mis hermanos cuando se las oíamos defender a voz en grito a mi abuela, que resulta que simpatizaba con la Falange y era partidaria de canonizar al Caudillo. Les llama "Cornetas del Apocalipsis" y "Chicos del Coro", que no se aleja demasiado de aquello de la Caverna. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Además de las colaboraciones referidas, el periodista tiene ya tres libros publicados a vueltas con el uso de la demagogia, el tono panfletario y la técnica del insulto, la calumnia y la descalificación que se han convertido en una constante en la prensa reaccionaria de nuestro país.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pues bien, resulta que no sigo al Catavenenos, no compro sus libros, no acudo a sus mesas redondas y he optado por apagar la radio cuando él aparece. No lo he contado hasta ahora por qué, seguramente por una cobarde comodidad, no he querido molestar a personas que me son caras y que sí le siguen, pero creo que el proceder que ha hecho popular a Izquierdo contiene riesgos considerables, y me parece oportuno dar cuenta de ellos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://3.bp.blogspot.com/-RFnoGLwy_rw/TrUIyYe-RbI/AAAAAAAADAs/HS5VlgQIUyU/s320/20061115elpepivin_5.gif" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5671448967401850290" style="float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 320px; height: 223px; " /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El primero que asume tales riesgos es, por supuesto, el propio Izquierdo. Y tiene razón en una cosa: el material con el que dirime su ejercicio periodístico es sumamente tóxico. Así, sus libros, su blog y sus apariciones en la radio son una recopilación de frases extraídas de los medios cavernarios y que por lo común hacen ostentación de dogmatismo, homofobia, sexismo, intolerancia... Basta leer un par de las que selecciona del día anterior y uno ya sabe que o le da por reírse de lo imbécil que puede llegar a ser un facha o le entran ganas de vomitar. Yo no me imagino el infierno con fuegos eternos, sino en una celda donde no puedo ver salir el sol ni escuchar a los pájaros, pero estoy rodeado de &lt;i&gt;El Mundo &lt;/i&gt;y &lt;i&gt;La Razón, &lt;/i&gt;en la tele ponen todo el día &lt;i&gt;Intereconomía, &lt;/i&gt;y por la radio salen César Vidal y Federico Jiménez Losantos. No se trata de que yo discrepe de tales medios; discrepo de Daniel Bell y de Vargas Llosa, pero les leo con frecuencia y sin fastidio. Hay personas de derechas que me han hecho ver puntos de vista de los que yo carecía y que, en algunos casos, incluso he adoptado. De igual manera, circulan por todas partes opiniones etiquetadas "de izquierda" sobre el terrorismo, Palestina, la política exterior de los USA, el liberalismo o la cultura de masas que, de no ser adecuadamente contestadas por perspectivas supuestamente conservadoras, volverían cojo e infructuoso cualquier debate. No, no es éste mi problema con la Caverna española, no me preocupa que haya quien piense distinto a mí -más bien me preocuparía lo contrario-, mi problema es que todo lo que tiene que ver con ese ejército está movido por el odio y huele a rencor y a violencia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Da igual que algunos se expresen a base de gritos e insultos y otros adopten sonrisa flemática: todos forman parte -utilizo la expresión de Izquierdo- de un coro destinado a convencernos de que cada día que pase con la izquierda en el poder avanzaremos un paso más hacia el apocalipsis. Su objetivo no es entrar en diálogo ni convencer, sino adoctrinar. No sería difícil buscar el origen sociológico de toda esta trama cuyos integrantes parecen competir por ver quién encarna la verdadera "línea dura" de la derecha española. Este país está lleno de personas que jamás han leído un libro y que necesitan algún tipo que hable con convicción y les ilustre respecto a los verdaderos culpables de sus fracasos en la vida. Rodríguez Zapatero, del que me separan muchas cosas, ha sido un chivo expiatorio perfecto para esta estrategia. ¿Tiene el gobierno socialista la culpa de que las cosas vayan mal? Creo que tiene una parte, pero es inútil detenerse en la microcirugía de detectar las claves de esa culpabilidad, pues enseguida viene por detrás el que matará moscas a cañonazos y decidirá que Zp tiene la culpa de la crisis mundial, de que llueva, de que pierda el Madrid y de que nuestra novia nos deje por un cantante de rap. No me angustia gran cosa que el segundo presidente socialista de la democracia española haya sido tratado injustamente, lo que de verdad me inquieta es que el mayor de los nutrientes de la democracia deliberativa, el diálogo, ve envenenados muchos de sus pozos cuando entra en escena toda esta legión de fascistas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;img src="http://2.bp.blogspot.com/-8FEYilb5K2Q/TrUI3DYm6QI/AAAAAAAADA4/-qU6BV7Pr60/s320/LOSANT%257E1.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5671449047637354754" style="float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 312px; height: 180px; " /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hablemos claro: el dichoso Coro está formado por historiadores de pacotilla, opinantes cuyas interpretaciones están gobernadas por el odio, cínicos que aprenden a decir exactamente lo que su público desea escuchar, rojos arrepentidos que van a las teles de los fachas porque en la izquierda ya no se les hace caso, beatos feos y regordetes que parecen echarle la culpa al PSOE de lo poco que han follado y de lo plastas que son las novelas que publican... Izquierdo refleja la producción intelectual de todo este hatajo de fanáticos y resentidos en sus libros. ¿Vale de algo? Miren, en el bloque donde vivo, en mi trabajo, incluso en mi familia, he de convivir con personas con las que ya hace mucho que llegué a la conclusión de que es inútil intentar entrar en diálogo. A un allegado que ve Intereconomía y pone en el móvil el sonsonete del &lt;i&gt;Cara al sol &lt;/i&gt;yo puedo intentar explicarle amistosamente por qué creo que el franquismo es uno de los regímenes más criminales de la historia del siglo XX, pero si él se niega a escuchar, no digo ya a ser convencido, entonces la presunción de que podemos entendernos es una ingenuidad. La posibilidad del diálogo -en esto tiene razón Jurgen Habermas- requiere un delicado amueblamiento que cuesta trabajo conseguir y que hay que esforzarse en preservar. Si no se dan las condiciones adecuadas no hay diálogo, ni siquiera aunque la gente hable; en ese caso no hay deliberación, sólo hay poder y el habla  el sustitutivo de las armas. Llevo toda mi vida soportando a personas que no entienden de que va todo esto de la discrepancia. Me he cansado, estoy harto. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No me interesa nada perder el tiempo en esta caverna, no le veo ningún sentido a emplear un solo segundo repasando el veneno que han destilado hoy los chicos del coro contra la socialdemocracia, las feministas, los homosexuales, los inmigrantes o los marginados. Intento convencer a mis alumnos de que lean a Daniel Defoe y a Mary Shelley y de que, como decía aquella canción tan gitana de Rosario, vayan "por la vida sin odio ni rencor". Yo no lo he conseguido del todo, siento odio con más frecuencia de la que desearía. Por eso no quiero más venenos, ya tengo bastantes.  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-2183377502496520918?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/2183377502496520918/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=2183377502496520918' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/2183377502496520918'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/2183377502496520918'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/11/por-que-no-leo-jose-maria-izquierdo-si.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-GOMoakNWDQU/TrUIuhePPkI/AAAAAAAADAg/d9ApRROkNK8/s72-c/Jose-Maria-Izquierdo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-241560214063858995</id><published>2011-10-29T07:12:00.012+02:00</published><updated>2011-11-02T23:11:39.225+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-sL-eWkGFpMQ/TquvNez1N6I/AAAAAAAAC_g/FC9UnCcPiZU/s1600/the-walking-dead-season-2.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 180px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5668817202119522210" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-sL-eWkGFpMQ/TquvNez1N6I/AAAAAAAAC_g/FC9UnCcPiZU/s320/the-walking-dead-season-2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;ALGUNOS TEBEOS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;1. VUELVE &lt;i&gt;THE WALKING DEAD. &lt;/i&gt;Supe de este relato sobre zombis gracias a un cómic que me prestó Ricardo Signes. "Pero léelo", me dijo, a lo que yo contesté con cierto fastidio, como sintiéndome obligado a transigir con algo que, de entrada, me interesaba bien poco. No me decían demasiado los autores -Kirkman en el guión y Moore en el grafismo-, pero, sobre todo, no me decían nada los protagonistas. A mí, desde siempre, los zombis me han parecido unos tipos asquerosos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En una impagable escena de esa joya cinematográfica de Tim Burton que es &lt;i&gt;Ed Wood, &lt;/i&gt;el viejo Bela Lugosi -interpretado por Martin Landau- se burla de Boris Karloff, al cual Hollywood ha asignado al monstruo de Frankenstein de igual manera que a él lo asocian al Conde Drácula. "El vampiro es seductor, hipnotiza a sus víctimas con su mirada profunda, su porte es aristrocrático... En cuanto a Frankenstein, sólo sabe levantar las manos y chillar como un idiota para asustar: Uuuuuh!" No pretendo, Dios me libre, comparar al zombi con el monstruo de Mary Shelley, pero creo que la analogía que hace el ficticio Lugosi nos puede servir. El zombi no es seductor, y si nos incomoda su aparición es, antes que nada, porque da asco. Nos alejamos de él no porque -como sucede con el gran seductor del imaginario occidental, Lucifer- nos atraiga con sus oscuras dotes de manipulador, sino por la misma razón por la que nos alejamos de un vómito: huele mal, da asco. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-2qO3oD-1uMA/Tqut41F1UaI/AAAAAAAAC-w/6bhDTr7SchE/s1600/PICT0380.JPG"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Esta es la razón por la que nunca le encontré la gracia al &lt;i&gt;gore. &lt;/i&gt;Las primeras pelis de este género que recuerdo las vi en casa del primer amigo cuyos padres se compraron un vídeo. Pagábamos a medias pelis que alquilábamos -"acordaos que sean VHS, no Beta, que aquí no se ven"- y así pasábamos unos viernes por la tarde particularmente estúpidos, viendo casi siempre este tipo de films que no solían poner en la tele, ni en la primera cadena ni en el UHF. Como no podíamos ver porno -no al menos mientras sus padres andaran por casa- alquilábamos pelis donde hubiera efusión generosa de algún tipo de fluido corporal. Y así mi vida se topó con los zombis, aquellos tipos maquillados como el Michael Jackson de &lt;i&gt;Thriller, &lt;/i&gt;que entraban en masa en la casa de la adolescente protagonista y había que hacerlos pedacitos con un hacha -aquello sí era una deconstrucción en toda regla- porque si no, no se morían y seguían haciendo aquella risita irritante que asustaba mucho a las chicas. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;La verdad es que nunca me interesó el asunto, y en realidad sigue sin hacerlo. Es algo que, en realidad, me pasa en general con los no muertos, que me parecen unos tipos fastidiosos, pero que no terminan de poblar mi imaginación, ni siquiera a la hora de las pesadillas. Son como un vecino que tengo, excepcionalmente pesado y que se te echa encima para devorar tu paciencia en cuanto te topas con él: para olvidarme de él me basta con esquivarlo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-IlYq38_30fo/TquvYxrUCrI/AAAAAAAAC_s/q8vodqkYlYg/s1600/Filosof%25C3%25ADa-zombi.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 197px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5668817396162628274" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-IlYq38_30fo/TquvYxrUCrI/AAAAAAAAC_s/q8vodqkYlYg/s320/Filosof%25C3%25ADa-zombi.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;¿Por qué veo entonces &lt;i&gt;Walking dead?&lt;/i&gt; En primer lugar porque desde el principio, y en contra de lo que yo preveía, me atrajo el cómic que me dejaron. No estaba siquiera seguro de querer leerlo pero, al acabar el primer tomo, le pregunté a Signes si tenía más. Esta serie me parece una digna puesta en escena televisiva de ese estupendo tebeo. En segundo lugar porque hay algo en ella que engancha con el universo de las ficciones televisivas de los tiempos en que un servidor formó su imaginario narrativo, el cual -qué vamos a hacerle- está tan poblado de tele y tebeos como de cine de Bergman y novelas de Kafka. Hay algo muy muscular, muy primitivo y testosterónico en la serie. Quizá los actores no sean gran cosa y las acciones sean a veces forzadas en exceso, aunque sólo sea por esos condicionantes, tan característicos de estos productos, que determinan que el final de cada capítulo ha de dejarnos en suspenso o que deben desarrollarse varias tramas narrativas a la vez para cubrir todo el espectro dramático que la escena de la serie ha creado. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Funciona, no sé muy bien la razón, y les aseguro que en mi caso no es por los zombis, que podrían ser tranquilamente sustituidos por otros seres amenazantes y no necesariamente igual de asquerosos. No sé, pienso en &lt;i&gt;V, &lt;/i&gt;aquella serie de alienígenas invasores que nos conmovió en los ochenta. Diana, la protagonista, resultaba ser una reptil marranísima que se comía una rata entera, pero la mayor parte del tiempo los reptiles tenían aspecto humano -para engañar- y resultaban hasta sexys. Creo en realidad que no son los zombis, sino el brillo de su ausencia lo que le da su riqueza a este relato. Los presentimos, nos percatamos de cómo la amenaza de su lógica devoradora va configurando la escena que se desarrolla cuando ellos no están. Es la manera en que los humanos administran su nueva vida en los tiempos del apocalipsis lo que me atrae. Algún científico trabaja en un laboratorio remoto y sigue tratando de encontrar el antídoto contra la infección; el niño que se pierde en el bosque desencadena el terror de sus padres; el caminante que se acerca poco a poco amenaza con su ambigüedad -pues no sabemos si es de los nuestros o es un zombi-; las relaciones entre adultos, empezando por las amorosas, se alimentan de su propia precariedad, pues el futuro ha quedado más que nunca en situación de incertidumbre... &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Hay una última cosa. La editorial Anagrama publicó recientemente un ensayo titulado &lt;i&gt;Filosofía zombi, &lt;/i&gt;de Jorge Fernández Gonzalo. Seguramente no lo hubiera leído de no ser por el cómic de marras y, sobre todo, por la editorial que lo había premiado y publicado. El ensayo juega astutamente con la idea de que los zombis han pasado a ser los pobladores predilectos del horror postmoderno por causas más produndas que la simple evolución de los gustos del público. Frente al vampiro gótico, figura seductora y aristocrática, el zombi provendría de una &lt;i&gt;democratización &lt;/i&gt;del miedo. El Conde gobierna el reino de las tinieblas, poblado por las criaturas que el Mal ha producido siempre para recordarnos que si existe la luz es porque nace de un juego de sombras; el zombi forma parte de una masa informe de autómatas que han descendido por debajo del grado cero de la libertad y la identidad, deambulando en busca de algo que puedan digerir y que, en cualquier caso, no les satisfará. El vampiro es una figura romántica y transgresora, está entregado al vicio porque se mueve en las estancias de lo prohibido, por eso busca inocentes y bellas muchachas, a las cuales convertirá a su infame causa. Al zombi no le importa nada quién seamos ni qué piense Dios de sus fechorias: si le mostraran una cruz trataría de comérsela y, al comprobar que no podía reducirla a nada que se pueda devorar, la olvidaría. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Para Fdez Gonzalo, la horda zombi es un epítome de la mayor de las amenazas de nuestro tiempo: la pérdida de la autonomía del sujeto en pro de una sumisión pasiva a la sugestión barata del consumo y a la homogeneización de los individuos en base a unas claves colectivas simplistas y empobrecedoras. Creo que hay que hablar más de este libro...&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-cZ4RmVLmlEM/TquuLON1IqI/AAAAAAAAC_U/Iw795A29Qhw/s1600/spielberg-tintin.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 190px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5668816063793799842" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-cZ4RmVLmlEM/TquuLON1IqI/AAAAAAAAC_U/Iw795A29Qhw/s320/spielberg-tintin.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-2qO3oD-1uMA/Tqut41F1UaI/AAAAAAAAC-w/6bhDTr7SchE/s1600/PICT0380.JPG"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;2. NO HE VISTO EL TINTÍN DE SPIELBERG... Debería, pues, tener cerrada la boquita, porque además no tengo la intención de ir a ver la película, pero Tintín no es algo respecto a lo que acepte fácilmente el silencio, pues yo crecí con él en la misma medida en que mi padre creció con Flash Gordon. Le debo demasiado a Tintín, le he buscado por la Europa francófona -encontré su castillo, Moulinsart, en la localidad de Cheverny, junto al Loira-; he llenado mis paredes y estanterías con los fetiches nacidos de la imaginación de Georges Remi -Herge-; he pensado demasiadas veces, sobre todo viajando por ahí, en qué habría hecho el periodista belga en tal o cuál situación de apuro o las cuatro cosas que le habría dicho el Capitán Haddock al &lt;i&gt;Bebe sin sed &lt;/i&gt;de mi vecino del séptimo, el que me&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-1x6xs9xWOs0/TquuCVwt5-I/AAAAAAAAC-8/nldlbLHFED8/s1600/3.jpg"&gt;&lt;/a&gt; tira agua casi todas las noches desde el balcón... &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No voy a callarme, aunque sería de prudencia ver la película, quizá la vea, pero temo arrepentirme. Dijo Borges que Shakespeare era capaz de sobreponerse incluso a una pésima compañía de teatro. El problema aquí es que Spielberg no es un mediocre director de cine. Quizá sea eso lo que más temo, que habrá tratado de hacer un buen producto cinematográfico con Tintin. Habrá acción, efectos de todo tipo, una sucesión vertiginosa de peligros y peripecias... Y todo va a ser inútil, porque Tintín es intraducible al cine. Quizá sirva para que muchos niños opten por leer los tebeos que sus padres tienen en una estantería, pero soy escéptico respecto a ello, porque estos críos no han configurado su imaginario a partir de la lectura de cómics, por lo cual estos siempre habrán de parecerles una degradación de la película dichosa. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-2qO3oD-1uMA/Tqut41F1UaI/AAAAAAAAC-w/6bhDTr7SchE/s1600/PICT0380.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5668815747811725730" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-2qO3oD-1uMA/Tqut41F1UaI/AAAAAAAAC-w/6bhDTr7SchE/s320/PICT0380.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Es muy difícil explicar para un ajeno de dónde arranca la fascinación por el universo de Hergé, que convierte en coleccionistas casi compulsivos a personas que, como es mi caso, nos negamos por principios a coleccionar nada. Este amor -uno de los pocos que me ha durado toda la vida y que no ha cedido ni un milímetro- me recuerda al de aquella chica que tanto me hipnotizaba en tiempos escolares: "él no sabe quererla como yo", pensaba en aquel tiempo, maldiciendo al destino que se negaba a entregársela a quien más la merecía. Con aquella joven me equivocaba, con Tintín no: Spielberg no le ama como yo, Spielberg no sabe lo que es amar. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por cierto, leí algo que dijo un crío después de ver una de aquellas películas -cutres y baratas, pero acaso menos impostoras que la de Spielberg- que se hicieron en Francia en los sesenta sobre el personaje de Hergé: "No me ha gustado, el Capitán Haddock no tiene esa voz". Genial, expresa, si se entender bien la frase, lo que yo siento ante este tipo de traslaciones al lenguaje del cine de un universo que enamora a cocción lenta y que sólo puede desarrollar todo su poder de fascinación en largas tardes infantiles. Creo que no voy a ir a verla, me he ganado el derecho a decirlo y quedarme así de ancho. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-1x6xs9xWOs0/TquuCVwt5-I/AAAAAAAAC-8/nldlbLHFED8/s1600/3.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 179px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5668815911200352226" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-1x6xs9xWOs0/TquuCVwt5-I/AAAAAAAAC-8/nldlbLHFED8/s320/3.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;3. LLÁMENME CENIZO, PERO TAMPOCO CUELA CON EL CAPITÁN TRUENO. No es por algunas desoladoras noticias que llegan del rodaje y la postproducción y que habría que saber poner en cuarentena. Pero, qué quieren que los diga, me temo lo peor. No sé por qué católicos, musulmanes, y hasta cienciólogos, tienen derecho a poner el grito en el cielo cada vez que alguien degrada a sus dioses con una película, mientras yo he de tragarme que arrastren por el fango a los míos sin rechistar. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nadie ha explicado mejor que Fernando Savater lo que significa haberse criado con el Capitán Trueno, cuando en su decidida voluntad de luchar contra los malos y no dejarse silenciar por nadie, le echaba la culpa al influjo de este personaje. Trueno, para mí, fue siempre un héroe de la democracia que se abría camino a duras penas en este país de falangistas guerreros del antifaz en los años en que yo empecé a leer el cómic de Mora y Ambrós. Aquello de "Santiago y cierra España" podía ser el residuo fascista de una época donde el espíritu de la censura atormentaba a cualquier creador, pero el mundo de Trueno era abierto, noble y tenía la mente limpia. Savater tiene razón, el Capitán nos enseñó que debemos rescatar al amigo en peligro -aunque para ello hayamos de jugarnos el pellejo-, que debemos plantarle cara a los malos -aunque sean poderosos o, precisamente, porque lo son-, que nunca se termina de guerrear contra la injusticia... &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Temo una visión fílmica que sólo crea en las espadas y el encabalgamiento desmesurado de batallas. Creo que es el mayor problema del cine de masas, en especial el llamado de acción: no conoce la pausa, no se detiene &lt;i&gt;a pensar, &lt;/i&gt;por eso todas las pelis saben a lo mismo. Pero quizá me equivoque en este caso; no sé sinceramente lo que saldrá finalmente de este proyecto que lleva años y &lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-ij1psbpvbTA/TquuGf0-YII/AAAAAAAAC_I/bAXPA1AnlIw/s1600/Capitan_Trueno_31044.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; FLOAT: left; HEIGHT: 222px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5668815982622040194" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-ij1psbpvbTA/TquuGf0-YII/AAAAAAAAC_I/bAXPA1AnlIw/s320/Capitan_Trueno_31044.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;años pendiente de concretarse y que, finalmente, lo ha hecho. Ojalá sea para bien.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por cierto, una vez una alumna me reconoció que su padre le había puesto Sigrid en honor de la amada del Capitán. Bonito, ¿no?&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-241560214063858995?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/241560214063858995/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=241560214063858995' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/241560214063858995'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/241560214063858995'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/10/algunos-tebeos-1.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-sL-eWkGFpMQ/TquvNez1N6I/AAAAAAAAC_g/FC9UnCcPiZU/s72-c/the-walking-dead-season-2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-514032314968096241</id><published>2011-10-21T08:15:00.009+02:00</published><updated>2011-10-21T22:33:55.740+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-DxF3hd3clCo/TqHRFoT-vdI/AAAAAAAAC-k/rV7gPt20Dtg/s1600/etamilitar.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-8trovdMYucY/TqHQr1dlH_I/AAAAAAAAC-M/gtVQmWLmQkQ/s1600/Vic4.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5666039257712893938" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-8trovdMYucY/TqHQr1dlH_I/AAAAAAAAC-M/gtVQmWLmQkQ/s320/Vic4.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;¿EL FINAL DE LA VIOLENCIA?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El espacio de lo político aparece, pues, como una isla, el único lugar en que el principo de la violencia y la coacción es excluido de las relaciones entre los hombres.&lt;/em&gt; Hannah Arendt.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;1. ¿Por qué no experimento la misma alegría que los demás? Me veo como ese adolescente que se queda arrinconado en una fiesta, fumando y bebiendo con cara de melancólico y al que los otros miran con recelo porque los tipos como yo desentonan en los momentos de jolgorio. Pero lo mío no es una pose, como parece que suele pasar con los adolescentes, aunque tampoco estoy demasiado seguro de poder explicar mis razones. En todo caso me cuesta olvidar por la tarde, con el anuncio de ETA, la barbarie del linchamiento de Gadaffi que he presenciado por la mañana, pero claro, son temas distintos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Entiendo que se celebre el anuncio de ETA con alivio porque yo esa sensación sí la comparto. La banda se había convertido hace décadas a mis ojos en algo parecido a ese enloquecido que amenaza con hacer volar un avión y al que tienes que reducir justo en el momento en que, por otras causas, el avión está pegando capotazos y estamos todos temiendo que se estrelle. Quizá la llamada izquierda abertzale crea poder jactarse de habernos solucionado la vida -qué bien, estos al menos ya no nos matan-, pero mi sensación es más bien la de que tenemos un problema menos. Nada más. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-mursv5gC2Ks/TqHQnkYtBNI/AAAAAAAAC-A/zEo0vLVIlWQ/s1600/Los-mediadores-internacionales_54232923883_51347059679_342_226.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 211px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5666039184409560274" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-mursv5gC2Ks/TqHQnkYtBNI/AAAAAAAAC-A/zEo0vLVIlWQ/s320/Los-mediadores-internacionales_54232923883_51347059679_342_226.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Comprendo que, después de casi medio siglo de violencia, el anuncio provoque en muchos la emoción por el recuerdo de las víctimas, y también que para algunos sea legítimo proclamar con orgullo que ha triunfado la democracia, aunque respecto a esto último soy algo más escéptico. No tengo ninguna duda de que han sido las instituciones y la ciudadanía quienes han derrotado a ETA -porque ETA ha sido derrotada, esto hemos de tenerlo claro aunque sea de prudencia no envanecernos por ello-, pero no dejo de preguntarme a estas horas por qué esta enfermedad nos ha durado tanto y cuáles son las secuelas que va a dejarnos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No, seguramente no hay razones para mi melancolía, debería sumarme sin más a la celebración. Aunque me vienen muchos viejos episodios a la memoria. Por ejemplo cuando un célebre dirigente abertzale acudió a una emisora independiente de mi tierra hace ya como veinte años. Un oyente llamó por teléfono y le preguntó si la actividad terrorista, que su partido justificaba e incluso jaleaba en aquel tiempo sin vacilaciones, traducía los deseos del pueblo vasco teniendo en cuenta que la implantación electoral de su partido en esos años era claramente minoritaria. "Escuchando su pregunta, lo que está claro es que es usted un español, eso seguro", le contestó aquella lumbrera.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Se reproduce también en mi mente aquella imagen terrible de un reportaje de &lt;em&gt;Informe semanal &lt;/em&gt;sobre la violencia cotidiana en el Euzkadi profundo. Una mujer de mediana edad le pedía llorando a un joven vinculado a organizaciones abertzales que pararan aquello, que dejarán de amenazar a su marido, que al parecer era concejal de un partido &lt;em&gt;españolista. &lt;/em&gt;"Acabad con esto, Iñaki, esto no es justo"... "Hay tantas cosas que no son justas...", contestaba el tal Iñaki. Supuse que aquella mujer aterrada y a la que le estaban destruyendo la vida había visto crecer a Iñaki, quizá había sido su maestra o le había dado la merienda muchas veces por las tardes... La respuesta de Iñaki me estremeció: esa contundencia con la que uno asume que las causas supuestamente justas están por encima de las personas, que el dolor e incluso la muerte es un peaje justo para alcanzar la victoria final, ese estado edénico en el que, libres de los malvados invasores, nuestro pueblo podrá al fin disfrutar de la dicha que lleva siglos mereciendo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-0MwZLUI-_hM/TqHQi_EEl5I/AAAAAAAAC90/pq-qRsGl6bU/s1600/ERNEST%2BLLUCH%255B1%255D.JPG"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 264px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5666039105671436178" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-0MwZLUI-_hM/TqHQi_EEl5I/AAAAAAAAC90/pq-qRsGl6bU/s320/ERNEST%2BLLUCH%255B1%255D.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me vienen muchas más cosas a la cabeza en este momento y no son alegres. Quizá por ello prefiera quedarme con la imagen de aquella media docena de personas que fundaron &lt;em&gt;Basta ya &lt;/em&gt;y que, en una gesto de audacia moral que me atrevo a asociar al de las primeras reuniones públicas de las Madres de Mayo, se atrevieron a personarse una mañana lluviosa en silencio sobre una plaza de Donosti o de Bilbao para mostrar su silencioso rechazo a la barbarie. O aquella imagen de Ernest Lluch en medio de una campaña electoral en la que ETA había declarado su célebre primera tregua. "¡Qué alegría oírles gritar así!", decía mientras le abucheaban los seguidores de Batasuna... "¡Gritad más, gritad más, porque los que ahora gritan antes mataban!" Y volvieron a matar, y le mataron a él. El asesinato de Ernest Lluch no vale más que el de los otros 828, pero llama la atención el que un hombre tan inclinado al diálogo y a la solución pacífica de los conflictos entre los seres humanos se convirtiera en diana preferente de esta barbarie. Se me ocurre que es en esta suerte de tiranías donde ser valiente y plantarle cara a los malos confirma aquella consigna tan habitual en los hogares durante el franquismo: "Tú no te signifiques", decían con frecuencia las esposas a sus maridos o a sus hijos en aquellos trances en los que manifestarse libremente o tan solo reunirse suponía exponerse a ser golpeado o encarcelado. Esto ha sido así: era mejor no plantarles cara, era mejor la cobardía si uno no quería problemas. Y, sin embargo, han sido los audaces los que les han vencido. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-n2x5MKjGrmg/TqHQ1QHyIFI/AAAAAAAAC-Y/n3i-u-XMpuE/s1600/hipercor2.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 300px; FLOAT: left; HEIGHT: 227px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5666039419488051282" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-n2x5MKjGrmg/TqHQ1QHyIFI/AAAAAAAAC-Y/n3i-u-XMpuE/s320/hipercor2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;2. Con frecuencia me encuentro por el barrio donde vivo con un antiguo compañero de escuela, de nombre Morgado. Era lo que en el argot escolar se ha llamado siempre un abusón. Era mayor que yo, de manera que sin ningún motivo nos amedrentaba, nos humillaba, nos robaba, nos golpeaba... No le guardo rencor, tampoco lástima; simplemente he decidido buscarme enemigos más relevantes para dirigir mi hostilidad. Pero no deja de hacerme gracia cada vez que me lo cruzo en Carrefour: qué pequeño parece ahora el bueno de Morgado, calvo y gordito, qué poca cosa ahora que pasó ya el tiempo en que los únicos argumentos eran los de la ley del más fuerte.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Me pregunto qué pasa con quienes creen firmemente en la violencia cuando se instaura la paz. ¿Rectifican? ¿Se arrepienten y piden perdón? No parece que vaya éste a ser el caso. En el País Vasco hay una enorme cantidad de gente que cree que la violencia ha tenido un sentido y que es ella la que ha propiciado la paz actual. Valiente paradoja: son los que fomentaron la violencia los que se presentan como autores de la paz. Me conmueve la ingenuidad de esos hombres bienintencionados que han protagonizado la llamada "conferencia de paz para el País Vasco", a la cual, por cierto, acudieron los líderes de Bildu con chaqueta y corbata. Me recuerdan a Morgado cuando tuvo que comparecer ante el Director del Colegio y su madre lo puso de punta en blanco para que no pareciera el patán que realmente era.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;No importa, por más que en el extranjero tengan dificultades para entender toda esta historia, por más que el entorno radical escenifique una victoria pírrica, sabemos muy bien cómo hemos llegado hasta aquí y por qué han dejado de matar. Pero me preocupa que siga habiendo personas, sobre todo jóvenes, que crean que ha merecido la pena tanta sangre... Y más: es terrible que muchos &lt;em&gt;quieran &lt;/em&gt;que haya valido, que deseen seguir creyendo que sus tesis son las buenas, que no tengan que realizar el terrible esfuerzo de rectificar y arrepentirse del terrible dolor que causaron. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Cuando me cruzo con Morgado me pregunto cómo gestionara su relación con su mujer y su hijo, cómo se las arreglará cuando un compañero en el trabajo le diga "no" a algo... La gente de Bildu presume ahora de que "llega a este país el tiempo de la política"... Ya hemos oído esta frase muchas veces como si ellos hubieran inventado la democracia. Ahora tendrán que intentar luchar contra el paro, habrán de aportar ideas para evitar los ataques especuladores o para mejorar las escuelas... Y no les valdrá echarle la culpa de todo esto al estado español. Habrá quien un día se envalentone ante la ausencia de pistolas y les diga que le parecen unos mierdas... Y tendrán que hacer lo que hacemos todos cuando alguien discrepa e incluso nos insulta: aguantarnos y buscar argumentos para demostrarle -o para demostrarnos a nosotros mismos- que no somos esa escoria que nos han dicho que somos. Y para no serlo, habremos de recordar que tenemos una responsabilidad ética esencial: ayudar a construir la convivencia, nada más y nada menos. Nadie dijo que vivir en paz fuera fácil. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-514032314968096241?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/514032314968096241/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=514032314968096241' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/514032314968096241'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/514032314968096241'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/10/el-final-de-la-violencia-el-espacio-de.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-8trovdMYucY/TqHQr1dlH_I/AAAAAAAAC-M/gtVQmWLmQkQ/s72-c/Vic4.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-4546351994041756778</id><published>2011-10-14T09:06:00.009+02:00</published><updated>2011-10-15T08:09:40.485+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-Ml5vgCRRd9A/Tpf5x5q2lyI/AAAAAAAAC8s/0Msj-DjFoaQ/s1600/barcelona-guardiola-456.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 224px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-Ml5vgCRRd9A/Tpf5x5q2lyI/AAAAAAAAC8s/0Msj-DjFoaQ/s320/barcelona-guardiola-456.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5663269692131153698" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;GUARDIOLA, LA MARGATÀNIA&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y LA DUQUESA DE ALBA &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;1. ME HAGO MAYOR. ¿Saben en qué lo noto? Por ejemplo en que, cuando veo o escucho a Pep Guardiola me siento atraído... diría que razonablemente seducido. Por el contrario, cuando veo a su supuesto Moriarty, José Mourinho, experimento hartazgo. Hubo un tiempo en que los &lt;i&gt;enfant terribles&lt;/i&gt; me hacían cierta gracia. No sé si fueron lecturas inmaduras de Nietzsche y todo aquello de la voluntad de poder y el superhombre, o ese furor destructivo que a veces sobrevive más de la cuenta a la adolescencia, pero creo que me he quitado de encima la ingenua propensión a admirar a estos patanes que van por el mundo meándose en eso a lo que llaman el &lt;i&gt;stablishment, &lt;/i&gt;mirando a todo dios por encima del hombro y tratando de gilipollas, cobardes y vendidos a todos los que no les bailan el agua.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;img src="http://3.bp.blogspot.com/-9lJ8RHZ7Cpw/Tpf56WmM9QI/AAAAAAAAC84/7hXxcs97Ecg/s320/jose-mourinho%2B%25281%2529.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5663269837335229698" style="float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 320px; height: 214px; " /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A lo largo de mi vida -y no saben cuánto lo siento- he ayudado a incrementar el ego de algunos de estos caballeros que se pasean como Mourinho por las aceras de la vida con rictus de hastío porque el mundo les ha decepcionado, pero hoy, en el trasfondo de esa "intensa personalidad" que tiene misteriosamente abducida a la mitad del país, ya sólo veo la mala educación, la barbarie y un alma atravesada hasta las trancas por el pavor a volver a ser el tipo gris y mediocre que fue antes de ganar la Champions. En la permanente acusación de Mourinho -"hipócritas"- a todos los que no aceptan su dictadura -que es, a la sazón, la de Florentino Pérez, es decir, la del neofascismo del poder económico-, subyace, además de una profunda simplicidad intelectual, el prejuicio típico del mezquino, el de que todos buscamos lo mismo que él, que todos somos igualmente capaces de cualquier villanía por el dinero, la fama y el triunfo, solo que no tenemos las agallas que tiene él para reconocerlo. Las manifestaciones del mejor de sus íncubos, Cristiano Ronaldo: "me silban porque me tienen envidia, porque soy guapo, rico y gran futbolista", son la mejor expresión de esta filosofía tan profunda.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Escuchen y miren a Guardiola, no hagan demasiado caso al contenido... La cadencia de la voz, el atuendo, la sintonía con sus futbolistas, la connotación irónica tras esa tenue sonrisa... No sé si está quedando muy gay este post, pero hay algo profundamente atrayente, erótico incluso, en los signos de la inteligencia. Debo ser muy hipócrita.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;img src="http://2.bp.blogspot.com/-dBxgC0fh69c/Tpf6U5PVCZI/AAAAAAAAC9c/HItUSMZZov0/s320/Imagen-6.png" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5663270293311130002" style="float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 320px; height: 230px; " /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;2. LA MARGATÀNIA es un equipo catalán infantil que ha batido todos los records de derrotas. Acabó la pasada campaña con 273 goles en contra y 1 a favor, obviamente perdió todos los partidos, siendo un 11 a 0 el mejor de los resultados obtenidos. A alguien se le ocurrió rodar un corto con los chicos de la Margatània como protagonistas. Llega uno a la conclusión de que son demasiado pequeños para la liga, de que apenas han jugado al fútbol, de ahí que el entrenador tenga que recordarles con frecuencia que la portería a la que se han de dirigir es la contraria y no la propia... Cuando los niños explican las causas de su "fracaso" la cosa no tiene desperdicio: "Nunca marcamos un gol, bueno una vez la Ruth marcó, pero estaba en fuera de juego"... "Quizá nos ponemos un poco nerviosos"... "Un día un equipo solo nos metió doce, no eran muy buenos"...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el corto vemos una jugada en la que están a punto de marcar, los padres viven el momento con una emoción incontenible. Pienso en todos esos padres patéticos que llevan a sus hijos a jugar partidos oficiales convencidos de que tienen un Messi en ciernes que les hará ricos: "No me decepciones", les dicen unos minutos antes de empezar a insultar al árbitro o a los críos del equipo contrario. Si el equipo de su hijo gana, sacan pecho atribuyéndose a sí mismos la victoria; si pierden miran a su hijo con cierto rictus de desprecio, pues empiezan a descubrir que el pura sangre que creen merecerse no era tal.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;img src="http://4.bp.blogspot.com/-7F_cwUUc004/Tpf6c7_DQmI/AAAAAAAAC9o/gtuWItpoSwA/s320/L_equip_petit.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5663270431487115874" style="float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 320px; height: 214px; " /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me viene a la memoria un equipo de baloncesto con el jugábamos en la liga del Instituto, los Buanaminos, se hacían llamar. Nosotros éramos ya muy grandes y ellos eran críos de trece años que acababan de llegar al Centro. Todos les metíamos palizas impresionantes, la mayoría de forma inmisericorde. Aprovechábamos que eran pequeñitos para incrementar nuestras estadísticas, y así los Buanaminos deambulaban por la liga acumulando derrotas de cien puntos a cinco y cosas por el estilo. Me avergüenzan algunas cosas de mi pasado y ésta es una de ellas. Salí del Instituto y les perdí la pista: me gusta pensar que alguno de los Buanaminos creció y terminó siendo Pau Gasol. O al menos, me gusta pensar que tres años después ellos eran los mayores del centro y, cuando les tocaba jugar contra los críos, evitaban humillarles.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un consejo, no se pierdan el corto producido por El Cangrejo y titulado &lt;i&gt;L´equip petit, &lt;/i&gt;por supuesto con los chavales de la Margatània como protagonistas estelares: &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=P78BifwS9kQ"&gt;http://www.youtube.com/watch?v=P78BifwS9kQ&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;3. MI SENTIDO DEL HUMOR tiene mucho de irredento y un cierto sabor a venganza. Un día don Pedro, un maestro del tardofranquismo con evidentes síntomas de psicopatía, me infló la cara a hostias por una exhibición inoportuna de mi fina capacidad para la ironía. Desde entonces, juré que me reiría de todo lo que me saliera de los cojones, sin aceptar ningún límite. En los últimos días, la boda de la Duquesa de Alba ha desatado esa vieja disposición mía para encontrar el lado cómico de cualquier cosa. Y en este caso sin esfuerzo porque, salvo sus multimillonarios y permanentemente avinagrados herederos, todo el asunto parece una broma.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;img src="http://2.bp.blogspot.com/-v6ChSFQMJTg/Tpf6I5e93sI/AAAAAAAAC9Q/bZgP7pihdpM/s320/8424.999x609.jpg-550x0.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5663270087218290370" style="float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 320px; height: 195px; " /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Odio las bodas, y, con ellas, también los bautizos y las comuniones. Creo que es de ser muy tonto casarse por uno mismo, y peor hacerlo por complacer a alguien. Más que estos actos en sí, lo que detesto es esa liturgia que te obliga a hacer impúdica ostentación de los sentimientos a cambio de obligar al que invitas a que te suelte la pasta. Cuando alguien me invita a su boda -por suerte hace mucho que no sucede- siempre me entran ganas de preguntarle por qué, en vez de eso, no me pone un cuchillo jamonero en la garganta y me obliga a darle la cartera. Sería más breve y bastante menos desagradable.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La de la Duquesa de Alba es la apoteosis de las bodas de nuestro tiempo. He leído que es un símbolo del fin del Antiguo Régimen. Pero no se engañen, la Duquesa, antes que un noble linaje, es una magnate que posee media España. Es el mundo de los ricos lo que en realidad resulta parodiado en esta boda. ¿Por qué se casa? En realidad "por amor", es decir, por todo lo que no es dinero, que es por lo que se suele casar la clase media... Cayetana se casa para fastidiar, para bailar, para lucir peluca, para exhibir joyas... Y la gente le canta y le aplaude, mientras ella va convencida de ser amada por el populacho. La boda de Alba es un signo de la indecencia que en nuestras sociedades contemporáneas y en plena recesión suponen las grandes fortunas. Riámonos a gusto de esta mamarrachada... Y no dejemos de indignarnos por todas esas indemnizaciones de banqueros negligentes y corruptos de las que se habla tanto estos días. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-4546351994041756778?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/4546351994041756778/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=4546351994041756778' title='10 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/4546351994041756778'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/4546351994041756778'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/10/guardiola-la-margatania-y-la-duquesa-de.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-Ml5vgCRRd9A/Tpf5x5q2lyI/AAAAAAAAC8s/0Msj-DjFoaQ/s72-c/barcelona-guardiola-456.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-3965214540072840040</id><published>2011-10-08T08:11:00.010+02:00</published><updated>2011-10-08T11:21:48.432+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-W8jxFA10zLw/TpASMk_A8BI/AAAAAAAAC8E/EeI0oMkB7D0/s1600/CALESSXZCAYIASGZCAAZ73OMCA3LQUQ6CAGSBXZHCAZSTXBBCA1DTBFZCA3JX88QCAWO0V5HCAKPQQCNCAEONJ80CAE14GPDCAF168Z7CALAFE9ICAM2C2QJCA84SVI5CA8G9B6PCA7T0Y4D.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 259px; height: 195px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-W8jxFA10zLw/TpASMk_A8BI/AAAAAAAAC8E/EeI0oMkB7D0/s320/CALESSXZCAYIASGZCAAZ73OMCA3LQUQ6CAGSBXZHCAZSTXBBCA1DTBFZCA3JX88QCAWO0V5HCAKPQQCNCAEONJ80CAE14GPDCAF168Z7CALAFE9ICAM2C2QJCA84SVI5CA8G9B6PCA7T0Y4D.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5661044738900422674" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;LOS MARCIANOS SE HAN IDO&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;1. Nunca como en aquellos años mágicos del estreno de la democracia -todo tan incierto, tan falto de controles, tan esperanzador- se hizo tan evidente entre nosotros esa idea del filósofo francés Jean-François Lyotard de que "la postmodernidad es la era en que se retiran las viejas imágenes del mundo". Después de cuatro décadas de nacional-catolicismo, la gente había descubierto que no sólo Dios no existía -esto lo habían sospechado siempre, de lo contrario se habrían hecho menos pajillas- sino que además, de existir, era un auténtico pelmazo incapaz de ofrecer nada realmente atractivo. Y sí, aparecieron curas con pelo largo que tocaban la guitarra y que incluso follaban, pero aquello tampoco benefició mucho a la causa, ya que puestos a ser un hombre y no un santo, mejor te quitas la sotana, cenutrio.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En cuanto al comunismo, la otra gran "imagen del mundo" que rivalizaba con la anterior en eso de redimirnos, empezaba también a ponerse un poco pesadita. Sí, sí, puestos a crear el Reino de Dios, mejor hacerlo -como querían los bolcheviques del momento-, en el Más Acá y haciendo morder el polvo a los ricos, pero llegaba un punto en que molestaba que un tipo avinagrado y que olía a Celtas te reprochara que vieras partidos de fútbol o te compraras revistas de tetas en vez de aportar tu grano de arena a la gran causa salvadora de la Revolución dejándote matar un poco. Arrinconados pues Dios y Marx, los españoles que salían de la Gran Siesta tardaron poco en ponerse a buscar nuevos referentes espirituales, y se encontraron con los marcianos. Sí, con los marcianos, no me miren así.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://2.bp.blogspot.com/-KI_vMO3wjbQ/TpASI7Gs8BI/AAAAAAAAC78/r4rroBAb8b0/s320/CAG2INOFCAKTBR50CAJ5Z5WXCATCUYQ2CAE3DN33CAZLX7IACAHW3PUSCAQ876L2CANKH91ZCAD2TEXPCA4PNXCOCAF92VEDCA94XM4VCA2BR196CAEI6KFUCAA52M91CA4HH413CAJ3W206.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5661044676118769682" style="text-align: justify;float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 259px; height: 194px; " /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Bueno, también hubo mucha hermenéutica con la ouija y el Triángulo de las Bermudas. Recuerdo que se puso tan de moda aquello de contactar con los espíritus, que la gente hablaba de "mediums" o "almas en pena" con la misma naturalidad con la que criticaban a Kubala por no quitar a Pirri y Asensi del medio campo de la selección. Mi hermano y yo vimos a adultos hechos y derechos venir a casa a jugar con los vasitos de los cojones e invocar a la Princesa Soraya, lo cual nos despertó de nuestra inocencia y nos abrió a los temores propios de la pos-infancia, pues por aquel entonces descubrimos que los adultos que nos protegían andaban en realidad más descentraditos de lo que habíamos creído. Pero todo aquello se intuía ya que eran modas pasajeras, un poco como el carisma de Adolfo Suárez. Pero, cuidado, los ovnis no, los marcianos habían venido aparentemente para quedarse.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;img src="http://1.bp.blogspot.com/-aFDxPwZU2tc/TpASVqRAuOI/AAAAAAAAC8U/HFWoj3WMCyE/s320/illinois_ufo.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5661044894936905954" style="text-align: justify;float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 320px; height: 192px; " /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No creo que a los prelados vaticanos les hiciera demasiada gracia que TVE lanzara un programa como &lt;i&gt;Más allá, &lt;/i&gt;pero aquel tipo de la barba que hablaba con tanta circunspección de avistamientos, abducciones y navegaciones estelares resultaba tan convincente, que la gente se lo pasaba bomba viéndolo los sábados por la tarde y mirando después a sus vecinos -los ingenuos que venían de misa- con aire de superioridad científica. El amigo Jiménez del Oso, que mostraba sin ningún pudor fotografías, testimonios y otras pruebas irrefutables de que los alienígenas llevaban ya mucho tiempo entre nosotros, abrió el camino de un próspero negocio que sigue rindiendo considerables beneficios, y que consiste en decirte, con cara de creérselo mucho, que no importa que cuando rezas el rosario no te haga nadie en los cielos ni puto caso, pues hay unos tipos que emiten sonidos como los del gol en Carrusel Deportivo (pi, pipi,pipi,piiiii) y con el pene muy grande que van a venir para llevarte a Reticulín, en la Galaxia del Puerco,  donde serás muy feliz y una legión de tipos verdes se pondrán en fila para sodomizarte.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;img src="http://3.bp.blogspot.com/-7W-35wCBcDA/TpASfh1eJII/AAAAAAAAC8k/GF4mWz12wYY/s320/vlcsnap-5438582.png" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5661045064472601730" style="text-align: justify;float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 320px; height: 247px; " /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Después se impuso el estilo Mulder, que consiste en tener fe de verdad en que hay marcianos de visita, pagando el peaje de que todo el mundo piense que eres tonto. Ahora se lleva la honestidad, es decir, ser un caradura, pero que parezca que te crees el rollo, que estás entregado, para lo cual hace falta mostrar cierto temperamento adolescente y adoptar aire de víctima. Así, todos terminamos siendo unos ciudadanos engañados y rehenes de una conspiración, por la cual tipos oscuros y con mucho poder deciden que las autoridades, en especial el ejército, oculten las pruebas de que unos platillos volantes echaron las largas a un piloto de las fuerzas aéreas. (Conviene aclarar que el piloto, con los nervios del trance en la cuarta dimensión, no entendió que lo que querían los del ovni era preguntarle para ir a Molinicos, provincia de Albacete)&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pese a mis burlas, propias de un amargado que ya no cree ni en los alienígenas ni en Dios ni en los zombis ni en nada, hay que reconocer que era divertido aquel tiempo en que mirabas al cielo y casi fijo que avistabas algo. Mi padre, por ejemplo, se compró un telescopio magnífico -que por cierto aún conserva en un trastero, oxidándose con su trípode- con la secreta esperanza de verles las orejas a los selenitas. No vimos a ninguno, y quizá fuera mejor así, pues siempre he sospechado que los marcianos son unos mierdas, más o menos igual que nosotros, que tienen un aspecto baboso y desagradable, y que les gusta como a los terrícolas especular con pisos, tirarse eructos y criticar a los compañeros de trabajo a sus espaldas. Era bonita, sin embargo, aquella época... Parecía que podías mirar al espacio con la secreta esperanza de presenciar algo grandioso.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;img src="http://3.bp.blogspot.com/-hzrxF8_skUI/TpASZm-2KlI/AAAAAAAAC8c/axACMI7laJQ/s320/sagan.jpeg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5661044962774886994" style="text-align: justify;float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 320px; height: 216px; " /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;2. He vuelto, reconozco que por nostalgia, a Carl Sagan y su mítica serie de divulgación científica &lt;i&gt;Cosmos. &lt;/i&gt;La sarta de impertinencias que acaban de leer son consecuencia de la nueva visita tres décadas después- a algunos de sus capítulos más inolvidables, por ejemplo el impagable &lt;i&gt;Enciclopedia galáctica, &lt;/i&gt;donde Sagan -dentro de la lógica de científico riguroso que le caracteriza- pasa revista a toda esa cultura tan abundante creada en torno al fenómeno ovni y que tanta repercusión social tenía en los tiempos en que TVE emitió &lt;i&gt;Cosmos.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; Sagan idea la posibilidad de que lejanas civilizaciones hayan advertido y localizado ya la existencia de esta pequeña piedra azul en un rincón periférico de la galaxia, y se pregunta qué nombre y características le atribuyen. Habla de un poderoso radio-telescopio instalado por la NASA en Puerto Rico, el cual fue capaz en el año 74 de emitir un mensaje que, desplazándose a la velocidad de la luz, tardará 25000 años en llegar a las estrellas de la constelación de Hércules, hacia la que está destinada. El mensaje tardó un minuto en pasar por la órbita de Marte, media hora en hacerlo por la de Júpiter, y, tras pasar por Plutón, abandonó para siempre el sistema solar a las cinco horas de ser emitido por vez primera. Contiene una serie de informaciones básicas sobre nuestro planeta y las características de nuestra civilización.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Carl Sagan no es exactamente escéptico con la posibilidad de la existencia de vida en otros mundos, lo es más bien con tantos y tantos relatos que nos han llegado de personas como aquel matrimonio que, regresando a Nueva York de unas vacaciones en Canadá por la carretera de New Hamshire, describió con pelos y señales un encuentro con alienígenas de lo más exhaustivo. Testimonios improbables, fotos fácilmente trucables, legiones de desaprensivos que hacen negocio a costa de decirle a la gente lo que quiere escuchar... Sagan entiende que es un error negar la capacidad para ilusionarnos y fabular que tenemos los seres humanos, pero advierte del peligro de confundir la realidad con el deseo. Nos propone una encantadora ecuación en la cual, teniendo en cuenta variables como la cantidad de sistemas estelares dotados de planetas, la media de planetas con condiciones adecuadas para la vida, la probabilidad de que esta vida sea inteligente y que no se haya autodestruido y un largo etcétera, termina por alcanzar como resultado de la ecuación la cifra "2", es decir, que la estadística de civilizaciones que podrían existir en la Vía Láctea, sin incluir la nuestra, es de dos. Sagan, con cierta ironía, desconfía de la posibilidad de que estén especialmente interesados en visitarnos, aunque tampoco descarta la posibilidad de que algún día lo hagan, o de que incluso lo hayan hecho ya y habiten discretamente entre nosotros. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me seduce la emoción con la que los hombres como Sagan nos lanzan a amar la ciencia. Los hombres como él, como Stephen Jay Gould y tantos otros, son genuinos "humanistas" -eso que ahora parece desprestigiado- pues conciben el saber científico como una gran aventura, como una empresa humana y emocional en el mejor de los sentidos que pueda imaginarse.  Alguien me dice que aquellos planteamientos de los documentales de hace treinta años están ya superados, tanto en el cine como en la ciencia. No lo creo, no hay nada en esas imágenes ultratecnológicas de &lt;i&gt;Life&lt;/i&gt; o &lt;i&gt;National Geographic, &lt;/i&gt;donde vemos primeros planos de un colibrí comiéndose un mosquito, o de una serpiente regurgitando un ratón, no hay nada de todo ese mundo tan frío de la &lt;i&gt;high fidelity &lt;/i&gt;que me traslade esa calidez de los hombres que, como Sagan, o Jacques Costeau, o Rodríguez de la Fuente, creían todavía que las suyas eran historias de humanos relatadas a otros humanos. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;img src="http://4.bp.blogspot.com/-Fu1NC_MHGWg/TpASQ3dC3YI/AAAAAAAAC8M/ItsGv2O25ck/s320/cosmos_00.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5661044812577693058" style="text-align: justify;float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 320px; height: 264px; " /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Durante el capítulo, simula viajar por las estrellas en una nave espacial, después pasea por un bellísimo campo de caléndulas y gesticula, explicándonos que debemos desconfiar de los farsantes y amar el conocimiento. Esa emoción nostálgica que me produce Sagan, y de la que algún día querré hablar a mi hija... No hay marcianos ni dioses, estamos solos, al contrario que Sagan yo no albergo dudas al respecto. Ya hace mucho que entendí que la vida ya es de por sí suficiente sortilegio... Imagino que son estas emociones tan humanas, esa belleza del campo de caléndulas por el que Sagan merodea, las verdaderas luces de la magia del cosmos.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-3965214540072840040?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/3965214540072840040/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=3965214540072840040' title='16 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/3965214540072840040'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/3965214540072840040'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/10/los-marcianos-se-han-ido-1.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-W8jxFA10zLw/TpASMk_A8BI/AAAAAAAAC8E/EeI0oMkB7D0/s72-c/CALESSXZCAYIASGZCAAZ73OMCA3LQUQ6CAGSBXZHCAZSTXBBCA1DTBFZCA3JX88QCAWO0V5HCAKPQQCNCAEONJ80CAE14GPDCAF168Z7CALAFE9ICAM2C2QJCA84SVI5CA8G9B6PCA7T0Y4D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-3824856116451922502</id><published>2011-09-29T19:33:00.013+02:00</published><updated>2011-10-01T08:08:57.682+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-XWzy0xzcWYg/ToaqAn-yrTI/AAAAAAAAC7k/kOK76JbydKo/s1600/escriptorium.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-XWzy0xzcWYg/ToaqAn-yrTI/AAAAAAAAC7k/kOK76JbydKo/s320/escriptorium.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5658396909546679602" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LA GLORIA&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;A Ricardo Signes, al que entrometí en mis incertidumbres&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El amigo al que dedico esta entrada, profesor de Literatura para más señas, va a maldecirme eternamente por esto, pero ya hace años que, cuando pienso en los héroes del inmortal relato homérico, me asaltan las imágenes del guaperas de Brad Pitt -si digo "Aquiles"- y de Eric Bana -cuando digo "Héctor"-. No voy a nombrar a Orlando Bloom, que construye un Paris cercano al ridículo, pero es evidente que estoy tan abducido por los espectáculos hollywoodienses como cualquiera. Para colmo de males y abyecciones -qué poca vergüenza tengo- no pasé la noche de ayer leyendo el &lt;em&gt;Tractatus &lt;/em&gt;de Wittgenstein ni escuchando a Wagner como ustedes seguramente se imaginan, sino en un estadio, viendo un partido de la Champions. Y lo peor es que además me lo pasé estupendamente, sumándome al corifeo enfervorizado que gritaba el nombre de los héroes locales.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No discuto que una sola línea de la&lt;em&gt; Iliada -&lt;/em&gt;aunque yo soy más de la&lt;em&gt; Odisea- &lt;/em&gt;contenga mucha más riqueza estética y moral que cincuenta mil partidos de la Copa de Europa, pero creo que las dos experiencias, la del relato literario y la de la competición deportiva, tienen algo en común: ambas hablan de la gloria. Al inicio del film, un chico enviado por Agamenón para buscar al más díscolo de sus guerreros expresa a Aquiles el temor que a él le produciría tener que enfrentarse a Boagrius, el cíclopeo combatiente que los tesalios han designado para batirse en duelo singular con el mejor de los griegos. "Por eso nadie recordará tu nombre", le contesta un irritante Aquiles antes de subir a su caballo para destruir a su rival en apenas unos segundos de batalla. Cuando el rey de Tesalia le entrega su cetro para que Aquiles se lo lleve a Agamenón el pélida se niega, haciendo ver a su enemigo que no es servir a un estúpido rey lo que pretende, sino obtener la gloria. "Nunca olvidaré tu nombre, Aquiles", le dice el tesalio.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;img src="http://1.bp.blogspot.com/-RVsNRPGU9b0/ToWRfYsgzGI/AAAAAAAAC7E/pCkYdL5BsB0/s320/brad-pitt-troy.jpg" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5658088475252018274" border="0" alt="" style="margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; width: 320px; float: left; height: 154px; cursor: pointer; " /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Importa poco que la guerra de Troya sea solo un mito o que, siguiendo la senda iniciada por las excavaciones de Schlieman en 1870, exista una base de verdad en la leyenda. Lo que expresa el relato homérico es un imaginario que se repite obsesivamente en todas las culturas conocidas. Alcanzar la fama, ser recordado, proteger el honor, hacerse un nombre... Soy, no sé si a mi pesar, judeocristiano, de ahí que me produzca un misterioso pudor escarbar en mi alma y encontrar pasiones tan antiguas, aunque sea en forma de escombros, pecios surgidos del naufragio del héroe que, sin ninguna vergüenza, estaba convencido de ser en mi niñez. No soy un héroe. O quizá sí, a veces, seguramente en aquellos momentos en que menos me lo parece. Es algo que advierto en otras personas, que me seducen por aquello de lo que raramente presumen, con lo que es posible que también pase conmigo, es decir, que mis hazañas dignas de mención se den allá donde a mí todo me parece más tedioso y cotidiano. En cualquier caso, también a veces soy un miserable cobarde y un traidor, hecha sea la confesión sin que necesariamente implique la más mínima tentación de arrepentirme.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Da la impresión de que el ansia de gloria es cosa de pueblos bárbaros o preilustrados. Los cristianos, por ejemplo, suelen ser bastante hipócritas en este tema, como en tantos otros. El ínclito y astuto Ratzinger, por ejemplo, el hombre más influyente en las altas esferas vaticanas ya desde el reinado de Wojtyla, sucumbió a la vanidad el día que decidió ocupar el trono de Pedro y abandonar su antiguo reinado entre las sombras. ¿Pretendía con ello asegurar la salvación de su alma? En ningún caso, porque si hay algo que no puede decirse del teólogo alemán es que sea tonto, y sabe perfectamente que quien tampoco tiene un pelo de tonto es Dios, el cual necesita pocos oropeles y fanfarrias para distinguir a los suyos, que, por cierto, y siguiendo la propia doctrina evangélica, se hallan más fácilmente en estancias recogidas y silenciosas que en los espacios reservados a loas y homenajes. Ratzinger, como los santos, incapaces de soportar el horizonte de la extinción y el olvido, decidió que era hora de triunfar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: justify; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 238); -webkit-text-decorations-in-effect: underline; "&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5658088393759255922" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-CLqulscbsMg/ToWRapHH7XI/AAAAAAAAC68/IQNptlSRn-0/s320/aplausos.jpg" style="margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; width: 320px; float: left; height: 240px; cursor: pointer; " /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 238); -webkit-text-decorations-in-effect: underline; "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Triunfar", parece que es esto lo que secretamente perseguimos. Hay personas que tienen perfectamente asumida su condena al anonimato y viven felices así. Pero he conocido otras muchas -muchísimas, infinidad de ellas- que vivían permanentemente entregadas a la pasión de obtener una gloria que creían merecer. Los guerreros medievales buscaban un escriba -"¿sabes dibujar las palabras, juglar?"- que pudiera dar cuenta para la eternidad de sus conquistas y aventuras. No de otra cosa hablan las novelas de caballerías, y no parece haber tras el trágico deambular de los caballeros de los cantares de gesta otra ambición que la de rescatar el honor de su linaje.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nada es más ingenuo que pensar que esto es cosa de tiempos muy pretéritos. Pueden decirme ustedes que no es gloria, sino una notoriedad bobalicona lo que buscan quienes, por ejemplo en los &lt;em&gt;reality shows, &lt;/em&gt;son capaces de soportar cualquier humillación con tal de que les conozcan, con tal de &lt;em&gt;aparecer&lt;/em&gt;. En este caso se me ocurre que la notoriedad es la deformación paródica del viejo ansia de gloria, pero responde, por ridícula que resulte, al mismo impulso -tan antiguo como la cultura- de resistirse al anonimato. Detecto no obstante en personas mucho más valiosas que los Belén Esteban de turno una tensión peculiar con este tema. En los círculos intelectuales, por ejemplo, tiene cierto toque de tabú, se presiente por todas partes pero nadie lo llama por su nombre. Conozco personas que se pasan el día removiendo Roma con Santiago o tirando de todas las levitas imaginables para figurar en el programa de algún congreso, publicar un artículo o ser citados por alguien en cualquier escrito que se tercie. Me consta que algunos llegan a ser espantosamente desgraciadas por la imposibilidad de saciar a ese demonio que llevan dentro y que les hace sentir que si no alcanzan el "éxito" es porque no lo han peleado lo bastante.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por todas partes veo a jóvenes que agarran una guitarra eléctrica y antes de aprender el segundo compás ya imaginan que el mundo les venera y las fans les acosan sexualmente en los hoteles. He escuchado a pintores absolutamente grises decir que habían encontrado la solución para sacar a la vanguardia artística de su colapso creativo. He visto a chicas muy normalitas y corrientes maldecir al mundo porque no fueron seleccionadas para un concurso de belleza... Es un error y un acto de hipocresía negar a ese idiota vanidoso que habita entre las sombras del Ello, pero creo que es sumamente peligroso sucumbir a él. No hay peor manera de equivocarse con respecto a uno mismo que creerse destinado a toda suerte de glorias y renegar del mundo por su tozudez en no reconocérnoslas. Y hay algo más sutil y acaso más interesante, algo que nos hace sentir fuertes como osos cuando alguien como Cristiano Ronaldo -más guapo, rico y admirado que nosotros-pasa por nuestro lado pensando que somos unos fracasados: sólo cuando escapamos a la tiranía de la vanidad entendemos que, como mortales y condenados a la desaparición, debemos vivir cada minuto como si fuera el último, ajenos a ese demonio que nos exige darle un sentido a nuestros actos, convertir cada empresa en un jalón más en nuestro itinerario hacia la gloria, hacer cada cosa pensando que es parte de un proyecto para eso que llaman "ser alguien".&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;img src="http://4.bp.blogspot.com/-APTUTfmEHc4/ToWRjZKLWRI/AAAAAAAAC7M/PeliyJTGrd4/s320/Achilles-Hector.jpg" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5658088544095918354" border="0" alt="" style="margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; width: 320px; float: left; height: 202px; cursor: pointer; " /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La mañana en que descubrimos con todas las consecuencias nuestra condena a la caducidad empezamos a entender que ese golpe de aire que llega cargado de humedad y anuncia el otoño es el único verdadero sortilegio al que debemos entregarnos. Lo demás es vanidad. Y por cierto, Aquiles era bastante imbécil: cuando pienso en aquella escena del inicio de &lt;em&gt;Troya &lt;/em&gt;solo me acuerdo del niño que le avisa, ese al que aquel presuntoso insoportable cree condenar al olvido.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-3824856116451922502?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/3824856116451922502/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=3824856116451922502' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/3824856116451922502'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/3824856116451922502'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/09/la-gloria-ricardo-signes-al-que.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-XWzy0xzcWYg/ToaqAn-yrTI/AAAAAAAAC7k/kOK76JbydKo/s72-c/escriptorium.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-4220793183714555963</id><published>2011-09-23T08:42:00.011+02:00</published><updated>2011-09-29T19:33:06.207+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-euaTUcuYpKE/TnzPZlYrqDI/AAAAAAAAC6k/58EIZ0akWyU/s1600/Rodriguez_Zapatero.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 235px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5655623270509815858" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-euaTUcuYpKE/TnzPZlYrqDI/AAAAAAAAC6k/58EIZ0akWyU/s320/Rodriguez_Zapatero.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;LOS QUE ODIAN A ZAPATERO&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Seguro que les ha pasado alguna vez. Me subo a un taxi, y el caballero no me concede ni medio minuto de tanteo -no dispone de él- para calibrar si voy a comulgar con sus soflamas políticas. En el ratito que dura la carrera hasta mi casa despliega una batería de insultos, descalificaciones y teorías de la conspiración que -con el gobierno socialista, los sindicatos, los inmigrantes, los catalanes y el grupo Prisa como destinatarios- contribuyen decisivamente a incrementar mi sensación de que la salud democrática de la nación no atraviesa por uno de sus momentos más boyantes. Me viene a la memoria una escena similar que presencié hace dos décadas, cuando estudiaba en la Universidad. En aquel momento, el objetivo de las invectivas, desafíos y amenazas del taxista de turno era el gobierno de Felipe González, el cual sin duda tenía tanta culpa de la duras condiciones de vida del caballero como el de ZP las tiene de los problemas que tenemos todos actualmente, incluyendo el de lo mucho que se nos encogen las pelotas cuando el agua de la ducha sale fría. Ahí entra todo, lo cual mola mucho, pues puedo echarle la culpa al señor de la ceja de la crisis económica, de que no haya manera de vender los pisos que uno compró con propósitos especulativos o de que las adolescentes exhiban el tanga encima del pantalón -a dónde vamos a llegar-. Por increíble que parezca, he llegado a oír decir muy en serio que el gobierno de Rguez Zapatero es responsable de que el Real Madrid lleve años sin ganar la liga, lo cual por lo visto es causa de múltiples depresiones. Teniendo en cuenta lo mucho que a Mourinho le gusta echar la culpa a cualquiera menos a él de lo mal que juega su equipo, no es despreciable clavo ardiente para que se agarre el portugués. &lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Recuerdo que en aquel taxi de mi juventud un buen amigo dijo al abandonar el vehículo algo que se me ha quedado grabado: "Lo que ha dicho son barbaridades, pero esas barbaridades las dice gente que está muy jodida". Quizá tuviera parte de razón mi amigo, pero no estoy seguro de que llevar una vida dura le dé a uno el derecho a expresarse como un fascista, y eso sin entrar a dirimir si de verdad las personas que se pasan el día echando espumarajos por la boca son las que tienen más motivos para quejarse.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Otro pequeño ejemplo, éste muy reciente porque lo presencié esta misma semana. Junto a mi casa una señora mayor grita y llora espantosamente. Su ataque de nervios es consecuencia de que, según nos dice entre sollozos, acaban de robarle un colgante para ella muy valioso, provocándole además una pequeña erosión en el cuello. Algunas personas pasan de largo, otras se limitan a observar la escena... Los que intervenimos tratamos de tranquilizar a la señora y convencerla de que interponga una denuncia. En ese momento, cuando, preguntada por el aspecto del ladrón, la señora nos dice que se trataba de un extranjero, aparece una individua de unos sesenta años y que, sin llegar a prestar su ayuda, se limita a repetir varias veces la frase: "El culpable de esto es el que decidió un día que había que dar papeles para todos".&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 207px; FLOAT: left; HEIGHT: 243px; CURSOR: pointer" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5655623195178609506" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-DnLuw6labF4/TnzPVMwUq2I/AAAAAAAAC6c/3VfV9yWRSRg/s320/images%2B%25281%2529.jpg" /&gt; &lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Bien. José Luis Rodríguez Zapatero acaba de abandonar, puede que definitivamente, el Parlamento. Barrunto que no volverá a tener un gran protagonismo en la vida pública española. Podría hacer aquí una exposición de razones a favor y en contra de su labor como estadista en estos ocho años, y sospecho que no saldría especialmente favorecido, aunque sería una mezquindad no reconocer que algunas medidas de signo progresista en sus primeros años de gobierno me hicieron pensar que -saliendo como de la nada y sin grandes soberbias ni aspavientos- España había encontrado por fin al dirigente idóneo, algo que jamás llegué a pensar de sus antecesores, José María Aznar o Felipe González, dos personajes peligrosamente instalados en la lógica de la mayoría absoluta, la estúpida leyenda del carisma y los excesos cesaristas de quienes se complacen sintiéndose elegidos de los dioses.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;En todo caso, cualquier discurso que yo pueda articular sobre las contradicciones, debilidades y cobardías del zapaterismo se me cae de las manos cada vez que lo inicio porque pasan muy poquitos ratos antes de que, de aquí o allá, me llegué algún insulto, alguna calumnia, alguna teoría que responsabilice a Zp y sus ministros de cualquier cosa. Jamás he visto nada como lo que ha ocurrido en estos ocho años. Durante la primera legislatura asistí con el cacho de perplejidad que aún me queda a la repugnante sarta de mentiras que, con la pretensión de deslegitimar el triunfo electoral socialista, hizo recaer sobre el gobierno la sospecha de que poco menos que había sido connivente con la barbaridad del 11-M. Solo un sector de la prensa muy amoral, muy cínico y muy encanallado puede tramar algo tan odioso con la intención de vender más periódicos o desacreditar al enemigo ideológico, pero esto habría tenido poco valor de no ser porque el partido que lidera la oposición hizo mucho por dar pábulo a aquella trama venenosa.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 124px; CURSOR: pointer" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5655623129986058882" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-e8pqyQQI3gQ/TnzPRZ5NSoI/AAAAAAAAC6U/HLX6jPUwTEc/s320/Aznar-Bush.jpg" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Nada me ha sorprendido de todo lo que ha venido después, se cruzaron las líneas rojas el día que Rajoy aceptó que su agenda ideológica fuera marcada por el director del diario &lt;i&gt;El Mundo &lt;/i&gt;y desde entonces valió todo. Podría dar media docena de razones profundas por las cuales creo que la social-democracia española debe dejar atrás a Zapatero y olvidarle o, en todo caso, recordar su doble legislatura sólo para no recaer en sus errores. Ahora bien, si por algo recordaré estos ocho años no es por la supuesta ineptitud del gobierno socialista -materia sobre la que habrá tiempo para discutir, a ser posible con escasos maximalismos- sino porque creo que, durante este periodo, la derecha española ha salido definitivamente del armario, y las desnudeces que hemos visto son muy inquietantes.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Con frecuencia leo a filósofos, politólogos o economistas calificados de liberales, conservadores o incluso reaccionarios. Se trata de un ejercicio intelectualmente sano y recomendable, pues creo firmemente que el intercambio de ideas y la controversia son la sustancia del movimiento democrático. Ahora bien, me cuesta encontrar la sombra de los textos de Hayek, Popper, Bell, Friedman, ni siquiera de dos intelectuales tan discutibles y sobrevalorados como Fukuyama o Huntington, en los conservadores españoles. Todo lo más podemos esperar las banalidades ya muy oídas de FAES y algún toque de apoyo a los mensajes vaticanos contra el "vacío moral y el relativismo". No parece que la cosa dé para mucho más que para poner los piececitos sobre la mesa del despacho de George W.Bush en el rancho de Texas, todo un hito en la historia de nuestras relaciones internacionales.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 256px; CURSOR: pointer" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5655625622950365346" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-awnPlyhuYDs/TnzRig6NyKI/AAAAAAAAC6s/OIGNtL62zyc/s320/Woody_Allen_Carlos_Boyero.jpg" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Por todas partes veo gentes que gritan, personas rabiosas que han decidido consolarse entregándose a una visión del mundo de una simpleza aterradora. Pagar menos impuestos, cortar la subvención a los sindicalistas, echar a los inmigrantes, endurecer el código penal, castigar a las autonomías díscolas... Me pregunto si la derecha se está &lt;i&gt;holiganizando &lt;/i&gt;a la carrera o si es que siempre ha sido así pero le daba vergüenza exhibirlo. Esperemos que regresar al poder les siente bien, pero temo que Carlos Boyero tenga parte de razón, aunque sea a trazo grueso, con lo que dijo el jueves en la habitual entrevista de El País con los lectores: "se van los tontos y vienen los malos". Que no nos pase nada. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-4220793183714555963?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/4220793183714555963/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=4220793183714555963' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/4220793183714555963'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/4220793183714555963'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/09/los-que-odian-zapatero-1.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-euaTUcuYpKE/TnzPZlYrqDI/AAAAAAAAC6k/58EIZ0akWyU/s72-c/Rodriguez_Zapatero.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-9125334020298694875</id><published>2011-09-17T08:11:00.010+02:00</published><updated>2011-09-17T11:26:36.172+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-HBf4N3_PeyA/TnRi8Dgpu2I/AAAAAAAAC58/D1B-DSAC_3M/s1600/Planet-of-the-Apes.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 254px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5653252216130747234" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-HBf4N3_PeyA/TnRi8Dgpu2I/AAAAAAAAC58/D1B-DSAC_3M/s320/Planet-of-the-Apes.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;MI CORAZÓN PERTENECE A LA DOCTORA ZIRA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Regreso al Planeta de los Simios a través de la "precuela" -vaya palabro- recientemente estrenada, por cierto con un despliegue publicitario de esos que, pretendiendo atraernos a las salas, consiguen generar la impresión de que uno ya ha visto la película sin verla, y que todo lo que ocurra en la pantalla resultará altamente previsible. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Alguien dijo que es mejor no volver al lugar donde uno fue feliz. Pero creo que es una advertencia vana, pues tratamos con una tentación humana irresistible. Yo vi la película de crío, obviamente la de Franklin J.Schaffner, y de inmediato leí la novela del francés Pierre Boulle en que se basaba aquel film maravilloso. Desde entonces he regresado a través de sus múltiples secuelas cinematográficas, de tebeos e incluso de una serie de televisión. No consigo acercarme ni remotamente a aquella plenitud, y creo que no es solo culpa mía por tener la poca delicadeza de haberme hecho mayor. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-c6SXZhQYeUE/TnRiuiOnW1I/AAAAAAAAC5k/xnR9Ep0ym2s/s1600/001-el-origen-del-planeta-de-los-simios-espana.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 226px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5653251983858424658" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-c6SXZhQYeUE/TnRiuiOnW1I/AAAAAAAAC5k/xnR9Ep0ym2s/s320/001-el-origen-del-planeta-de-los-simios-espana.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El origen del Planeta de los Simios &lt;/em&gt;es un producto cinematográfico francamente recomendable. Se alista en esa serie de relatos que, poniendo al día el mito de Prometeo, ven en el científico moderno al aprendiz de brujo que, con la misma y genial fórmula explosiva, puede salvar el mundo tanto como destruirlo. Frustrado por la imparable degeneración neuronal de su padre, el protagonista de la película consigue una vacuna que puede no solo detener el avance del Alzheimer sino incluso regenerar las células muertas. La intención del joven sabio tiene bases éticas, desde luego, pero cuando, como suele suceder, se cruzan por el camino espúreas ambiciones de poder y de lucro, todos los protocolos de la prudencia científica saltan por los aires. El fantasma de la experimentación científica con animales aparece también para conformar el cóctel de culpabilidad que terminará por suscitar en el espectador la convicción de que, después de todo, merecemos ser sustituidos por aquellos simios que el astronauta Taylor encontró en su primer viaje. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Bien, muy bien, pero la seducción en el cine no la proporciona un guión plausible, hace falta algo más, algo que no sé si soy capaz de explicar pero que tiene que ver con variables poco explícitas, no sé... el ritmo, la intensidad interpretativa, la fuerza hipnótica de los escenarios... Eso me falta aquí como me faltó en la versión de Tim Burton. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Dos pistas para entenderlo. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-vHpdmEv8F6w/TnRjXwrZBpI/AAAAAAAAC6M/ULDzOOFnvwk/s1600/tumblr_lowh8gyWeo1qc8b0ao1_r1_500.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 213px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5653252692111853202" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-vHpdmEv8F6w/TnRjXwrZBpI/AAAAAAAAC6M/ULDzOOFnvwk/s320/tumblr_lowh8gyWeo1qc8b0ao1_r1_500.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una, los ordenadores pueden ser muy útiles, pero no hacen buena una película, y cuando se abusa de ellos, incluso la hacen mala. Seré un retrógrado, pero prefiero maquillajes de mono y casas y puentes de cartón piedra que simulaciones electrónicas. El cine de masas se ha entregado irremediablemente a esta tiranía tecnológica y el público se ha dejado adiestrar en ella con total sumisión, de manera que, cuando vemos una película de este tipo, ya sabemos que los diálogos van a ser tópicos, la dirección de actores inane, y el drama que da pie a la historia va a ir difuminándose en favor de una trama de &lt;em&gt;acción &lt;/em&gt;que convertirá la pantalla en la escena de un circo. Todo lo que se nos muestra es más perfecto, más aséptico, más milimétrico que en el viejo cine... y terriblemente más insulso. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Segunda pista, la sombra del film fundacional es demasiado alargada, y nunca mejor dicho por aquello de la sombra de la Estatua de la Libertad, que se proyecta sobre Taylor cuando por fin, y como le ha indicado el Doctor Zaius, encuentra su destino. No es casualidad que en la de Tim Burton aparezca un viejo simio moribundo asistiendo a la huida de los protagonistas: es nada menos que Charlton Heston, de quien se diría que optó por &lt;em&gt;convertirse &lt;/em&gt;en simio después de maldecir a su propia especie, esa tribu de "maniáticos" que terminó por destruir su propio mundo. Más sutil es el guiño del nuevo film: cuando uno de los guardianes es apresado por César exclama: "¡Quita tus garra de encima, mono asqueroso!". ¿Les suena? Es la misma frase que pronuncia Taylor en el momento en que, curado de su herida en la garganta, desencadena el terror en el mundo simio al demostrarles que puede hablar, algo impensable para esos animales salvajes y despreciables que son los humanos. Pero hay algo más, ese grito precede a la primera palabra inteligible que pronuncia César en el film: "¡No!". Se trata del líder de un motín universal, su negativa es en realidad el verbo fundacional de una nueva sociedad, una civilización que surgirá de las cenizas de la vieja, la cual no va a necesitar a los monos para destruirse: se inmolará a sí misma por la codicia de los hombres.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-d8b-YDADegU/TnRi_3IvJSI/AAAAAAAAC6E/gkD51D-uhL0/s1600/planet-of-the-apes-beach-cropped-x380.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 119px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5653252281528689954" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-d8b-YDADegU/TnRi_3IvJSI/AAAAAAAAC6E/gkD51D-uhL0/s320/planet-of-the-apes-beach-cropped-x380.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de todo, el Doctor Zaius, una genial e irónica revisitación del apoltronado sabio decimonónico que censuraba el darwinismo, terminaría teniendo razón: la humana es la criatura más inmunda que pulula por la Tierra, la única que mata por placer y destruye a sus semejantes. Aunque Taylor y Zira estén en lo cierto y la civilización simia sea una resultante de la humana, es mejor que los propios simios no sepan nunca que provienen de una estirpe maldita. Sólo porque los humanos volvieron a los bosques pudo salvarse el planeta.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;¿Se dan cuenta? No puedo desembarazarme de aquella sombra tan larga del film del film de 1968. A un chaval adiestrado en las formas cinematográficas dominantes en la actualidad le sería, temo, casi imposible interpretar las claves de aquel relato: le resulta "lenta". Habituado al lenguaje del 3-D y las simulaciones electrónicas, le parecen intolerables aquellas casas de cartón piedra del film del 68 o el ejercicio de maquillaje con el que los actores eran caracterizados como simios. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Alguien me dijo que lo que le resultaba especialmente intolerable de aquel film eran los minutos iniciales, ese desfile de los tres astronautas por tierras desérticas donde "no pasa nada y se te hace interminable". Ese tramo tan irritante para mi joven interlocutor es justamente el que a mí me dejó seducido para siempre. El camino hacia no se sabe dónde por tierras inhóspitas y desconocidas, las señales que una extraña civilización va dejando sin que ni los personajes ni el público sepan muy bien cómo interpretarlas , las manos humanas que les roban la ropa cuando se bañan en un lago, los inquietantes ""espantapájaros"... Todo ello con el f&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-YYhbRGgATu4/TnRiysz6QiI/AAAAAAAAC5s/tUJuGxmHfoo/s1600/CAK8LXDMCAR0LH69CA1HVPCTCAPHOSCYCALTAR6LCAV0LU2ACAN647V6CA6L1AILCAXF7ZSMCAFLQ0HTCA6MSNXNCA5WJI3CCABDSU5QCA5ECA1UCAZO8MXJCAXHVLENCAE0GFSWCAAT5KF6.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 216px; FLOAT: left; HEIGHT: 142px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5653252055418683938" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-YYhbRGgATu4/TnRiysz6QiI/AAAAAAAAC5s/tUJuGxmHfoo/s320/CAK8LXDMCAR0LH69CA1HVPCTCAPHOSCYCALTAR6LCAV0LU2ACAN647V6CA6L1AILCAXF7ZSMCAFLQ0HTCA6MSNXNCA5WJI3CCABDSU5QCA5ECA1UCAZO8MXJCAXHVLENCAE0GFSWCAAT5KF6.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;ondo de la música de Jerry Goldsmith. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es justamente esa demora, esos minutos en los que nada pasa lo que verdaderamente acredita la maestría del relato. Nada que ver con esa obsesión -tan obscena en el fondo- de enseñarnos desde el primer momento a los monstruos que caracteriza al cine heredado de aquellos reyes Midas del cine de los setenta, Spielberg y Lucas. Desde estos dos autores, sin duda talentosos, el cine de masas ha dejado de ser inteligente, por eso hay que llenarlos de efectos, de persecuciones, de explosiones, de bichos feos... Los efectos informáticos y la exasperante velocidad constituyen el destino que el cine se marcó desde &lt;em&gt;Tiburón &lt;/em&gt;y &lt;em&gt;Star wars, &lt;/em&gt;quizá incluso contra la propia voluntad del propio Spielberg, quien a pesar de todo, jamás ha sido capaz de entender que la seducción no está en lo que se nos muestra, sino más bien en lo que se nos sugiere desde su ausencia. Ese misterioso vacío, esos tiempos muertos, ese momento para la reflexión e incluso para la perplejidad, es lo que se nos ha escomoteado en el cine contemporáneo, por eso casi todas las películas hechas para el gran público saben a lo mismo, como pasa con la comida rápida.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Inútil tratar de encontrar un efecto tan hipnótico como el de Taylor en la playa, maldiciendo a la humanidad bajo la estatua semienterrada en la arena de la playa. Inútil preguntar qué fue de aquel erotismo del beso a Zira, la doctora simia que amaba a los animales y creía que la ciencia podía mejorar el mundo. No quiero ver más secuelas, me quedaré con Taylor dando vueltas sin sentido por la Zona Prohibida. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-9125334020298694875?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/9125334020298694875/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=9125334020298694875' title='7 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/9125334020298694875'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/9125334020298694875'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/09/mi-corazon-pertenece-la-doctora-zira.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-HBf4N3_PeyA/TnRi8Dgpu2I/AAAAAAAAC58/D1B-DSAC_3M/s72-c/Planet-of-the-Apes.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-2334869254464883180</id><published>2011-09-09T16:50:00.013+02:00</published><updated>2011-09-09T19:50:56.955+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-S2COgztUEN0/TmpM3IsvhWI/AAAAAAAAC5U/mh0HtLhZHCE/s1600/sept11slide6.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-S2COgztUEN0/TmpM3IsvhWI/AAAAAAAAC5U/mh0HtLhZHCE/s320/sept11slide6.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5650413192601372002" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;11 DE SEPTIEMBRE&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;1. Lo que queda del 11 de septiembre es un miedo global y difuso, un "miedo líquido" diría Zygmunt Bauman,  en tanto que no sabemos muy bien cuál es la naturaleza de aquello que nos amenaza. Conocemos su&lt;i&gt; modus operandi&lt;/i&gt;, que tiene mucho de bestial, no sólo por las muertes que causa, sino porque corresponde a personas que parecen haber perdido toda esperanza de salvación en este mundo, hasta el punto de que, al contrario que las bandas terroristas tradicionales, no tienen siquiera la intención de esperar para el disfrute del nuevo orden que pretenden instituir con sus actos. Todo lo demás nos es ajeno porque resulta infernal. &lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Y como todo lo que se inscribe en el orden de lo diabólico, mezcla astutamente la barbarie del destructor con la misteriosa sofisticación de quien se las arregla para concitar al mundo entero delante del telediario con el primer avión, y proporcionarle después el gigantesco espectáculo de un segundo avión estrellándose en directo contra la segunda torre. El efecto psicológico de esta mediática danza de la muerte resulta tan devastador como lo era para el alma medieval el azote de la Peste Negra.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;img src="http://1.bp.blogspot.com/-jrLAucv-oVg/TmpM9RkzLVI/AAAAAAAAC5c/UgcEwdd8-pM/s320/aftershock4_11_200.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5650413298063191378" style="float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 200px; height: 300px; " /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Todos recordamos lo que estábamos haciendo en aquel momento precisamente porque, desde entonces, vivimos más encogidos, como a la expectativa del desastre que habrá de sobrevenirnos. Recuperamos las imágenes de aquella mañana: esto en realidad ya lo habíamos vivido antes mil veces en el cine. Es ese peculiar aire de trama espectacular, de cine de catástrofes, lo que, incluso hoy, cuando han pasado diez años, continúa confiriéndole al acontecimiento una misteriosa atmósfera de irrealidad. No podemos comprender el 11-S, no entendemos las razones del terrorista, no somos capaces de descifrar sus códigos morales por más películas mediocres que Hollywood cree sobre asesinos de masas y psicópatas. Ya han aparecido teorías paranoicas que encuentran en el 11-S una trama conspirativa de la CIA, el Pentágono o los especuladores financieros. Quizá antes de un siglo ya haya crecido una corriente de negacionistas en torno al asunto, gente que aporte todo tipo de pruebas para demostrar que el 11-S, como el aterrizaje en la Luna o los campos de exterminio de los nazis, es una mentira gigantesca.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://4.bp.blogspot.com/-XnSLkk_36zQ/TmpMycbqjzI/AAAAAAAAC5M/lvXm-wMKogA/s320/Muslim%2B-girl-smoking_MG_6174.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5650413111999106866" style="float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 213px; height: 320px; " /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;2. ¿Qué harías tú? Esta pregunta me la hizo hace diez años un amigo cuando Bush anunció que arrasaría los escondrijos de los terroristas, o lo que es lo mismo, que atacaría a los países sospechosos de proteger a &lt;i&gt;Al Qaeda&lt;/i&gt;.  Mi interlocutor había quedado fuertemente impresionado por el primer ataque sufrido por los Estados Unidos de América en su propio territorio, de manera que le parecía lógico que el Gobierno Federal defendiera preventivamente a sus ciudadanos atacando...Pero ¿a quien y por qué? Se me ocurrió contestarle que un atentado de ETA en Madrid no sería una razón para bombardear Vitoria, pero no sé si entendió el símil. Aún más estúpida me parece la posición de un compañero, viejo militante de la extrema izquierda, que advertía en aquellos actos de violencia el gesto desesperado de una conciencia colectiva oprimida por Occidente, ante lo cual reconocía a los terroristas la condición de héroes. Aquel feroz revolucionario, secretamente seducido desde la universidad por la alargada sombra del camarada Stalin, debía considerar culpables de toda suerte de perversiones a quienes murieron en las torres -los limpiaventanas incluidos- y, por ende, a quienes lo hicieron algún tiempo después en los metros de Londres o Madrid.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;Me gusta citar a Richard J.Bernstein para hablar de este asunto. Su ensayo &lt;i&gt;El abuso del mal &lt;/i&gt;es de lo mejor que he leído en torno al mapa ideológico creado a partir del 11-S:&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;img src="http://2.bp.blogspot.com/--9v0VGpU_XM/TmpMq29qiEI/AAAAAAAAC5E/Vm0vFAMx4nI/s320/440741c0.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5650412981682079810" style="float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 175px; height: 267px; " /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;"La batalla que se desarrolla actualmente no es entre creyentes religiosos con firmes compromisos morales y relativistas seculares que carecen de convicciones. Es una lucha entre los que se sienten atraídos por los absolutos morales rígidos, los que creen que la sutileza y los matices encubren la falta de decisión, los que adornan sus prejuicios ideológicos con el lenguaje de la piedad religiosa; y lo que enfocan la vida con una mentalidad falibilista y más abierta, que se abstienen de buscar la certeza absoluta. Hoy en día no nos enfrentamos con un choque de civilizaciones, sino con un &lt;i&gt;choque de mentalidades."&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;No sé si hemos extraído alguna lección adecuada del 11 de Septiembre. Me pregunto si el éxito electoral de algunos p&lt;/span&gt;artidos xenófobos -por ejemplo en Catalunya, donde el PP coquetea con corrientes de opinión particularmente inquietantes- no es una consecuencia de ese "abuso del Mal"de cuyos peligros advierte Bernstein. Quizá sea un buen momento para girar la mirada hacia la Primavera Árabe y que a lo mejor las cosas no son como se las imaginan quienes necesitan vivir instalados en visiones simplistas de la vida.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;3. No me re&lt;/span&gt;sisto a referirme, hablando de simplismos, a la polémica que se ha montado esta semana en torno a la entrevista que el presentador del programa de Catalunya Radio &lt;i&gt;El Matí &lt;/i&gt;realizó a Vicenç Navarro en torno a la reforma constitucional que acaba de aprobar el parlamento español. Yo les recomendaría que escucharan la entrevista, después de lo cual, estarán en condiciones de opinar. No les será difícil encontrarla en la Red.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;¿La han &lt;/span&gt;escuchado? Bien. Lo que yo piense del señor Fuentes sería completamente irrelevante de no ser porque resulta que &lt;i&gt;entrevista&lt;/i&gt; a un catedrático de la Pompeu I Fabra -un intelectual enormemente influyente, con un curriculum excepcional y una valía que se corrobora en textos &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://4.bp.blogspot.com/-oNxVYSj6ukE/TmpMcyMgSGI/AAAAAAAAC40/DKV4g56Z0Ok/s320/vicencnavarro.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5650412739883976802" style="float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 312px; height: 312px; " /&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;tan imprescindibl&lt;span class="Apple-style-span"&gt;es como &lt;i&gt;Bienestar insuficiente, democracia incompleta- &lt;/i&gt;y que no tiene el más mínimo pudor en valorar de forma insoportablemente prepotente los méritos y la claridad expositiva del entrevistado.&lt;i&gt; &lt;/i&gt;No sé qué criterios está aplicando actualmente la radiotelevisión pública catalana para elegir a sus estrellas, y tengo entendido que al señor Fuentes se le considera un locutor de éxito. Habiendo cobrado popularidad desde la factoría de Tele Cinco, y más en concreto desde la de &lt;i&gt;Crónicas marcianas, &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;parece difícil que uno quiera resultar serio y creíble, pero ¿quién sabe? a lo mejor un día nos encontramos a Jorge Javier Vázquez presentando la tertulia nocturna de la Ser. No sería extraño teniendo en cuenta que, como a Fuentes, ya le han dado un Premio Ondas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;En fin, supongo que en las horas libres que le dejaban sus apariciones en el programa se sacó el doctorado en Económicas. Por cierto, no soporto a los presentadores de la tele que salen más maquillados que una puerta; me ponen enfermo los que se pasan el día diciendo que Bruce Springsteen es Dios; no me hacen gracia sus imitaciones de Stoickov ni del Rey; trató de imitar a Wyoming con &lt;i&gt;Caiga quien caiga &lt;/i&gt;e hizo un ridículo espantoso; y lo peor de todo, popularizó ese género televisivo de supuestas entrevistas en el que el personaje de turno es una excusa para que el presentador y su &lt;i&gt;troupe&lt;/i&gt; de graciosos se dediquen a hacer mamarrachadas durante todo el programa. El día de la entrevista a Vicenç Navarro debió creer que seguía en Tele &lt;/span&gt;Cinco.   &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-2334869254464883180?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/2334869254464883180/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=2334869254464883180' title='6 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/2334869254464883180'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/2334869254464883180'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/09/11-de-septiembre-1.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-S2COgztUEN0/TmpM3IsvhWI/AAAAAAAAC5U/mh0HtLhZHCE/s72-c/sept11slide6.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-3025331462116727155</id><published>2011-09-03T09:05:00.016+02:00</published><updated>2011-09-03T22:52:53.233+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-fgP-yd6JMCQ/TmIIdSvxyVI/AAAAAAAAC30/HeRMRMW7s8I/s1600/0ba14_cameras-delivery-room.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 240px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5648086182017485138" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-fgP-yd6JMCQ/TmIIdSvxyVI/AAAAAAAAC30/HeRMRMW7s8I/s320/0ba14_cameras-delivery-room.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EN EL PARITORIO&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de ser padre escuché mucha poesía respecto a la magia de presenciar el parto. Yo era poco receptivo, no encontraba más motivo para participar como espectador de tan delicado momento que el de la pura solidaridad -a fin de cuentas soy el padre, joder- y la necesidad de presencia afectiva que las personas tienen en los trances más dolorosos -nunca mejor dicho lo de dolorosos, por cierto-. Ese, el de que mi pareja prefería que yo estuviera, fue mi único motivo, y resulta sobrado, pero no acudí con la sensación de ir a presenciar un momento "emocionante y bonito", fui más bien como un torero que salta al ruedo por hambre y espera que el morlaco pase sin fijarse demasiado, fui con miedo a la sangre, al instrumental médico, a las complicaciones clínicas, y, sobre todo, fui con miedo al dolor. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-2bnowpzOjP0/TmIJs7AJVXI/AAAAAAAAC4U/PghmRO5tS94/s1600/joel-mccrea-in-preston-sturges-the-great-moment-e5ed3.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 207px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5648087550033220978" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-2bnowpzOjP0/TmIJs7AJVXI/AAAAAAAAC4U/PghmRO5tS94/s320/joel-mccrea-in-preston-sturges-the-great-moment-e5ed3.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Me impresionó mucho hace tiempo un film titulado &lt;i&gt;El gran momento, &lt;/i&gt;dirigido por Preston Sturges y protagonizado por Joel McCrea. Recuerdo el inicio de la película en que, siendo un estudiante de medicina, el joven William Morton empieza a obsesionarse con la maldición del dolor. Asiste a una intervención en la que las explicaciones del doctor a los aspirantes se confunden con los gritos del infortunado paciente. Morton, especialista en odontología, entrega el resto de su vida al encuentro de una sustancia que le permita intervenir sobre el cuerpo esquivando el dolor. ¿Saben? A mí estos tipos del siglo XIX que se dejaron la vida en encontrar remedios universales contra los males humanos me parecen auténticos colosos. Morton -como cualquier otro de los que trabajaron sobre el éter o el cloroformo para llegar a ese milagro que nunca ponderaremos lo bastante: la anestesia epidural- debería tener avenidas dedicadas en todas las ciudades del mundo, pero ya ven, los santos a los que rezan los beatos son tipos que se ganaron la gloria por buscar los dolores más atroces, no por luchar contra ellos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;La primera sensación que una tiene cuando está a punto de parir no debe ser del todo diferente de la que sobreviene a un condenado a muerte cuando le comunican que, por fin, ha llegado el momento. Una sabe que antes o después va a entrar en el paritorio, pero eso ocurre sólo cuando ocurre, no antes, en esas ocasiones sucesivas en que has temido quedarte y te han dicho que no, que esas contracciones que vas teniendo no son de parto inmediato. Cuando por fin te dicen eso de "tú te quedas ya", te viene a la cabeza aquello de los dos pistoleros de los western que han pasado toda la película desafiándose a muerte y, de pronto, en medio de un páramo, se miran y uno de los dos dice que "este es un momento tan bueno como cualquier otro", y que no hay por que posponer lo que, de todas formas, tiene que terminar llegando. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Cuando la inminente madre entra, debe desprenderse de su ropa y cualquiera de los abalorios que adornan su cuerpo. La función de este tipo de protocolos médicos, como la de la depilación, es perfectamente justificable, pero el que la sufre no puede evitar pensar que lo que se pretende es convertirla en un paciente dócil, alguien que, desde que entra, ya es sólo el objeto de un procedimiento clínico perfectamente instituido, alguien a quien de alguna forma hay que robarle algo de su condición de persona y de su identidad para que los técnicos puedan trabajar sobre ella sin estorbos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/--mnRF8eztnE/TmIJ3cJJWgI/AAAAAAAAC4k/GTgejdmOaXg/s1600/4467796.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; FLOAT: left; HEIGHT: 182px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5648087730728032770" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/--mnRF8eztnE/TmIJ3cJJWgI/AAAAAAAAC4k/GTgejdmOaXg/s320/4467796.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Todas sus pertenencias van a parar a una bolsa verde enorme que le entregan al acompañante. A partir de ahí vas a la Sala de Dilatación, que termina siendo el verdadero paritorio, y pasas por ese trance del que hablan muchas mujeres en el cual puedes llegar a sentirte espantosamente sola y abandonada por el mundo durante tramos de tiempo que parecen interminables. En el momento oportuno, una enfermera comunica al acompañante que ya puede entrar, pues va a comenzar el "extractivo", también definido por los ginecólogos como "finalización del proceso gestante".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Cuando un absoluto inexperto entra en un paritorio, no es raro que tenga la sensación de meterse en la boca del lobo, más si no se trata de uno de esos hospitales privados donde ya tienen cuidado de que te parezca que estás en un hotel. Es mentira, claro, un hospital es siempre un lugar atravesado por el olor de la asepsia, el dolor, la incertidumbre y, a veces, el desconsuelo y la desesperanza, pero en lo que los seguros privados ganan a la Seguridad Social es justamente en sugestión para los clientes, lo cual no significa que funcionen mejor ni que traten mejor a la paciente en lo que verdaderamente le importa a ésta, que es que le ayuden a parir. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Durante los primeros minutos no paré de acordarme de una película que vi hace tiempo sobre los horrores de la dictadura argentina, &lt;i&gt;Garaje Olimpo, &lt;/i&gt;se llamaba. Cada poco uno escucha gritos femeninos de dolor, un dolor que, a tenor de los gritos, se te antoja insoportable. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;-"¿Vols que et posem la epidural?", pregunta la matrona.&lt;br /&gt;La parturienta contesta que no...&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;-"Una dona valenta...", concluye la matrona.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-bOld4-0ftgM/TmIJoRbF52I/AAAAAAAAC4M/FrKQuWSMtX4/s1600/1284089.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 300px; FLOAT: left; HEIGHT: 216px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5648087470152476514" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-bOld4-0ftgM/TmIJoRbF52I/AAAAAAAAC4M/FrKQuWSMtX4/s320/1284089.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Hay un momento, un momento muy largo, en que la comunión entre las tres personas que habitan la sala -la paciente, la matrona y el acompañante- es tan perfecta, que sí empiezo a pensar en esa magia del parto de la que me han hablado tanto sin que yo llegara a entenderlo. Vuelven los gritos de los otros partos, "No puedo, coño", "sí puedes, vamos guapa, está muy cerca"&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más gritos cuyos ecos se cuelan por los pasillos, el llanto de un niño...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi parto se complica, el misterioso pudor de la madre le impide sacar fuera su dolor, pero está empezando a pasarlo muy mal. Nada que no ocurra continuamente, pero tras la autopista que le ha abierto una dilatación muy rápida, la niña ha decidido que prefiere quedarse dentro. Lo entiendo, con la que está cayendo con la recesión económica y lo que se encuentra uno en Tele Cinco: éste no acaba de ser el sitio ideal para venir, pero qué vamos a hacerle...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;La paciente está agotada... Epidural al fin, es la única manera de que pueda volver a empujar, pues con el dolor no puede seguir. El proceso se detiene durante más de una hora, cuando la paciente se recupera y el final de los dolores le permiten volver a empujar. Empiezo a entender, por primera vez en mi vida, qué es la Naturaleza. Pueden llenar las salas con ordenadores, artefactos de última generación que señalan electrónicamente el ritmo de las contracciones y los latidos del bebé, pero parir es la misma cosa bestial que ha sido siempre. Uno piensa en tempestades, en volcanes, se acuerda de que somos un mamífero... Ya hay varias matronas en la sala. Hay una que trabaja con hábiles dedos sobre la criatura por debajo, otra que lo hace desde arriba empujándola para que baje desde la zona vertebral. Aquí no valen la palabrería barata, ni las promesas de los políticos, ni las ambiciones personales, ni las requisitorias de los burócratas, ni la pedantería de los sabios... Es la vida en estado puro, la vida y nada más.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Me viene a la cabeza una música que hiciera de fondo al trabajo tremendo de esa infantería que forman matronas y enfermeras. Ahora entiendo por qué Sócrates -alma mater de la filosofía europea- presumía de ser hijo de una "mayéutica" -comadrona-, alegando que su escuela no tenía más objetivo que el de sacar a la luz -al modo mayéutico- al alumno que habitaba las tinieblas de la ignorancia. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Cuando entra el médico y la sala empieza a llenarse de personas uno entiende que se acerca el final. Te concentras en el dolor, en cómo hacer para intentar paliarlo, en soportar que te aprieten la mano con una rabia incontenible como si la parturienta pudiera traspasarte algo de su agonía. Alguna de las enfermeras me dirige miradas furtivas, como esperando captar los signos de una emoción incontrolada. Debe pensar que estoy rezando cuando me ve hablar sólo, nunca sabrá a qué Dios me dirijo. De pronto alguien dice algo del cordón umbilical. Mi posición me impide ver nada. Hasta que ves, y hasta que oyes. El llanto del recién nacido produce un estallido de lágrimas en la madre. Entonces te dan a Carmen y se la muestras a su madre.&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;Inútil continuar, esta historia no tiene nada de original, sólo es valiosa en la medida en que es la tuya. &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-b6QmPY0Ph7o/TmIJ7ZYCkrI/AAAAAAAAC4s/COwOViabPI8/s1600/dvd_shawshank_c.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 181px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5648087798704673458" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-b6QmPY0Ph7o/TmIJ7ZYCkrI/AAAAAAAAC4s/COwOViabPI8/s320/dvd_shawshank_c.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;El sortilegio de la vida. Dijo Joseph Conrad que no le interesaba lo sobrenatural porque la vida de por sí le parecía ya el mayor de los misterios. "Empeñarse en vivir o empeñarse en morir, esa es la cuestión", dice Red al final de &lt;i&gt;Cadena perpetua&lt;/i&gt;, cuando, tras el suicidio de un compañero de presidio, decide seguir en el mundo hasta el final. Cuando Carmen vino acababa de morir Amy Winehouse y había toreado en la plaza de Valencia José Tomás. Creo que por eso me vino a la cabeza la frase de Red. "Empeñarse en vivir o empeñarse en morir", así de sencillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-3025331462116727155?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/3025331462116727155/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=3025331462116727155' title='8 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/3025331462116727155'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/3025331462116727155'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/09/en-el-paritorio-antes-de-ser-padre.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-fgP-yd6JMCQ/TmIIdSvxyVI/AAAAAAAAC30/HeRMRMW7s8I/s72-c/0ba14_cameras-delivery-room.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-8553620537338373851</id><published>2011-08-15T23:35:00.004+02:00</published><updated>2011-10-29T10:45:48.043+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-EqXBpdPvso8/TkmUjmZSTOI/AAAAAAAAC3s/AZnk8R8tf_8/s1600/3534162460_0b1902523f.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-EqXBpdPvso8/TkmUjmZSTOI/AAAAAAAAC3s/AZnk8R8tf_8/s320/3534162460_0b1902523f.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5641203347581193442" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;CARMEN&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Carmen Montesinos Yáñez nació en la madrugada del 15 de agosto. Pesa tres kilos y seiscientos gramos. No soy capaz de encontrar palabras que describan lo indescriptible. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-8553620537338373851?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/8553620537338373851/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=8553620537338373851' title='21 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/8553620537338373851'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/8553620537338373851'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/08/carmen-carmen-montesinos-yanez-nacio-en.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-EqXBpdPvso8/TkmUjmZSTOI/AAAAAAAAC3s/AZnk8R8tf_8/s72-c/3534162460_0b1902523f.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>21</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-6505513402995312183</id><published>2011-08-12T19:36:00.019+02:00</published><updated>2011-08-13T11:24:02.407+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-VLLuU_yMpjQ/TkY8cXN5Y0I/AAAAAAAAC28/ZrBSd07pnnY/s1600/Lonely-Chair.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 234px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5640262041294431042" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-VLLuU_yMpjQ/TkY8cXN5Y0I/AAAAAAAAC28/ZrBSd07pnnY/s320/Lonely-Chair.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. LA ESPERA. Hay personas que dirimen sus vidas en salas de espera. Pasa sobre todo con las mujeres viejas: ven pasar los días a la expectativa de algo por lo que tienen que alegrarse o condolerse, esperan que alguien las llame y las haga partícipes de acontecimientos en los que son otros los protagonistas. En las salas de espera el tiempo pasa despacio, pero ésta es una reflexión &lt;i&gt;de hombre. &lt;/i&gt;El ser humano es el único animal para el que la inactividad constituye una fuente de angustia. Por eso esperamos, y por eso nos aburrimos, pero el hastío y la desesperación aparecen porque necesitamos &lt;i&gt;estructurar &lt;/i&gt;el discurrir de la existencia. Por eso la gente echa mano continuamente del móvil, mira con ansiedad a ver si sale la enfermera o pasea hacia adelante y hacia atrás sin alejarse demasiado no sea que vaya a perderse algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encontrar la fascinación de los momentos muertos. No me refiero a las vacaciones, si no a esos lugares -esos "no lugares", que diría Marc Auge- donde transcurren tantas vidas, esas que un sistema ultraproductivo y neurotizado por la eficiencia considera propias de "perdedores". Más que en esos &lt;i&gt;lugares que no tienen lugar&lt;/i&gt; pienso en los &lt;i&gt;tiempos muertos&lt;/i&gt;, no como en el baloncesto, donde tienen una repercusión decisiva sobre el juego, sino en esos que se pierden sin remedio, tiempos de espera, irredentos en cierto modo porque no nos pertenecen. Durante las esperas no hay nada que planificar, sería mejor limitarnos al placer de ver jugar a los niños, esos seres elegidos por los dioses porque no saben nada del tiempo y los otros virus con los que vivimos infectados los mayores. Entregarnos sin lucha a la inacción, no debemos descartar ese placer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si no entendemos esto es hipócrita seguir leyendo a los viejos maestros del pensamiento &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-p45ChQPyH9U/TkY8h_zYffI/AAAAAAAAC3E/ksAT7Q9jkwY/s1600/Antididsturbios_centro_Birmingham.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 213px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5640262138088422898" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-p45ChQPyH9U/TkY8h_zYffI/AAAAAAAAC3E/ksAT7Q9jkwY/s320/Antididsturbios_centro_Birmingham.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;helenístico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. LONDON CALLING. No es Mayo del 68, desde luego, por más que algunas afinidades puedan alentar la confusión. Hay jóvenes encolerizados y hay disturbios. Los estudiantes de París percibían hace cuarenta años que el futuro se presentaba incierto y que no querían convertirse en los siervos que la sociedad proyectaba que fueran, cosa que acaso no está lejos de lo que, probablemente con más motivo, afecta a los jóvenes ahora. Por eso, como todos los grandes movimientos de emancipación de los años sesenta y setenta, fueron capaces de articular una propuesta de resistencia a partir de una visión ética del mundo. ¿Fracasaron? ¿Eran en el fondo unos hipócritas que sólo pretendían divertirse un poco antes de ocupar los cuadros de mando de la represión capitalista? Esto en realidad ya no importa demasiado: la cuestión es qué origina la insurrección y desde qué principios de pensamiento y acción se articula y extiende. Y ello sí nos sirve, pues nos permite comparar y discernir las cosas: los alborotadores de Londres y otras ciudades inglesas carecen de un proyecto porque no tienen un mapa moral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ingenuo limitarse a asentir a las amenazas de un Primer Ministro impotente o a los insultos que, como sucedió en los disturbios de hace un lustro en los &lt;i&gt;banlieu&lt;/i&gt; de Paris, dedicó Sarkozy a la "canalla" que protagonizaba los disturbios. Ciertamente es difícil simpatizar con quienes queman los automóviles de sus vecinos o saquean tiendas, pero no he dicho que haya nada de ejemplar o de admirable en esta violencia ciega y sin sentido. Su valor, el que verdaderamente hemos de tener en cuenta, es el de "síntoma", y debemos saber diagnosticar el caso si no queremos quedar desorientados cuando el rumor de la baraúnda se acerque a nuestras haciendas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Observemos los tumultos de los jóvenes británicos con los Mossos de Esquadra en Lloret de Mar por el cierre de las discotecas y tendremos la pista buena. ¿Conflictos raciales en Londres? Sí, pero el hooliganismo de Lloret es de turistas blancos. Son jóvenes que vienen a beber cerveza barata, lo cual supone un disturbio permanente que a veces estalla y desencadena una violencia que sorprende a quienes no han entendido que las "vacaciones" ya hace tiempo que dejaron de inspirarse en la busca del solaz y la relajación. La hipocresía de los dueños de los "locales de ocio" causa espanto: "esto no &lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-d4AvZ6xsQZ8/TkY8o88JR6I/AAAAAAAAC3M/chBdXEc1zx4/s1600/patadas.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 209px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5640262257578952610" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-d4AvZ6xsQZ8/TkY8o88JR6I/AAAAAAAAC3M/chBdXEc1zx4/s320/patadas.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;sucedería si nos dejaran cerrar más tarde".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me sorprende que nadie efectúe esta relación, parece que ni siquiera en la propia UK, donde las fechorías de sus jóvenes pasan desapercibidas si se cometen fuera del territorio. (Se me ocurre pensar si Lloret no se ha convertido en la "zona franca" para que los jóvenes ingleses se desahoguen sacando al bárbaro que llevan dentro, lo que nos permite una divertida analogía con los desenfrenos de la segunda e incluso la tercera edad británica cada verano en Benidorm). Los de Lloret son blancos y los de Londres, mayoritariamente de origen africano, pero en ambos casos hablamos de jóvenes que promueven de forma grupal una violencia vandálica motivada por unas expectativas de consumo insatisfechas. En el caso londinense, se desea poder comprar tejanos y teléfonos móviles en los grandes almacenes; en el de los turistas de borrachera, que no les cierren los garitos antes del amanecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay un problema racial en los suburbios, desde luego, como lo hubo en el estallido de violencia que siguió a la muerte de Rodney King por la policía o en el de los &lt;em&gt;banlieu &lt;/em&gt;de París. Pero no se trata de un movimiento de lucha por los derechos civiles. Estamos ante un ciclo nuevo de la protesta, un ciclo que se solapa con el del 15-M, con el cual sin embargo no debemos confundirlo, pues la corriente española se indigna por la pérdida de la iniciativa política popular y el totalitarismo silencioso de las élites, es decir, se ha instalado en una secuencia reivindicativa cuyas claves provienen del ciclo de emancipación y lucha por los derechos civiles de los años sesenta. Los actuales encrespados de Londres o de Lloret, como antes los de París, no reclaman ningún espacio público porque no se les ha enseñado que éste existe, no saben que tienen derecho a él y que deben reclamarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo diré de una vez: estas explosiones de cólera, que en vez de mineros sindicados o de jóvenes reivindicativos parecen cosa de críos rabiosos, son el producto del desistimiento educacional de las sociedades contemporáneas. Tienen motivos muy serios para esta vocinglería, pero ellos lo desconocen. Como los niños en el cole cuando no está el profesor titular y llega un sustituto inexperto y apocado, la incapacidad de la autoridad para poner orden les anima a lanzarse a robar exámenes, tocar el culo a las compañeras o pegarle al empollón durante unas horas, eso que siempre les impiden hacer mientras la autoridad vigila, y que dejarán de hacer cuando se cansen o regrese el titular para asustarles... quedando a la espera de una nueva ocasión para el desorden. Esta insurrección no es "política", en todo caso es postpolítica, sus protagonistas no ven en eso a lo que llaman la Política más que otro espacio de poder con el que de ninguna manera pueden identificarse, cosa por la que no podrían pedirle cuentas, pues no han aprendido que su función es "representarles". Simplemente, no les han sabido enseñar por qué existe la política en democracia, y por tanto, tampoco entienden qué cosa es esa a la que llamamos "democracia", eso que está extendido por todas partes a veces a muy poco precio, como si hubiera sido fácil de conseguir, como&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/-icpUwI46eKc/TkY8sV5Ro-I/AAAAAAAAC3U/tshhOoFNNVk/s1600/jovenes-tomando-alcohol-610x430.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 226px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5640262315817411554" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-icpUwI46eKc/TkY8sV5Ro-I/AAAAAAAAC3U/tshhOoFNNVk/s320/jovenes-tomando-alcohol-610x430.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; si no valiera nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El personaje más odioso y nefasto de la Europa del último medio siglo, Margaret Thatcher, ascendió al poder con fuerza incontenible en la UK porque la clase media estaba harta de pagar impuestos, los cuales, supuestamente, sólo sirven para enriquecer a burócratas corruptos, alimentar a vagos y proteger a maleantes. El thatcherismo, inspirado en las teorías ultraliberales de Hayek y reforzado por las afinidades con el reaganismo en los USA, mostró el camino del desmantelamiento del estado social a los políticos de las décadas siguientes. "Privatizar", "externalizar", "eficacia en la gestión", "desburocratizar"... fueron los mantras de una época. Pero acabar con el estado del bienestar y las protecciones sociales no sale gratis, aunque al principio resulte barato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es patético ver al Primer Ministro pedir a las familias que eduquen mejor a sus hijos. Es como si nos pidiera a los ciudadanos que defendamos mejor nuestras propiedades, pues está claro que su policía, la cual pagamos todos, no es capaz de evitar que quemen nuestro automóviles y saqueen nuestra tienda. Sin duda David Cameron ignora que los padres no educan bien a sus hijos porque es la tribu entera la que ha dejado de creer en el valor de educar, porque ha dejado de creer que sea necesario cohesionar la sociedad en un proyecto de convivencia común, de ahí toda esa panoplia de la "multiculturalidad", eufemismo que esconde la renuncia a un valor tan decisivo del republicanismo moderno como es el de la integración. Los padres -negros o blancos- no pueden retener a sus hijos -muchos de ellos preadolescentes- porque cuando la sociedad desasiste las escuelas públicas y las convierte en simples centros de reclusión, entonces el los valores educacionales dejan de regir y el vector "civilizador" que resta ya es tan solo el consumo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es esa triste condición -la de consumidor- la que adiestra actualmente a los jóvenes. Cuando estos son "consumidores ineficaces", porque los medios para serlo se deterioran en una sociedad en pleno declive económico, entonces es cuestión de que haga un poco de calor, muchos efectivos de Scotland Yard estén de vacaciones y un policía se cargue a un chico negro para que la tormenta estalle con potencia incontenible. "Ellos se lo han buscado", he escuchado esta reflexión un par de veces en las últimas horas a vueltas con la herencia del reagan-thatcherismo en el contexto anglosajón. Me viene a la cabeza aquello de Clint Eastwood en &lt;i&gt;Sin perdón: &lt;/i&gt;"Todos nos lo hemos buscado".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/-RPd-Vpj15-Q/TkY8xoKdg9I/AAAAAAAAC3c/k-h9CRNYiYI/s1600/Benedicto_XVI.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 235px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5640262406620677074" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-RPd-Vpj15-Q/TkY8xoKdg9I/AAAAAAAAC3c/k-h9CRNYiYI/s320/Benedicto_XVI.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. Hay algo que es vocacionalmente feo y turbio en el papismo actual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inútil insistir en el respeto que me inspiran las creencias, ya que los creyentes ortodoxos se niegan a entender de qué hablo cuando hablo de respeto. Y no se trata de tolerancia ni desprecio ni ironía... He compartido gran parte de mi vida con personas que iluminaban sus sombras -las que todos tenemos- desde una fe inconmovible en la trascendencia. Rezo junto a ellos -qué importa en qué templo y en honor a qué deidades- cuando se trata de infundirnos valor o de honrar a nuestros muertos. Admiro a quienes convierten su vida en una aventura porque su alma fue incendiada por una pasión -qué importa que fuera religiosa o profana-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No encuentro nada de todo ello en este evento, tan empalagoso y tan &lt;i&gt;viva la gente&lt;/i&gt; que produce vergüenza ajena. No merece la pena entrar en debate sobre lo que nos cuesta a todos que los católicos celebren su hegemonía y su influencia política, por más que no tengo ninguna duda de que eso justamente lo que pretenden los jerarcas de la Iglesia Católica con la organización de esta "Jornada Mundial de la Juventud".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los creyentes, cuando se afirman en su supuesta euforia, en la positividad de una fe que dicen segura, y en la autoridad de sus jefes, me producen una mezcla de aburrimiento y lástima. En quien edificó los templos más grandiosos, en quien pintó la cena o esculpió la Piedad hay tormento y duda, el resquemor atormentado de un interrogante contra el gigantesco enigma de la existencia. De ello, en estos partys hechos para gente que vitorea a un tipo vestido de carnaval que dice que follar es pecado, sólo queda una sonrojante feria de souvenirs. Se me antoja que todo esto tiene un cierto aire a "día del orgullo". Salgamos del armario, contestemos con cantos de amor a los infieles que gritan contra la visita del Papa, exhibamos nuestra fe y gritemos que estamos orgullosos de ser lo que somos. "¡Benedicto, cómo mola, se merece una ola, uaaaaaaaahhhhh!"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-2MAnjG-HPvA/TkY81W_f5CI/AAAAAAAAC3k/8M1N3eHAR-o/s1600/Souvenirs-Papa-Santiago-Compostela.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 171px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5640262470730769442" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-2MAnjG-HPvA/TkY81W_f5CI/AAAAAAAAC3k/8M1N3eHAR-o/s320/Souvenirs-Papa-Santiago-Compostela.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que la iglesia papista defienda sus parcelas de poder todo lo que haga falta, pero no sean ridículos, por amor de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/-2MAnjG-HPvA/TkY81W_f5CI/AAAAAAAAC3k/8M1N3eHAR-o/s1600/Souvenirs-Papa-Santiago-Compostela.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-6505513402995312183?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/6505513402995312183/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=6505513402995312183' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/6505513402995312183'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/6505513402995312183'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/08/1.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-VLLuU_yMpjQ/TkY8cXN5Y0I/AAAAAAAAC28/ZrBSd07pnnY/s72-c/Lonely-Chair.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-2248776707663819432</id><published>2011-08-06T08:17:00.010+02:00</published><updated>2011-08-06T09:55:34.622+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-_8V2_xOd4JQ/Tjzwmq0-iVI/AAAAAAAAC20/VeJAdNpSU6E/s1600/lonely%2Bplayground.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 213px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-_8V2_xOd4JQ/Tjzwmq0-iVI/AAAAAAAAC20/VeJAdNpSU6E/s320/lonely%2Bplayground.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5637645380683204946" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿DÓNDE ESTÁN LOS NIÑOS?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una de las primeras cosas que llama la atención cuando se viaja a naciones "tercermundistas" es la cantidad de niños que se ven por todas partes. Es muy característico por ejemplo del Mahgreb: uno llega a una aldea y te salen por todas partes para pedirte cosas, para mirarte, para enseñarte su camiseta del Madrid o que sepas que conocen a Iker Casillas. Corría agosto de 1997 en Rabat, con bastante menos calor de lo que la gente imagina, y una joven marroquí me relató  que, al llegar al Puerto de Marsella para ir a estudiar a París, lo primero que le desconcertó era la ausencia de niños correteando por las calles. "¿Dónde están los niños?", preguntó, pero ningún francés le supo contestar, quizá porque tampoco entendieron la pregunta. Ese silencio le hizo entender por primera vez lo que significaba vivir en Europa.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A uno pueden gustarle más o menos los asuntos infantiles, pero con los niños se da una paradoja: suelen molestar, pero si desaparecen es que algo inquietante está pasando. Solemos creer que esos ancianos de zonas rurales que regalan casas y trabajos para que vengan familias tienen problemas emocionales y necesitan nietos, pero lo que en realidad pretenden es sentir, al precio que sea, que su propia decrepitud no es el final de todo lo que con enorme esfuerzo levantaron. Lo que intentan trayendo niños, a veces de países muy lejanos, es que el aire vuelva a poblarse con los rumores de cuando había vida, reabrir la vieja escuela de la que conservan un retrato en blanco y negro lleno de personas conocidas que ya han muerto... Volver en suma a intoxicarse, siquiera como espectadores, con todas las ilusiones y los dramas de la vida, como si ésta pudiera no acabarse con ellos, como si tanto haber arado el mundo hubiera por fin servido para algo. Se me ocurre que  quien no teme ver morir su pueblo no llega nunca a entender esto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://1.bp.blogspot.com/-KaHouVfD8x4/TjzuC8p7pFI/AAAAAAAAC2M/rXgg6rWCuJ4/s320/1484-14.5x222.jpg" style="text-align: justify;float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 211px; height: 320px; " border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5637642567970169938" /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No me gustan demasiado los niños, no creo entenderme especialmente bien con ellos. Mi profesión docente es vocacional -lo sé desde hace tiempo- pero prefiero que las personas recorran el mapa de la infancia en compañía de otros, al menos hasta ese momento tan incierto en que uno se asoma a las primeras luces de la condición adulta. Es entonces cuando aparezco yo en las vidas de mis alumnos, esa fase de la biografía en que uno tiene que darse cuenta de que las convicciones en las que ha vivido eran prestadas por otros, y que llega ese instante tan angustioso en que uno va a decidir qué va a hacer de su vida, qué clase de persona está dispuesto a ser.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las miradas de desaprobación que uno recibe cuando dice estas cosas -más si tienes la mala suerte de ser mujer, condición muy poco recomendable cuando se trata de estos temas- incrementan su agresividad cuando resulta que vas a tener un hijo. ¿Por qué vas a ser padre si no quieres a los niños? Yo, dicho sea de paso, nunca he manifestado que no quiera a los niños, sólo que no me gustan. Me gustan los adultos, me fascina esa lucha por emerger en el cuerpo infantil del adulto que en el niño se prepara.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No se entienda que, reivindicando el fin de la infancia, estoy recuperando en realidad los valores más atorrantes y reaccionarios que me transmitieron a mí en la escuela aquellos señores tan peculiares con sotana. No, los sistemas educativos represivos sólo pretenden estrangular el componente indómito del infante para preparar en él la larga serie de claudicaciones que le convertirán en lo que ellos llaman un "sujeto responsable", es decir, en un siervo. Lo que a mí me interesa del final de la infancia es que con él se inicia el verdadero drama de la existencia humana, cuando ya no es aceptable seguir posponiendo la exigencia de tomar las propias decisiones y asumir los propios valores, unos valores que, probablemente, serán distintos -e incluso contrarios- a los que a uno le han transmitido.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;img src="http://4.bp.blogspot.com/-YlSOzcLpTMw/TjzuHpe7-NI/AAAAAAAAC2U/8xK8S0OGQlI/s320/18434.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5637642648723126482" style="text-align: justify;float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 285px; height: 320px; " /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así son las cosas, así han sido siempre. Por eso me preocupa lo que estamos haciendo con los niños. Tenemos la petulancia de creer que los estamos educando mejor de lo que nunca se ha hecho, pero yo advierto que estamos preparando una generación de sujetos dependientes, irresponsables e irresolutos. Haciéndonos la cuenta de que los protegemos contra toda suerte de males, les impedimos que aprendan por sí mismos que la vida mancha, convirtiéndolos así en unos seres inmunodeficientes. Nos hemos fabricado una imagen ideal de la infancia y hemos decidido -con un talante tiránico acaso mayor que el de nuestros represivos y victorianos padres y abuelos- que nuestros niños permanezcan eternamente recluidos en ella. Al mismo tiempo, pese a lo mucho que decimos amarlos, hemos construido para las nuevas generaciones un inhóspito entorno de paro y precariedad, como para convencerlos de que nunca por sí mismos tendrán una vida tan plácida como la que nosotros les dimos. Qué absurdo, ¿verdad?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Voy a ser padre por primera vez en apenas unos días. Podría convencerme a mí mismo diciéndome cualquiera de esas fruslerías tan socorridas que aparecen cuando uno se pregunta por qué va a tener un hijo, pero la verdad es que no sé decir cuál es mi razón. Sé lo que todo el mundo me dice respecto a las maravillas de la maternidad y a lo inigualable de todas esas sensaciones que supuestamente se aproximan. Yo sólo soy capaz de preguntarme, como tantas otras veces en que se me ha venido encima una tormenta, si voy a estar a la altura.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;img src="http://4.bp.blogspot.com/-XssyGLm7uc4/TjzuOFx5RCI/AAAAAAAAC2c/bGcCdNTXPM0/s320/13056972-md.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5637642759398048802" style="text-align: justify;float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 320px; height: 240px; " /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mientras espero que la enfermera nos llame para el tocólogo, me sobreviene una pregunta un poco tonta: ¿cómo será la España que conocerá mi hija? Mientras tomo estas notas improvisadas &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;observo a dos mujeres musulmanas. También están cerca del parto y llevan un par de críos alrededor cada una. Alborotan, gritan, ríen, se ponen de pie sobre las sillas... Se me ocurre que son estos los niños por los que preguntó la estudiante marroquí cuando llegó al Puerto de Marsella. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-2248776707663819432?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/2248776707663819432/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=2248776707663819432' title='15 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/2248776707663819432'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/2248776707663819432'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/08/donde-estan-los-ninos-una-de-las.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-_8V2_xOd4JQ/Tjzwmq0-iVI/AAAAAAAAC20/VeJAdNpSU6E/s72-c/lonely%2Bplayground.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-1699947397368059501</id><published>2011-07-29T17:35:00.009+02:00</published><updated>2011-07-29T20:31:44.900+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-h8u1S5HvtAw/TjL5c0Bt3jI/AAAAAAAAC18/M1p1yay1hMs/s1600/366172485_ac7c5e055f.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 203px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-h8u1S5HvtAw/TjL5c0Bt3jI/AAAAAAAAC18/M1p1yay1hMs/s320/366172485_ac7c5e055f.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5634840357191409202" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;ESA EXTRAÑA AFICIÓN &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A MALTRATAR A LA GENTE&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;1. La escena que les describo transcurre hace ahora exactamente un año en la lectura de una tesis doctoral de Filosofía a la que fui invitado a asistir en el distrito universitario de Castellón. Una de las miembros del Tribunal que debe evaluar la lectura de la tesis llega de forma considerablemente impuntual al acto. Desconozco las razones y si llegó a excusarse. Durante su intervención, exageradamente larga, durante la cual no mira ni una vez a los ojos al tesinando, lo fríe a críticas de toda índole, le exige que aclare expresiones y opiniones que ella ya ha sentenciado -a veces con sorna- como intolerables. Declara una y otra vez que no le gusta ser obsesiva con las cuestiones formales, pero pone pegas interminables a la forma de citar, a supuestas incongruencias sintácticas, al estilo de las citas, qué sé yo. El ataque es tan inmisericorde e insistente, que supera todas las líneas rojas del ensañamiento y la inquina personal.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se puede y se debe criticar la labor del aspirante a doctor, para eso se convoca a un tribunal a un acto académico por el que debemos sentir un respeto absoluto. Se puede incluso demandar que la tesis no se apruebe -como me cuentan que pidió esta profesora- , aunque tal cosa es extrañísima y puede dar lugar a un &lt;i&gt;casus belli &lt;/i&gt;entre profesores o departamentos. Lo que no entiendo es el placer por destrozar a alguien que, en ese momento, es el más débil. Curiosamente, la interfecta abandona la sala por algún tipo de urgencia justo en el momento en que acaban sus intervenciones los miembros del tribunal y corresponde al tesinando -como manda el reglamento- responder a todas las críticas y observaciones que se le han hecho. De esta manera deja claro a éste el poco interés que le produce lo que pueda contestarle. La presidenta del tribunal -que ya anteriormente le ha reído alguna gracia a su compañera, siempre a costa de la&lt;span class="Apple-style-span" style="white-space: pre;"&gt; &lt;/span&gt;supuesta debilidad de la investigación presentada-  apremia al aspirante desde el principio, otorgándole un escaso tiempo de respuesta, algo que no ha hecho con los intervinientes, a los que ha dejado explayarse a sus anchas. Eso sí, durante una de las intervenciones ha recordado con gravedad al tesinando que nodebe interrumpir bajo ningún concepto a los miembros del Tribunal.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;img src="http://1.bp.blogspot.com/-0gGqgxx5G5k/TjL6FVVDRYI/AAAAAAAAC2E/3W0NQiwldJA/s320/gorro-graduacion.jpg" style="text-align: justify;float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 200px; height: 180px; " border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5634841053325641090" /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Finalmente, el Tribunal delibera, aprueba la propuesta de Doctorado con una nota particularmente triste y todos se van a comer, por supuesto a cuenta del joven aspirante, el cual se tiene que gastar -siguiendo una ley no escrita y particularmente estúpida e innecesaria- una fortuna en el ágape con el que agasajar a quienes acaban de convertirle en Doctor. Me imagino que les preocupa bien poco si está en el paro o si sus finanzas desaconsejan un esfuerzo de esta índole. También me malicio si durante la comida le dirían que el vino era una mierda. Después se fueron a casa, durmieron con la conciencia tranquila y siguieron publicando artículos y dando lecciones magistrales sobre feminismo, sobre la explotación capitalista de las clases oprimidas o sobre los fundamentos teóricos del autoritarismo académico. Qué desfachatez.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;img src="http://4.bp.blogspot.com/-G_iuzHjVETE/TjL4qVoGxOI/AAAAAAAAC10/w3le78oWH0s/s320/Respect.jpg" style="text-align: justify;float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 320px; height: 213px; " border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5634839490037466338" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;2. No me subleva que se le diga a alguien que no está acertado o que lo que hace contiene importantes defectos. Es duro que echen por tierra el trabajo de uno y hay que estar hecho de hierro para que no te afecte. Todos le hemos dicho "No" a alguien que nos presentaba el resultado de su esfuerzo o que nos ofrecía muy convencido su opinión sobre algo. Mal vamos si, por una mal entendida diplomacia dejamos que otros, en especial si son amigos o allegados, empantanen su vida porque no quisimos avisarles a tiempo de que elegían caminos equivocados.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo que no soporto es el maltrato. El catálogo de mis defectos es extenso, pero soy una persona amable. Tengo -como humano que soy- malos momentos y soy vulnerable al estrés, pero suelo saber rectificar y pedir excusas si he tratado a alguien de manera inmerecidamente hosca. En algún caso, por fortuna ya lejano en el tiempo, la brutalidad con la que me he conducido hacia alguien me persigue para siempre como uno de esos fantasmas que a uno se le aparecen por las noches. Esta convicción en favor del buen trato no convierte mi alma en más ni en menos digna del infierno que la de cualquier otro, sobre todo porque el que mis formas pretendan ser corteses no significa que no tenga negra el alma. Pero esa no es la cuestión.  Lo que yo creo es que en un tiempo de desorientación como el que corre, las pautas básicas de la relación entre las personas se hacen más valiosas, y mayor ha de ser por tanto el esfuerzo por cultivarlas y protegerlas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por eso un ejercicio de escarnio tan horroroso y gratuito como el que presencié hace ahora un verano por parte de algunas personas muy autosatisfechas con su curriculum y su académica circunspección me viene hoy a la memoria. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;img src="http://2.bp.blogspot.com/-Vx719CVpQyI/TjL4hmDvYBI/AAAAAAAAC1s/V1TAREHnBf4/s320/dalai_lama_01.jpg" style="text-align: justify;float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 320px; height: 211px; " border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5634839339829518354" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Preguntado respecto al sentido de su fe, el Dalai Lama, que es un tipo muy socorrido para eso de &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;las frases célebres, contestó que "mi religión es la amabilidad". No creo que hagan falta grandes dosis de budismo para entender según qué cosas, basta con no ser un bárbaro. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-1699947397368059501?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/1699947397368059501/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=1699947397368059501' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/1699947397368059501'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/1699947397368059501'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/07/esa-extrana-aficion-maltratar-la-gente.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-h8u1S5HvtAw/TjL5c0Bt3jI/AAAAAAAAC18/M1p1yay1hMs/s72-c/366172485_ac7c5e055f.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-5667531005133867265</id><published>2011-07-22T12:54:00.011+02:00</published><updated>2011-07-23T10:40:44.305+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='http://1.bp.blogspot.com/-F5BmTpzIceM/TiqF44bxYQI/AAAAAAAAC1M/srrvRZTttFQ/s320/Camps_conduciendo_Ferrari.jpg'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-crt_KGVJjto/TiqFwl1WFwI/AAAAAAAAC08/w8c15RopWB4/s1600/26995-944-550.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 186px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-crt_KGVJjto/TiqFwl1WFwI/AAAAAAAAC08/w8c15RopWB4/s320/26995-944-550.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5632461353816299266" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;CAMPS EN FREEDONIA&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;1. La escena política nos otorga siempre la posibilidad de darle una vuelta de tuerca más a nuestro cinismo. Francisco Camps, &lt;i&gt;Paco&lt;/i&gt; para quienes se autoproclaman sus amigos, presentó el miércoles su abandono del sillón presidencial como un "sacrificio". Técnicamente hablando, "sacrificarse" significa renunciar a un bien propio en favor de uno ajeno, lo cual supone que el que se sacrifica se aproxima de alguna forma a la santidad. ¿A quien pretende salvar Camps con su arrebato de heroísmo? ¿A Rajoy? ¿Al partido? ¿A España? ¿A todos nosotros?&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;2. Por lo general, no encuentro nunca tanta bajeza moral como en los espacios que se han creado con la supuesta intención de preservar el reinado del Bien, léase las sacristías o las salas de máquinas de los partidos políticos. En las más lóbregas estancias del poder político se suele decidir quién está &lt;i&gt;out&lt;/i&gt; y quién se queda un trozo de la tarta. Se es práctico, frío y amoral por la misma razón que en los negocios, con la diferencia de que en este último terreno el objetivo de la rentabilidad es transparente, mientras que en la política se vuelve inconfesable. Todos sabemos que las organizaciones partidocráticas emplean la mayor parte de su tiempo en calcular de qué manera van a subir en la calle sus acciones. Lo sorprendente es que ese crédito que reciben de los ciudadanos -al alza o a la baja según mercado- se nutre teóricamente de valores éticos. Esta es la paradoja dentro de la cual vive la política, dentro de la cual vivimos todos en tanto que espectadores de una función cuya carácter de farsa sospechamos hace tiempo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://1.bp.blogspot.com/-Nu8IrFgVB6I/TiqF8kh6RII/AAAAAAAAC1U/VhLWtDKO7I4/s320/sopa%2Bde%2Bganso.jpg" style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 207px;" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5632461559624778882" /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿Un sacrificio? Tendría su lado entrañable esta presunción de martirio autoinfligido de no ser porque -como pudimos comprobar el miércoles en la esperpéntica comparecencia pública del dimisionario- viene envuelta en las bilis y los humores pútridos del ataque y la descalificación de los oponentes, cuya vileza es por lo visto la única causante de todo este &lt;i&gt;via crucis.&lt;/i&gt; ¡Qué espantosa soberbia la de este pobre mortal que, como un elegido al estilo de Job, se agiganta desde la desmesura de su herida sangrante! Demasiada pretensión para quien -conviene no olvidarlo&lt;/div&gt;- tan solo es un olvidable jefecillo de un cantón de la periferia europea. Recordaremos a Camps por esa exhibición de soberbia en la caída, o aquella en que contestó a preguntas de la oposición diciendo envolverse "en la senyera de todos los valencianos". Hagan un esfuerzo, imaginen por un segundo la escena, el cuerpo desnudo del President envuelto en la cuatribarrada con el imprescindible &lt;i&gt;blau&lt;/i&gt; que evita confusiones... Con frecuencia, en cuanto un líder político empieza a descomponerse por verse acorralado, todo a su alrededor recuerda a aquel gobierno de Freedonia en &lt;i&gt;Sopa de ganso, &lt;/i&gt;de los Hermanos Marx, donde a poco que te descuides ya te has perdido un chiste. Y no hay más remedio que reírse, por más que los gobiernos se ocupan de cosas tan serias como declarar guerras, detener hambrunas en Somalia o cerrar hospitales públicos.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;3. Conocí a Camps en persona. No explicaré las circunstancias, pero fueron tensas y supusieron que me encontrara junto a un grupo de compañeros a centímetros del entonces conseller de Educación de la Generalitat Valenciana. Me pareció un tipo astuto y aplomado, exactamente igual que en aquella otra ocasión en que -entonces ya era honorable president- un joven le gritó en la calle que era un corrupto y él acudió a exigirle explicaciones. Aquella mañana intuí que aquel hombre acabaría llegando muy lejos. Tenía otra cualidad que ni podía ni creo que quería ocultar ante aquel grupo de profesores encolerizados porque estábamos a punto de perder nuestro puesto de trabajo: era horrorosamente prepotente. No es la bonhomía que le atribuye Rita Barberà la que ha destruido la carrera política de Camps, es la soberbia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;4. El campsismo quedará para siempre en mi memoria asociado a estilos y métodos que detesto particularmente. Es posible que el fantasma de la corrupción revolotee en el aire que respira cualquier partido político, pero parece difícil creer en un escenario más propicio para el enriquecimiento ilícito a partir de la política como el que ha creado el gobierno autonómico del PP, con el cual el territorio entero parece haber quedado en almoneda, de manera que nunca parece haber suficientes recalificaciones de terrenos, nunca suficientes empresas públicas por entregar a manos privadas, nunca suficientes fastos encomendados a empresas surgidas bajo el manto protector de quien gobierna. Parece difícil perdonar tantas trabas a la aplicación de la Ley de Dependencia, eso que tantos sufrimientos crea a personas que tratan cada día con desastres cotidianos muy ajenos a la vela y a la Fórmula 1. O el deterioro de la educación pública. O Canal Nou, ay, Canal Nou... Si Gobbels resucitara admiraría la eficacia de semejante  campo de exterminio de la libertad de expresión y la pluralidad informativa, una infamia cotidiana que, por cierto, se lleva a cabo con mi dinero.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Muy bien, pero todas estas quejas dejan sin resolver una pregunta que la mayoría de grandes analistas llevan días evitando: ¿por qué ganó Camps por mayoría absoluta?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;img src="http://1.bp.blogspot.com/-4QGlwFF4ru4/TiqGU6YlpVI/AAAAAAAAC1c/0csWQutLPjQ/s320/20090422elpepinac_2.jpg" style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 235px;" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5632461977808119122" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;4. No me detendré en análisis sobre la crisis de identidad del oponente socialista, la desunión de la izquierda o el descrédito social de las organizaciones políticas, que sin duda castiga mucho más las expectativas electorales del PSOE que las del PP, lo cual para muchos parece explica suficientemente la debacle de las últimas elecciones, supuesta antesala de la que sobrevendrá en las generales si el llamado efecto-Rubalcaba no lo evita.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me atrevo a postular una hipótesis que traslada la cuestión a un espacio del que los analistas políticos hablan poco. Hay algo muy doméstico, algo que está en la estructura profunda de la sociedad valenciana que le hace confiar en personajes como Rita Barberà, Francisco Camps, Eduardo Zaplana, Ricardo Costa, Alfonso Rus o Carlos Fabra. Ese algo es la &lt;b&gt;autoestima&lt;/b&gt;, y no está muy lejos de las razones por las que los italianos han secundado durante años el berlusconismo, aún a sabiendas -porque la gente no es idiota ni aquí ni en Italia- que bajo su manto se edificaba un modelo depredador y corrupto. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Desde siempre los héroes de Occidente han sido grandes "productores", es decir tipos que creaban empresas, que inventaban, que desarrollaban una actividad desde la cual se construía la prosperidad colectiva... Hay otro tipo de héroes que podríamos identificar con una sociedad consumista y, si quieren, postmoderna: los "gastadores". Miren a su alrededor, las personas a las que hoy adora la tribu no son las que trabajan y calladamente ahorran, son las que pueden comprar lo que les plazca: mercancías, lujo, personas... Ya no valoramos a quien trabaja y produce, sino a quien invierte y gasta. Ese es el verdadero hombre ejemplar en la sociedad del crédito y el consumo, el que nos incita a endeudarnos y a no pensar en que los préstamos deben devolverse, una traba que sólo estorba en las cabezas de los perdedores y los cobardes. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;img src="http://1.bp.blogspot.com/-F5BmTpzIceM/TiqF44bxYQI/AAAAAAAAC1M/srrvRZTttFQ/s320/Camps_conduciendo_Ferrari.jpg" style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 250px; height: 318px;" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5632461496248262914" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿Saben por qué Florentino Pérez gana arrasando las elecciones del Real Madrid cada vez que se presenta, pese a que con él el equipo siempre pierde? Es sencillo, Florentino Pérez "compra", y nada genera tanta ilusión hoy en las masas como el atrevimiento de quien adquiere productos de lujo sin reparar en los gastos. Fichando futbolistas galácticos, Florentino compra lo único que de verdad moviliza masivamente las voluntades: &lt;b&gt;ilusión&lt;/b&gt;. Pues bien, esto es en Valencia la Fórmula Uno, o Terra Mítica, o los ostentosos edificios de Calatrava, o la Copa América. Algunos venden la panoplia de que nunca -gracias a tales fastos- ha gozado Valencia de tan buena proyección exterior, como si sospecháramos que el hatajo de pijos que vienen a ver los barcos o los bólidos fueran la avanzadilla de un maná empresarial que nos hará cresos a todos. Pero esto es completamente falso, y de no serlo -como a fin de cuentas se trata de "imagen"- salta por los aires en cuanto un presidente es imputado por corrupción. No, en realidad, y por paradójico que parezca, el efecto de estos fastos que se exhiben al exterior es la autoestima local, que es con lo que a fin de cuentas se ganan unas elecciones.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Se me ocurre pensar en esos monolitos de pueblos salvajes que se edificaban para ser contemplados por unos dioses complacidos. Luego vienen los intereses de la deuda, las recesiones y las cajas de ahorros intervenidas... Pero, claro, eso no venía en el programa electoral. Y en todo caso siempre podemos echarle la culpa a Zapatero. O a Rubalcaba.  &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-5667531005133867265?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/5667531005133867265/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=5667531005133867265' title='5 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/5667531005133867265'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/5667531005133867265'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/07/camps-en-freedonia-1.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-crt_KGVJjto/TiqFwl1WFwI/AAAAAAAAC08/w8c15RopWB4/s72-c/26995-944-550.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-4764103056165909489</id><published>2011-07-15T12:59:00.010+02:00</published><updated>2011-07-15T19:18:37.671+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='http://2.bp.blogspot.com/-fKb3FSBJfrQ/TiByvqQtemI/AAAAAAAAC00/58YZbVZMa9k/s1600/woody.jpg'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-IrZXAU6I62U/TiBysDcR15I/AAAAAAAAC0s/U0aGrXz6mlQ/s1600/rencor.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" src="http://4.bp.blogspot.com/-IrZXAU6I62U/TiBysDcR15I/AAAAAAAAC0s/U0aGrXz6mlQ/s320/rencor.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5629625635376846738" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;YO ESTOY AQUÍ PARA DAR IDEAS.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mi psicoanalista es buena persona, pero cuando llega julio le entra muy mala idea, creo que porque me ve de vacaciones y tiene envidia. El otro día intenté convencerle de que en sus películas Woody Allen se burlaba del psicoanálisis y que, en cualquier caso, era un magistral cineasta, a lo que él contestó que Allen se tomaba muy en serio su terapia y que, en cualquier caso, sus películas eran una mierda. Fue tan contundente en llevarme la contraria que pasé cierto rubor antes de contarle el sueño que había tenido esta semana, no sea que me espetara lo que creo que está siempre a punto de soltarte cualquier psicoanalista, es decir, que tus sueños no le interesan nada y que lo que revelan no es que estás enamorado de tu madre, sino que eres medio gilipollas y que en vez de psicoanalizarte lo que deberías hacer es arrojarte a un abismo. El caso es que empecé a contarle que me perseguía un monstruo con cuerpo de dinosaurio y cabeza de roedor y no tardó en interrumpirme.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-"Mire, David, voy a ser claro con usted, su verdadero problema es que está lleno de odio y de rencor. Váyase a casa y concéntrese en pensar que sucesos de su pasado le provocan tanta ira. En cuanto se haga consciente de ellos verá cómo le resulta más fácil controlar su atormentado estado mental"&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Opté por seguir su consejo y hurgué largamente en el baúl de mis recuerdos y apunté durante las siguientes mañanas cuáles son las situaciones y personajes de mi pasado que aparecen más frecuentemente  en mi torturada memoria suscitando el deseo retroactivo de estrangularles... ¿Resultado? El tipo de personaje que más me aparece es uno que dice frases como ésta: "yo estoy aquí para dar ideas". &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://2.bp.blogspot.com/-fKb3FSBJfrQ/TiByvqQtemI/AAAAAAAAC00/58YZbVZMa9k/s320/woody.jpg" style="text-align: justify;float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 319px; height: 320px; " border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5629625697336916578" /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Explicado al psicoanalista, su diagnóstico es el siguiente. A lo largo de mi vida he tenido conflictos de toda índole con mis padres, mis hermanos, mis compañeros de colegio, los profes, las mujeres e incluso con algunos columnistas de &lt;i&gt;El Mundo, &lt;/i&gt;lo cual me ha generado ciertas disfunciones sentimentales, sexuales, intelectuales y morales, pero a fuer de ser justos, no he recibido más hostias de las que yo he propinado, por lo que -siempre según el señor que se sienta al otro lado del diván- no tengo derecho a reclamar un lugar de honor en el equipo de las víctimas, lo cual es una lástima, pues es un placer inmenso ir por la vida mostrando cicatrices y contando que de crío te sodomizó un cura en la sacristía. El único verdadero trauma que -según mi loquero- no he superado es el de haber tratado demasiado  a menudo desde niño con lo que podríamos llamar "tíos listos".&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Veamos. Un tío listo es un caballero -suele ser varón- que consigue convencer a su entorno de que tiene un enorme talento y que puede resolver cuántos problemas le plantea la vida a golpe de genio. Estos señores exhiben tal autoconfianza y aparentan tanta determinación a la hora de enfrentarse a los desafíos de su vida que llegas a creer que a su sombra nada malo puede pasarte. Y es justamente éste el gran error, pues desde ese mismo momento no dejan de sobrevenirte desgracias.  Debido a mi natural ingenuo los excesos de confianza respecto a estos individuos han complicado extraordinariamente mi vida, de manera que, para que ustedes no sufran lo que yo he sufrido, voy a advertirles de algunas de las pautas de acción características de  un tío listo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;img src="http://4.bp.blogspot.com/-0NZAdNJA9EM/TiByoJtNPkI/AAAAAAAAC0k/QdkEiyClgdg/s320/freud%2Bdivan.jpg" style="text-align: justify;float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 252px; height: 97px; " border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5629625568338984514" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Suele tener muchas ideas, organiza negocios geniales o eventos que pueden congregar a un nutrido público, pero nunca se presenta en el momento de la realización ejecutiva de las mismas. Es a ti, el pringado, al que le toca después cargar con el marronazo de sacarlo adelante.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Se irrita si en alguna ocasión criticas sus poemas, películas, fotografías o conquistas femeninas, pero no dudará en ningunear y despreciar despiadadamente cualquier cosa que tú hagas, o incluso el simple hecho de que &lt;i&gt;hagas &lt;/i&gt;algo. Que tengas iniciativa le molesta mucho, pues supone romper con el rol de gregario que el tío listo te ha asignado. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Te pide dinero prestado y luego no te lo devuelve, o en todo caso te lo devuelve con cuentagotas y como haciéndote un favor. No se siente culpable porque cree que si tú tienes un trabajo digno es porque te han enchufado o has tenido suerte; no como él, que sufre una persecución debida, obviamente, a su talento. "Es la dictadura del mediocre", dice a menudo, sin duda implicándote a ti en la conjura. Si tienes dinero y se lo prestas piensa, además, que si no te lo has gastado es que eres un imbécil y que mereces el sablazo que él -que sí &lt;i&gt;sabe &lt;/i&gt;vivir- te está pegando. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Si cometes la imprudencia de meterte en algún negocio con él, observarás que te exige con suficiencia desafiante un alto grado de compromiso y formalidad. Será después él, por supuesto, quien se salte a la torera dichas exigencias, aunque no dudará en aprovecharse de que tú si las cumplas.  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Va siempre rumiando la posibilidad de tirarse a tu novia, posibilidad que a la recíproca -que tú te tires a la suya- no llega a contemplar ni por asomo. La razón es que sospecha que tu novia sale contigo porque en realidad de quien está secretamente enamorada es de él. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;   Y ahora, para acabar, viene la mejor de todas, la que identifica a un tío listo sin temor a error. En una reunión siempre ofrece una idea supuestamente genial, pero jamás se vincula a su realización. ¿Cuántas veces habré visto esto? Por ejemplo, hace años, cuando yo era aún tierno y no estaba lleno de rencor como ahora, en una asamblea de la radio libertaria de la que yo formaba parte, un tío listo dio toda una lección a la concurrencia sobre lo que había que hacer para salvar la emisora. Cuando le preguntamos cómo pensaba llevar a cabo tan genial idea se limitó a contestar: "Y yo qué sé, yo estoy aquí para dar ideas". &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;img src="http://3.bp.blogspot.com/-SX8cK0fhvug/TiByk1VBUQI/AAAAAAAAC0c/sH_8sHaJ3nM/s320/Etica_psi02.jpg" style="text-align: justify;float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 320px; height: 306px; " border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5629625511329222914" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un cantamañanas de lo más patético, vaya que sí, pero he presenciado esta escena demasiadas veces como para creer que es un mal poco extendido. Tipos que nos dicen a las mentes vulgares lo que hemos de hacer con la finca en una reunión de vecinos y que en el momento de decidir cómo implementar sus medidas se largan porque tienen prisa; tipos que en una reunión de trabajo asignan funciones a todos menos a ellos mismos; tipos que se postulan a voz en grito y con el puño levantado para liderar una asociación reivindicativa y que al día siguiente resulta que han pegado la espantada; tipos que hacen continua ostentación pública de su integridad moral hasta que un día descubres que no son más que unos pobres diablos, capaces de gastarse tu dinero y tu confianza en putas, en la maquinita de las frutas o en restaurantes de presumir... Son legión, y sólo hay un antídoto: olvidarles.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-4764103056165909489?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/4764103056165909489/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=4764103056165909489' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/4764103056165909489'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/4764103056165909489'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/07/yo-estoy-aqui-para-dar-ideas.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-IrZXAU6I62U/TiBysDcR15I/AAAAAAAAC0s/U0aGrXz6mlQ/s72-c/rencor.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-3622016464682628528</id><published>2011-07-05T10:19:00.015+02:00</published><updated>2011-07-09T19:38:16.140+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-NsMwiJB-nkc/ThiO98re4iI/AAAAAAAACz8/_ae4YqYjlmA/s1600/Como%2Bacabar%2Bde%2Buna%2Bvez%2Bpor%2Btodas%2Bcon%2Bla%2Bcultura.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 210px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5627404929311105570" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-NsMwiJB-nkc/ThiO98re4iI/AAAAAAAACz8/_ae4YqYjlmA/s320/Como%2Bacabar%2Bde%2Buna%2Bvez%2Bpor%2Btodas%2Bcon%2Bla%2Bcultura.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL DISCUTIBLE ENCANTO DEL MAFIOSO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;En &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Cómo acabar de una vez por todas con la cultura, &lt;/span&gt;Woody Allen parodia de manera especialmente encarnizada el cine de mafiosos italianos, que parecía una moda más o menos pasajera en aquellos años setenta en que apareció el libro de Allen, pero que ha terminado por convertirse en &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;género, &lt;/span&gt;en el mismo sentido en que lo es el &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;western. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;El género es por definición una mistificación de un espacio histórico o social que, a partir de una base real, configura un imaginario cuyas claves se vuelven recurrentes hasta el punto de adiestrar al espectador, que las reconoce como si no constituyeran un artificio narrativo, como si fueran de alguna forma &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;naturales. &lt;/span&gt;Pasa en las películas del Oeste con los duelos a tiros o con los ataques de los indios sobre las caravanas en círculo, y pasa en las películas de mafiosos, tan aficionadas a propagar una imagen ritualizada de las relaciones entre &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;iniciados &lt;/span&gt;y a dejarse llevar por las hipérboles de una supuesta poética de la violencia donde llega un punto en que a uno le extraña que el italoamericano de turno no se líe a tiros con los espectadores de la sala. "Mendy secuestró a Gaetano, el hermano de Santucci, y se lo devolvió después en veintisiete potes de mermelada. Esta fue la señal para el inicio de un baño de sangre"... Así es el cine de mafiosos según la parodia de Woody Allen.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 209px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5627405067909071874" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-drYPl5nkB8g/ThiPGA_0BAI/AAAAAAAAC0E/73Z06xDUZ8I/s320/Godfather007.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No es difícil encontrar las raíces culturales de este misterioso atractivo, especialmente en una sociedad como la norteamericana, constituida a partir de la hegemonía anglosajona y protestante. Los mafiosos parecen vivir atrapados en un lenguaje atávico, ese "vago rumor de la familia" en el que Hegel situaba el conflicto de Antígona y el inicio del drama de Occidente, cuyo discurrir histórico se gestará en la tensión entre los secretos intraducibles de lo privado y la luminosa publicidad de la ciudad. La &lt;i&gt;Cosa Nostra&lt;/i&gt; atrae porque la rigurosa observancia del ritual por parte de los &lt;i&gt;iniciados &lt;/i&gt;es irreductible a la lógica operacional de lo mercantil y lo burocrático, ese espacio gélido de la eficacia por el que transcurre tristemente la gris vida de cualquiera de tantos oficinistas, maestros o bedeles de hospital que, por las noches, soñamos con ser Vito Corleone.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-dQDgknshr00/ThiOYmORNWI/AAAAAAAACzs/LsUqlMw9u8A/s1600/5761_41053.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5627404287627834722" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-dQDgknshr00/ThiOYmORNWI/AAAAAAAACzs/LsUqlMw9u8A/s320/5761_41053.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Se explica muy bien en esa otra obra maestra del género, &lt;i&gt;Uno de los nuestros, &lt;/i&gt;menos trágica y shakespeareana que la saga de &lt;i&gt;El Padrino &lt;/i&gt;pero más dada a inmiscuirse en las profundidades del alma mafiosa. Henry Hill, protagonista interpretado por Ray Liotta, descubre desde muy pequeño que trabajar para los hampones del barrio es marcar la diferencia entre ser un tío listo y ser un perdedor y un fracasado, es decir, lo que son todos esos tipos que tienen que guardar cola en la panadería o mendigar un subsidio de paro. Lo que nos atrae de la vida que Henry adopta es que consigue aquello que, acaso sin darnos cuenta, todos deseamos: &lt;b&gt;saltarnos las mediaciones. &lt;/b&gt;La vida de cualquiera de nosotros es una red infernal de trabas a la realización de lo que fantasea nuestro cerebro. No tememos que nuestros deseos no se realicen, eso somos capaces de soportarlo porque hace ya mucho que descubrimos que no somos dioses; lo que de verdad hace temblar nuestra integridad y nos precipita al abismo de la depresión es toda esa serie de trámites por los que habremos de pasar para &lt;i&gt;gestionar &lt;/i&gt;correctamente nuestro bienestar. No se engañen, besos en la mejilla y juramentos de sangre siciliana aparte, lo que de verdad nos atrae de los mafiosos es que pueden saltarse las colas, los trámites y las excusas. El precio es que a veces aparecen en un congelador de carne colgados de un gancho o que van a la cárcel unos cuantos añitos. Es lo que tiene tomar atajos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-8xgtqld-QKY/ThiPRvMeSRI/AAAAAAAAC0U/5ZuggHTagnM/s1600/los-soprano-ad2.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 246px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5627405269288765714" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-8xgtqld-QKY/ThiPRvMeSRI/AAAAAAAAC0U/5ZuggHTagnM/s320/los-soprano-ad2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Viene a cuento la reflexión porque estoy acabando la primera temporada de &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Los soprano. &lt;/span&gt;No albergo ninguna duda respecto a la enorme calidad de la serie y, muy en especial, el carisma del logradísimo personaje central, Tony Soprano, magistralmente encarnado por James Gandolfini. La serie tiene el buen criterio de no dejarse llevar por ciertos toques de grandilocuencia -mal digeridos en muchas producciones debido a la obsesión por &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;El Padrino-&lt;/span&gt;, hasta el punto de que por momentos uno diría que está más bien viendo un capítulo de &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Los Simpson. &lt;/span&gt;¿La mejor producción televisiva de la historia? No, no lo creo, y además me pillan los fanáticos irredentos del sopranismo en mal momento porque he pasado los últimos meses con las cuatro temporadas de &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Mad men, &lt;/span&gt;y qué quieren que les diga, el mundo de Don Draper me parece más complejo, misterioso y sutil que el de Tony y su tumultuosa familia.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;No acabo de saber en cualquier caso por qué el mundo de la mafia goza de tanto prestigio. Tengo un amigo que, sistemáticamente, desprecia cualquier película que no se centre en el mundo del crimen organizado, ya sean los italianos de Scorsese, los yakuza de Kitano o todo ese hatajo de psicópatas y frikis histéricos que llenan las películas de Tarantino. Lo que intento decir es que me hartan ya un poco este tipo de espectáculos del sadismo donde la vida parece que vale bien poquito. Uno tiene un mal día, le pega un tiro en las sienes al camarero porque no le ha servido el gin-tonic a&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-b1qrHBFQz38/ThiPNa8wvkI/AAAAAAAAC0M/0awRpWY_rTM/s1600/habf15b.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 239px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5627405195134680642" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-b1qrHBFQz38/ThiPNa8wvkI/AAAAAAAAC0M/0awRpWY_rTM/s320/habf15b.jpg" /&gt;&lt;/a&gt; su gusto, y todos a partirse de risa. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé, debe ser un trauma de la infancia, pero siempre me han molestado los que viven de explotar el miedo ajeno, que es a fin de cuentas de lo que viven estos tipos. Por otra parte, no estoy tan seguro de que los mafiosos del mundo real tengan el glamour que se les otorga en el cine. Los que yo he conocido son más de pegarle patadas entre varios a un tipo en el suelo que de asumir audaces desafíos solitarios. Se me ocurre entonces que podríamos desprender de una vez por todas a los mafiosos de la aureola de Marlon Brando e &lt;i&gt;imbecilizarlos &lt;/i&gt;un poquito. Propogno una definición técnica para el asunto: &lt;strong&gt;mafiosa&lt;/strong&gt; es toda forma de relación económica entre humanos que se salta los pasos previstos por la ley y usurpa al Estado el monopolio de la violencia. A partir de aquí juzguen ustedes cuántos mafiosos tienen en su entorno y probablemente se convenzan de que son numerosos, no se parecen en nada a Al Pacino y, por lo general, ni siquiera tienen gracia. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-3622016464682628528?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/3622016464682628528/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=3622016464682628528' title='0 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/3622016464682628528'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/3622016464682628528'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/07/el-discutible-encanto-del-mafioso-en.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-NsMwiJB-nkc/ThiO98re4iI/AAAAAAAACz8/_ae4YqYjlmA/s72-c/Como%2Bacabar%2Bde%2Buna%2Bvez%2Bpor%2Btodas%2Bcon%2Bla%2Bcultura.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-3629733306422480274</id><published>2011-07-01T22:48:00.017+02:00</published><updated>2011-07-02T20:01:48.222+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-Tc8bx6P-8k0/Tg7PzG13XRI/AAAAAAAACzc/SMb52TLstjU/s1600/rolling-stones-sticky-fingers1.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 236px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5624661461549145362" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-Tc8bx6P-8k0/Tg7PzG13XRI/AAAAAAAACzc/SMb52TLstjU/s320/rolling-stones-sticky-fingers1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;¿BANCA ÉTICA?&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;1&lt;span class="Apple-style-span"&gt;. Junta de accionistas del Banco Santander. Tres indignados intervienen. Quiero pensar que si han podido entra&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;r en la Junta y les dejan intervenir es porque disponen de alguna acción... hábil maniobra para montar el cirio. Dicen unas pocas verdades como puños respecto al daño que hacen a la sociedad las prácticas bancarias comunes. El señor Botín en persona -cuánto h&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;onor- les obliga a callar con la excusa de que sus intervenciones salen del orden del día. Finalmente les niega el sonido de micro y unos señores muy simpáticos le invitan a salir. Es una ingenuid&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;ad pensa&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;r que una empresa es &lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;otra cosa que un entramado de poder vertical, por más que celebren juntas con cierto aire de asamblea. Es fácil explicarlo: la democracia ha llegado a la sociedad, pero no al capitalismo. Ahora bien, convendría que no olvidáramos que lo que hacen las empresas repercute en el conjunto de la sociedad, por la calle tiene todo el derecho en vigilar y denunciar sus prácticas si, además de hacer ricos a unos cuantos caballeros, empobrecen al conjunto de los ciudadanos. Y es este el verdadero gran problema, aunque a Botín se le haya olvidado ponerlo en el orden del día.&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 187px; CURSOR: pointer" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5624661149390768802" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-VjHQhzgYR1s/Tg7Pg79giqI/AAAAAAAACy8/m_HacreOGE8/s320/4070105416_ccc9aab11d_o.jpg" /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;2. Buenafuente entrevistó el pasado 20 de junio a Joan Antoni Melé, al que presentaba como un “banquero sin puro ni chistera”. De entrada tiene poco tirón el personaje por la sencilla razón de que casi nadie sabe quien es. S&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;e trata, en realidad, del subdirector de la delegación española de Triodos Bank. Al finalizar, el presentador, que parece especialmente orgulloso por la entrevista que acaba de realizar, reconoce que el hecho de que su programa de &lt;!--?xml:namespace prefix = st1 /--&gt;&lt;st1:personname st="on" productid="La Sexta"&gt;La Sexta&lt;/st1:personname&gt; se encuentre en fase terminal le permit&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;e hacer ese tipo de cosas que uno hace cuando ya no tiene nada que perder, en este caso porque han dejado de preocuparle los índices de audiencia. Lo curioso es que, después, cualquier persona con un mínimo de sensibilidad -como lo son mayoritariamente, no sé si los seguidores de &lt;st1:personname st="on" productid="La Sexta"&gt;La Sexta&lt;/st1:personname&gt;, pero sí desde luego los de Buenafuente- disfruta extraordinariamente con la entrevista.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 286px; FLOAT: left; HEIGHT: 176px; CURSOR: pointer" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5624661306794035202" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-urd4h8lo9wk/Tg7PqGVXyAI/AAAAAAAACzM/7fAAfh1bucU/s320/banca-%25C3%25A9tica-2.jpg" /&gt;&lt;b&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/b&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;¿P&lt;/b&gt;&lt;b&gt;uede habe&lt;/b&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;r una banca ética? En torno a esa cuestión gira el diálogo. Y no es cualquier cosa, porque desde una visión estrecha de la lógica bancaria, parece un oxímoron. La imagen de un banquero varía de izquierda a derecha en pequeños matices. Para unos, se trata de un usurero despiadado sin más, una figura tumoral que alcanza su apoteosis histór&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;ica con el capitalism&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;o financiero y especulativo, y que se caracteriza por pasar las horas diseñando los procedimientos más sofisticados para extorsionar un poquito más a los incautos que han tenido la candidez de confiarle sus ahorros. Para los otros, esta imagen se suaviza un poquito porque han visto películas de Frank Capra, d&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;e manera que, además de pasarse el día planeando cómo obtener más dinero, de vez en cuando tiene un detalle generoso, salva del desahucio a una familia y se comporta como un tipo entrañable. Claro que ya sabemos que las películas de Capra son bastante ñoñas. Además, resulta bastante difícil creer que los propósitos de un banquero son honestos, habida cuenta de que son ellos mismos los que, en cuanto se relajan un poquito, te espetan con todo cinismo que “la función de un banco ya sabe usted que es robarle”. (Les juro que esto me lo soltó el director de una sucursal del Banco de Valencia cuando me disponía yo, hace doce años, a sucumbir a esa forma de esclavismo voluntario que tanto nos gusta a los españoles y a la que llamamos préstamo hipo&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;ecario)&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;Pues bien, la h&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;ipótesis de este anómalo banquero es la de que hay un interés oculto en implantar esta imagen en la gente, es decir, que no tenemos más remedio que someternos a la lógica de la rapiña que nos imponen porque no hay otro capitalismo que el que tenemos, y que, de igual manera, no se puede hacer banca ni administrar el dinero de la gente más que especulando.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 262px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: pointer" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5624661080477794610" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-SbN5Lm1u1zQ/Tg7Pc7PYATI/AAAAAAAACy0/NET3NWW6yHU/s320/1.gif" /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;Pero el problema, y es aquí donde la filosofía de Triodos me empieza a parecer especialmente atractiva, no está en la iniquidad moral de los banq&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;ueros, por más &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;que no haya duda de que ha sido su insaciable codicia la que ha desencadenado la actual recesión. La realidad es que las causas de la crisis son colectivas. “Todos estábamos dormidos”, dice Melé, “nadie preguntaba qué estaban haciendo los bancos con nuestro dinero. Nos decían que pusiéramos nuestros ahorros aquí porque ganaríamos más, y la mayo&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;ría les obedecía sin hacerse más preguntas.” La conclusión de Melé es rotunda: “hemos estado dormidos durante mucho tiempo y la convulsión social del 15-M es un primer despertar”. Yo añadiría que es la realidad misma la que, a base de jarras de agua helada, nos ha despertado a todos.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;Hablando del 15-M, respecto al cual experimento los mismos sentimientos que Melé, es decir, absoluta empatía cuando se trata de indignarse &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;por las prácticas del actual capitalismo que tienden a multiplicar la injusticia, y un cierto escepticismo que intento trocar en voluntad pedagógica cuando se insiste demasiado desde los campamentos indignados en simplificar los problemas y convertirlos en películas de buenos y malos. ¿Ven dónde quiero ir a parar?: cuidado, por ejemplo, con el concepto de “mercado”, porque empieza a usarse con demasiada facilidad y con una elaboración a todas luces escasa. Y tan tendencioso resulta santificarlo acríticamente, en el sentido en que lo suelen hacer los ortodoxos del neoliberalismo, como torpe y simplista es limitarse a demonizarlo.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;De lo contrario, habríamos de empezar por sospechar de Triodos, y es este prejuicio el que me propongo desactivar. La idea no es renunciar a ganar, es transformar el concepto de ganancia, y para ello, hay que empezar por abolir ese prejuicio –tan católico e hipócrita en el fondo- que ve en el dinero algo sucio por definición. Se trata, en suma, de ganar para que todos ganemos, y para ello hay que invertir el orden de priorida&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;des, es decir, primero las personas, después la salud global –o si quieren, el planeta-, y en tercer lugar los beneficios económicos.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;b&gt;Este orden sólo funciona con una praxis entregada a la transparencia. Así, Triodos cuelga en su web todas sus actividades inversoras, y se ha dotado de una fundación que garantiza la veracidad de esta información, la cual no consiste en otra cosa que en dar cuentas de qué es lo que se hace con el dinero de la gente. Y ¿qué se hace? Triodos se desplaza por tres caminos: la cultura, el medio ambiente y los sectores sociales. Son precisamente los espacios que la banca tiende a desatender. La razón es bien sencilla: su rentabilidad es marginal,&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;siempre y cuando no aprendamos a aplicar al de rentabilidad lo relativo al beneficio humano. Esto no supone que se proscriba la posibilidad de ganar dinero, pero, como dice Melé: “no espero de mí un diez por cien de beneficio sobre su inversión, no puedo dárselo”. Si el impulso que guía al que invierte su dinero en Triodos es la codicia, no hay duda de que se ha equivocado de entidad.&lt;/b&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;Dentro de esta prax&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;is está absolutamente proscrita la alternativa de invertir en Bolsa, algo que provocaría hilaridad si se plantease en otras entidades bancarias. Además los directivos no tienen bonos, de hecho José Antonio Melé vive de un sueldo, lo cual significa que su actividad profesional no se rige por el principio de que si vendes más ganas más. Esta filosofía desactiva el prejuicio de que todo es beneficio. En otras palabras: aporta en tu trabajo lo mejor que tengas, pregúntate qué es lo que como ser humano te gustaría dar y lo demás llegará sólo.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: justify; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 304px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: pointer" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5624661393260434050" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-ZuWLxyhL0fs/Tg7PvIckUoI/AAAAAAAACzU/J9A7aaUikKI/s320/El%2Bcambista%2By%2Bsu%2Bmujer.jpg" /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;3. Dos grandes &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;maestros, George Simmel y Karl Marx, nos enseñaron hace mucho que el intercambio del capital es, antes de nada, un intercambio social. Con el capitalismo, los viejos valores personales y sentimentales son reemplazados por el cálculo abstracto, lo cual nos libra de importantes ataduras, pero nos abre también al riesgo de un mundo gélido y desangelado. Lejos del conglomerado ideológico que otorga al cap&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;ital el valor de mero objeto, una creación que sólo transitoriamente sustituye a las mercancías, el dinero incorpora toda una metafísica, crea valores que determinan el sentido de las relaciones entre humanos, o lo que es lo mismo, el de la forma de vida.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;Es un error pensar que el capitalismo se está acabando, pero sí empezamos a advertir con absoluta nitidez que el mal a combatir se refleja en frases como ésta del especulador George Soros: "No importa si tienes razón, sino cuánto ganas cuando aciertas y cuánto pierdes cuando te equivocas". Nos equivocamos si aceptamos la lógica que deja impunemente el espacio de las relaciones financieras en manos de unos desaprensivos a los que el poder político ya no se atreve a atacar por múltiples razones. Acabemos con ese prejuicio católico -muy extendido entre sectores sociales formados en la izquierda- que ve en el dinero por definición algo sucio y corrupto. El dinero que tenemos es ético porque nos ha costado obtenerlo y porque deseamos emplearlo en dignificar nuestras vidas y las de las personas a las que amamos: el desafío es alinearlo con nuestros valores y nuestra forma de pensar.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;span class="Apple-style-span"&gt;&lt;b&gt;José Antonio Melé y los demás directivos de Triodos provienen de bancos convencionales de los cuales se cansaron. Hay señores de cincuenta y cinco años, algunos absolutamente forrados, que trabajan con altos cargos en bancos y cuentan los días que les faltan para jubilarse porque su trabajo les parece desagradable y estresante. Me gusta pensar que alguien puede sentirse orgulloso y digno por trabajar en un banco, aunque sea sin bonos. Triodos tiene ya cuarenta años desde que se fundó en los Países Bajos. Ha demostrado que la banca ética es viable.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="TEXT-ALIGN: justify" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-3629733306422480274?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/3629733306422480274/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=3629733306422480274' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/3629733306422480274'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/3629733306422480274'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/07/banca-etica-1.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-Tc8bx6P-8k0/Tg7PzG13XRI/AAAAAAAACzc/SMb52TLstjU/s72-c/rolling-stones-sticky-fingers1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-4220264284419495295</id><published>2011-06-24T07:58:00.020+02:00</published><updated>2011-06-25T20:28:05.192+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-JhgDKFTTO0Y/TgTVgyTQ9FI/AAAAAAAACxs/iKBfHXtbqQ0/s1600/3514652575_01b98a8b8d.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 320px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-JhgDKFTTO0Y/TgTVgyTQ9FI/AAAAAAAACxs/iKBfHXtbqQ0/s320/3514652575_01b98a8b8d.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5621852994100327506" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A PIE&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;1. ¿Cómo puedo tener la desfachatez de ir por el mundo &lt;i&gt;caminando&lt;/i&gt;? Al menos, dado que aquello de ir a pie le hace a uno bajar tantos puntos en el aprecio de sus congéneres, podría buscarme acompañantes, porque, como dice aquella canción de los supporters del Liverpool -&lt;i&gt;You´ll never walk alone-, &lt;/i&gt;si uno es tan infortunado que &lt;i&gt;ha de caminar&lt;/i&gt;, al menos que se consuele haciéndolo en compañía. Pero no, resulta que yo sí camino sólo, qué pena doy. Podría haberme dedicado a otras prácticas tan sumamente edificantes como ser adicto al crack, ver por las tardes a los hijos de puta que salen en la tele o leer La Razón... Pues no, señor, tenía que pegarme por andar, encima con la sensación de quedarme corto por más kilómetros que recorra, un poco como aquellos reclutas de &lt;i&gt;La chaqueta metálica, &lt;/i&gt;que gritan ante el sargento que lo que hace un marine es comerse sus huevos si se lo pide el mando y después pedir otra ración.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La identidad del sujeto contemporáneo no se habría desarrollado de la misma forma si no lleváramos muchos años desacreditando la figura del caminador. Quien se desplaza en bici por la gran ciudad ha conseguido labrarse una aureola de prestigio que no hay manera de que consiga el peatón -qué feo vocablo, por cierto-. Comparto no obstante las reivindicaciones de los ciclistas, compañeros en la noble empresa de obtener unas ciudades sin automóviles. Llevo décadas soñando despierto con esa posibilidad, y me basta ver lo que sucede por ejemplo un domingo en Valencia, cuando el tráfico por el centro se aligera extraordinariamente, para imaginar cuánto habría de mejorar nuestra calidad de vida si lográramos que los automóviles se convirtieran en los núcleos urbanos en un residuo del pasado, tal y como sucede con las calesas de caballos o con las chimeneas de carbón, usos tradicionales que periclitaron por ser sucios.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No sería aventurado encontrar causas similares en la proscripción del tabaco: decididamente, el consumo de cigarrillos en espacios cerrados deteriora la salud y el bienestar de quienes conviven con los fumadores, por lo que ha hecho falta establecer leyes restrictivas al respecto. ¿Por qué no aplicar esta misma lógica respecto a la insana práctica del automóvil privado en las ciudades? No necesito explicar con detalle la ganancia que de ello resultaría. Con el aire libre de las sustancias nocivas asociadas al monóxido, el ahorro en enfermedades respiratorias, las alergias o el cáncer, compensarían en la reducción de gastos hospitalarios -si quieren que hablemos en términos de estricta rentabilidad económica- las pérdidas que sufrirían las industrias del automóvil. Probablemente mis ojos no vean una Valencia peatonalizada en todo su centro histórico, pero si conseguimos que al menos se abaraten los coches eléctricos, nos habremos ahorrado muchísimo en contaminación acústica -ese mal endemoniado en el que mi querida ciudad es un primera serie mundial- y, por ende, empezaremos a no vivir la dependencia en combustibles fósiles como una espada de Damocles que amenaza cada vez más al país con la postergación, la dependencia y la pobreza.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;img src="http://3.bp.blogspot.com/-iwBJaxpWOaM/TgTV_5odu_I/AAAAAAAACyU/hJuj86xNrdU/s320/11415537-md.jpg" style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 315px;" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5621853528644238322" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;2. Es un gran cambio cultural el que necesitamos, ya lo creo. Soy probablemente el único profesor de mi Instituto que acude a pie al trabajo, al menos el único que no vive justo al lado del lugar. Hay personas que, por no caminar durante diez minutos, son capaces de bajar al garaje, meterse en la selva de los atascos matutinos y terminar haciendo funcionar una puerta con chip electrónico para entrar al parking, un chip que, por cierto, tiene la costumbre de estropearse. A veces es el vehículo mal aparcado de otro compañero el que le hace a uno tirarse media hora para conseguir abandonar el lugar cuando acaba su jornada. Yo, por mi parte, camino durante veinte minutos, lo cual produce -lo tengo comprobado- cierta perplejidad entre los alumnos, que suelen sentirse felizmente libres de la presencia de los habituales carceleros de las aulas cuando deambulan por las calles, como si las aceras hubieran de estar vedadas para quienes tenemos carnet de conducir. ¿Por qué caminar si puede usted pagarse un coche? Qué gran paradoja: es el viandante el que habría de preguntar a los conductores por qué una persona que viaja sola habría de ocupar obscena y ostentosamente un coche para llegar a un sitio al que podría llegar andando; pero resulta que es al revés, el que camina es el extraño, y ya se sabe que el extraño tiene siempre algo de viscoso.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No deja de llamarme la atención tampoco que personas que compran yogures bio desnatado o se pagan cursos de biodanza (qué demonios será eso) para cuidar su salud, miren con cierto desprecio a quien, como es mi caso, hace una hora diaria mínima de camino con sus santos pies. Mi padre, por ejemplo, aficionado durante años interminables al tabaco, y que ha tenido la bondad de traspasarme su propensión al colesterol, disfruta de una salud razonable gracias a que ha pasado más de medio siglo caminando casi como un penitente a velocidad de crucero y durante horas y horas por las aceras de la vida.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; Yo, por mi parte, camino por razones que exceden la pura salud física. Camino cuando no me pasa nada, pero camino mucho más cuando las cosas de mi vida se tuercen. En una ocasión, tras despedir a una antigua novia que marchaba en barco a un lugar del que ya no regresaría, caminé durante toda la noche desde el puerto de Valencia hasta un pueblo del interior donde tenía un pequeño piso alquilado. Vi barrios donde los jóvenes celebraban la cercanía del verano, recorrí interminables avenidas, atravesé campos y crucé acequias, presencié la agonía de suburbios medio en ruinas y amenazados de desalojo por los alguaciles... Recuerdo aquella como una hermosa noche, aunque aquella novia me hiciera el enorme favor de no regresar de los mares para recaer en mi regazo. Hace unos meses, en pleno invierno, y en medio de un conflicto laboral de esos que a uno le roban el sueño y la fe en las personas, caminé durante horas desde las huertas de Mislata hasta la Malvarrosa, donde Valencia se acaba porque se encuentra con el mar. Al llegar a la playa, tras muchas horas de un caminar encolerizado, alcancé el inmenso arenal... Ya caía el sol, me dirigí agotado, lento y solitario hacia la orilla, y vi como un turista, extrañado por la escena por lo visto imprevista, obtuvo de mi imagen lejana una de esas fotos que luego ganan premios.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;img src="http://3.bp.blogspot.com/-gDV6o8FqlGY/TgTVovre_BI/AAAAAAAACx0/7d_uikrfQ_o/s320/Walking-Alone-with-Sad.jpg" style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 320px;" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5621853130835557394" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;3. Ningún actor del tránsito de las ciudades ha sido tan maltratado como el peatón. Cualquiera que vaya sobre ruedas, con o sin motor, parece haber obtenido réditos por admirable capacidad para asociarse y reivindicar derechos que, sin duda -pienso por ejemplo en los minusválidos- son inexcusables. Lo que no puedo entender es que los ciclistas hayan conseguido éxitos como el del carril bici a costa de los peatones. La perversión por parte de las autoridades de tantos y tantos municipios, muy ecologistas ellos, consiste en que se han pintado de verde zonas que correspondían a los peatones, en vez de ganárselas a los automóviles, los cuales son por lo visto los únicos intocables. La consecuencia práctica es que yo, ahora, cada vez que piso siquiera por un segundo el dichoso carril que los ciclistas han conseguido arrebatar al más débil, tengo que escucharme la odiosa bocinita.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entiendo perfectamente el enfado del ciclista que intenta desplazarse por zonas que se le han concedido y que con frecuencia invaden peatones y automóviles. Ahora bien, a mí me encantaría que las asociaciones ciclistas pensaran que tan sano y noble como hacer una manifestación ciclonudista por el centro de Valencia para reivindicar la bici es la pretensión de moverse por el mundo sin necesitar ir sobre ruedas. Tengo compañeros muy vinculados a este tipo de movimientos que insisten con frecuencia en promocionar el uso de la bici entre los alumnos, para lo cual demandan aparcamientos para este tipo de vehículos y organizan excursiones. Me parece genial, pero adelantamos muy poco si no hacemos entender a nuestros jóvenes que para la bici, como para casi todo, hay buenos y malos usos... Salvo que creamos que todo lo que se hace encima de una bicicleta es sano y estupendo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;img src="http://3.bp.blogspot.com/-sVKJ9vwR6bk/TgTVaQV_ETI/AAAAAAAACxk/9-Crs0BklVs/s320/12823693-md.jpg" style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 219px;" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5621852881905717554" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;4. En Valencia alguien tuvo la felicísima ocurrencia un día de no convertir el cauce seco del viejo Turia en la autopista de no sé cuántos carriles que unos desaprensivos con poder e influencias planeaban colocar, sin duda con la intención de forrarse, en el centro mismo de la ciudad. Hoy es un hermoso lugar para pasear, leer, jugar al ajedrez o simplemente mirar pasar el mundo, un sendero que enlaza con un maravilloso parque natural y que está repleto de árboles y campos de fútbol, dos cosas que me gustan especialmente. No hay automóviles, de manera que el cauce seco habría de ser uno de los pocos lugares del mundo por donde uno puede deambular sin miedo a morir arrollado bajo el paracoches de un cuatro por cuatro.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pues bien, son los ciclistas quienes se han empeñado en romper este encanto. Puntualizo que no son todos los ciclistas, sólo algunos, pero ese "algunos", especialmente los fines de semana, es decir, en los momentos de ocio, involucra a una cantidad de gente muy significativa. Esta gente, que confunde sistemáticamente un sendero para el paseo con un velódromo, ha conseguido que para mí y para muchos otros adictos a caminar la  vida resulte un poquito más difícil y desagradable, siempre a punto de ver la paz de nuestro paseo rota por la bocina de un necio que cree que su prisa y la potencia de su vehículo le otorgan derecho a molestar continuamente a los transeúntes. No hablo del famoso carril verde, me refiero a todos los senderos, incluyendo esos por los que supuestamente no deberían transitar. Esa lógica impositiva que aplican muchos ciclistas en las ciudades me parece la misma que la de tantos y tantos automovilistas, esos que pueden hacer sonar su claxon a la mínima, que aparcan encima de las aceras o que se ponen violentos e insultan a tu abuela en cuanto alguien les ralentiza el paso. Y lo peor es que muchos de estos usuarios de la bicicleta han conseguido trasladar la violencia del tráfico de las calzadas hasta las aceras, reductos hasta ahora privativos del peatón y por el que uno ya sabe que, en cualquier momento, aparecerá un gilipollas a toda velocidad haciendo sonar su bocina y exigiendo que nos apartemos. Propongo resistir a estos abusos y denunciarlos si es preciso.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;img src="http://2.bp.blogspot.com/-jJd6sSRsQ8k/TgTWXzNksFI/AAAAAAAACys/qZx4DU-5ryk/s320/walking-dead-backstage1%2B%25281%2529.jpg" style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 213px;" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5621853939237695570" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;5. No me sorprende nada que una de las series televisivas más populares de los últimos tiempos, &lt;i&gt;The walking dead, &lt;/i&gt;defina como "caminantes" a los malos, esos tipos acechadores,  purulentos y malolientes a los que llamamos zombis. La diferencia entre ser un tipo guay o un asqueroso muerto viviente radica en si se desplaza uno sobre ruedas o se limita a deambular en busca de mendas a los que comerse.  Así es en nuestras civilizadas sociedades, el automóvil como índice de superioridad social. Pero hay algunos signos esperanzadores: algunas personas empiezan a darse cuenta de que son las megaurbes saturadas de gentes y de humos lo que hoy podríamos etiquetar como "tercermundista", y que son lugares como Amsterdam o Estocolmo lo que nos gustaría imitar. ¿Y Pekín? Curiosamente, la ciudad donde millones de personas se desplazaron en bici, se convierte hoy, al socaire de un supuesto progreso, en un infierno para los pulmones y los tímpanos. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me voy a caminar, llámenme zombi. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-4220264284419495295?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/4220264284419495295/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=4220264284419495295' title='4 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/4220264284419495295'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/4220264284419495295'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/06/1_24.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-JhgDKFTTO0Y/TgTVgyTQ9FI/AAAAAAAACxs/iKBfHXtbqQ0/s72-c/3514652575_01b98a8b8d.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-1339581457761587460</id><published>2011-06-17T18:41:00.010+02:00</published><updated>2011-06-18T07:54:02.788+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-DzocPIubpjw/Tfudjqw3VBI/AAAAAAAACxU/EsNjxQfbYOM/s1600/671-729-large.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 300px; FLOAT: left; HEIGHT: 300px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5619258196175049746" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-DzocPIubpjw/Tfudjqw3VBI/AAAAAAAACxU/EsNjxQfbYOM/s320/671-729-large.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;INTERVIÚ: LOS&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;CUERPOS GLORIOSOS&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;i&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;i&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;i&gt;INTERVIÚ&lt;/i&gt; cumple treinta y cinco años. Hubo un tiempo en que era legítimo publicitarse con un eslogan como "Interviú, la revista". Porque, caballeros, &lt;i&gt;Interviú&lt;/i&gt; era La Revista con tanto derecho como el PC era El Partido. Recuerdo un día en que un caballero preguntó por el precio de la publicación en el kiosco de Requena donde mis hermanos y yo comprábamos caramelos sugus y calcomanías: "...Pues, cincuenta pesetas", contestó el kiosquero en voz bajita y como pidiendo perdón, sabedor de que aquel precio doblaba y triplicaba el de cualquier revista de las que por aquel entonces solían venderse en España, incluyendo el &lt;i&gt;Hola. &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-uiSgOaBPg4E/TfucigE4U5I/AAAAAAAACxE/Jb7Oxw7f904/s1600/18229616.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;En mi casa entraba &lt;i&gt;Interviú&lt;/i&gt; por vía paterna de la misma manera que entraban el &lt;i&gt;Hola&lt;/i&gt; o el &lt;i&gt;Diez Minutos&lt;/i&gt; por la materna: dos formas de indiscreción que conformaron una educación tan equivocada como cualquier otra, pero un poco más alegre que la de mis mayores, pues yo al menos pude verle las tetas a Marisol, mientras que mi padre, hasta que llegaron las libertades, hubo &lt;/span&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-rMUwun5IZpk/TfucV24zWeI/AAAAAAAACw0/4NUV3kakBU0/s1600/lk70irg2dfbpp3jrzj4de67ad255fd6_primera-portada-de-interviu.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 189px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5619256859399772642" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-rMUwun5IZpk/TfucV24zWeI/AAAAAAAACw0/4NUV3kakBU0/s320/lk70irg2dfbpp3jrzj4de67ad255fd6_primera-portada-de-interviu.jpg" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;de conformarse con oírle cantar que la vida es una tómbola, tom, tom, tómbola.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Es el actual un buen momento para hablar de &lt;i&gt;Interviú&lt;/i&gt; como "fenómeno sociológico", pues eso es lo que fue, pese a quien pese, y por más que ahora mismo sólo sea un zombi, una parodia de sí misma. Siempre recuerdo aquella sección, creo que de los últimos setenta, &lt;i&gt;Los cuerpos gloriosos, &lt;/i&gt;del en aquella época irremediable Paco Umbral. Para mí tan afortunado reclamo resume el espíritu de la revista en aquel tiempo: había algo que parecía conducirnos directamente a los cielos desde los cuerpos de Marisol, Amparo Muñoz o Carmen Cervera. Y los recuerdos se agolpan en la mente de cualquiera que sepa de lo que estoy hablando. El Barça ganando su primera final europea en Basilea con lo que &lt;i&gt;Interviú&lt;/i&gt; llamó "cuatro goles por la autonomía de Cataluña", que entonces parecía una reivindicación casi revolucionaria. O aquellas crónicas negras de torturas en las lóbregas mazmorras de Carabanchel. O cuando popularizaron el nombre de aquella rubia de la ultraderecha como Las Tetas del Búnker, y a la que obviamente sacaron como Dios la trajo al mundo...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;El fenómeno de &lt;i&gt;Interviú &lt;/i&gt;resultó de la confluencia de dos coyunturas. Una fue el espíritu reivindicativo de la izquierda española, que empezaba a sentir la erótica del poder, esa capacidad para influir en la sociedad con la que acaso algunos llegaron a embriagarse. La otra, la necesidad irrefrenable de dejar atrás los tiempos de la represión y la censura, lo cual provocó digestiones algo precipitadas de la cultura de la revolución sexual, de tal manera que cualquier secreto desvelado podía pasar como parte de un proyecto de liberación que nos habíamos ganado, desde las tetas de Lola Flores hasta las pruebas gráficas de las orgías de Roldán, pasando por las fotos de un infortunado recién aplastado por un tren. Andábamos algo atrasaditos por entonces, qué vamos a hacerle.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-NkVCRbU2mPA/TfucpsnemlI/AAAAAAAACxM/mypaVsqR0_M/s1600/un-dos-tres.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 247px; FLOAT: left; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5619257200240138834" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-NkVCRbU2mPA/TfucpsnemlI/AAAAAAAACxM/mypaVsqR0_M/s320/un-dos-tres.jpg" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Podemos debatir si &lt;i&gt;Interviú&lt;/i&gt; mereció o no constituir un vector de influjo cultural tan poderoso en los años de la Transición e incluso después, en los ochenta. Acaso no fue mucho más que un ejercicio de audacia periodística en un tiempo que parecía hecho a la medida de los que se atrevían. No en vano, ese fue su eslogan fundacional: "Nos atrevemos con todo". La misma lógica que explica la fortuna de&lt;i&gt; Interviú&lt;/i&gt; nos permite entender el enorme poder de convocatoria que llegaron a arrastrar José María García, Mercedes Milá, o Chicho Ibáñez Serrador...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Pero aquellos años pasaron, y los españoles dejamos de sentirnos felices por haber salido de la noche interminable del franquismo. Debemos perdonarles a nuestros padres que compraran &lt;i&gt;Interviú&lt;/i&gt; y fueran en secreto a ver &lt;i&gt;Emmanuelle. &lt;/i&gt;Aquel semanario, que podía con razón presumir de estar en la vanguardia, fue testigo privilegiado y protagonista de un tiempo tremendamente cándido, pero por el que merece la pena sentir algo de nostalgia, que es lo que suele pasar con las épocas más cándidas. Ahora ya La Revista sólo destaca por su incuestionable resistencia a desaparecer: ejemplar espíritu de supervivencia, sí, pero acaso llega un punto en que, como pasa con la &lt;i&gt;Cartelera Turia&lt;/i&gt;, o con Radio Klara, o con Santiago Carrillo, lo que a uno le define ya no es el discurso identitario que le dio origen, sino más bien el hecho mismo de negarse pertinazmente a morir. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-6ppGjZ2SZoc/Tfudnl2wuSI/AAAAAAAACxc/4SVgHajqQsI/s1600/emmanuelle.jpg"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 226px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5619258263577082146" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-6ppGjZ2SZoc/Tfudnl2wuSI/AAAAAAAACxc/4SVgHajqQsI/s320/emmanuelle.jpg" /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: left" align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Por eso mismo Interviu sigue quitándoles el sostén a las &lt;i&gt;celebridades &lt;/i&gt;de la Celtiberia. El pequeño problema es que, en cuestión de morbo, ya no son lo mismo Belén Esteban o la última tonta a las tres de Gran Hermano que Victoria Vera, Silvia Tortosa o Charo López. Dónde va a parar. Por aquellos cuerpos gloriosos -y por la felicidad y las libertades sin fin que prometían sus cuerpos desnudos al sol- valía la pena pagar cincuenta pelas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-1339581457761587460?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/1339581457761587460/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=1339581457761587460' title='9 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/1339581457761587460'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/1339581457761587460'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/06/interviu-los-cuerpos-gloriosos-interviu.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-DzocPIubpjw/Tfudjqw3VBI/AAAAAAAACxU/EsNjxQfbYOM/s72-c/671-729-large.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-2359513641880737348</id><published>2011-06-08T10:45:00.013+02:00</published><updated>2011-06-11T12:27:29.511+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-hMu52RjWY4M/TfM_JQavV_I/AAAAAAAACwU/SLBSJoh2Xk8/s1600/1195754269409marin_retrato_enfermerac3.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 214px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5616902588519634930" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-hMu52RjWY4M/TfM_JQavV_I/AAAAAAAACwU/SLBSJoh2Xk8/s320/1195754269409marin_retrato_enfermerac3.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;1. En noches como ésta, hay una señora con cara de malas pulgas que mantiene con vida a un montón de personas enfermas y decrépitas. No veranea en ningún paraíso exótico ni le interesa la &lt;em&gt;nouvelle cousine&lt;/em&gt;, y las chicas guapas que salen en la serie &lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Anatomía de Grey &lt;/span&gt;le dan un poquito de grima. De entre sus compañeros hay alguno que tiene tendencia a escaquearse durante sus turnos; también hay algún caso así entre los médicos. Hay noches en que le queda el segundo piso del pabellón enterito para ella; y así va, de aquí para allá, ora socorriendo a un recién llegado que no puede incorporarse a la cama, ora corriendo a por un anciano cuya esposa grita porque cree que el enfermo se está ahogando. Ha presenciado algunas escenas de muchísima violencia, por eso entiende perfectamente esos carteles de "las cosas se pueden arreglar pacíficamente" que han colocado en los últimos años en el hospital...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-zr5mpNWr4eg/TfM_FSZUljI/AAAAAAAACwM/S7oGd2egR7w/s1600/12445511974jETn0.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5616902520331081266" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-zr5mpNWr4eg/TfM_FSZUljI/AAAAAAAACwM/S7oGd2egR7w/s320/12445511974jETn0.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Son personas así las que logran que ese mostrenco con nombre de entelequia burocrática llamado "Sanidad pública" no se desmorone, lo cual equivale a algo tan poco abstracto como que hay quien cuida de nosotros y de nuestros seres queridos cuando estamos heridos y nos rondan la enfermedad y la muerte. En este país se vende muy barata la imagen del empleado público como un tipo acomodado y ocioso que se limita a hacer lo mínimo y sería incapaz de recoger a una persona agonizante sólo porque se hallara a medio metro de la raya del hospital. Hay, ciertamente, funcionarios que son merecedores del desprecio de la ciudadanía. Yo, que conozco el tema, sé muy bien la destreza con que eluden cualquier control y la desvergüenza con la que deambulan de aquí para allá, cobrando a fin de mes a cambio de no mover jamás un dedo por nada ni por nadie. Son, sin embargo, minoría, y una minoría detestada por sus compañeros. Sé muy bien de lo que hablo. Mal rayo parta a esos tipos, pero no se engañen: los hospitales, las escuelas y en general las instituciones públicas sobreviven porque hay personas como la enfermera que he descrito. Y son muchas más de las que la gente cree. Privaticemos los servicios, subcontratemos, impongamos esos criterios de "productividad" que tienen tan buena prensa en los cenáculos del neoliberalismo. Ya verán que bien, tendremos peor sanidad y peores escuelas... Y ni siquiera pagaremos menos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-fNyEj2KPTRU/TfM_TmQIFBI/AAAAAAAACwk/JJe4WcxFU_Q/s1600/t0_105453.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5616902766179390482" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-fNyEj2KPTRU/TfM_TmQIFBI/AAAAAAAACwk/JJe4WcxFU_Q/s320/t0_105453.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;2 Semprún dijo que el olor de la carne quemada se iría con él para siempre... Me recuerda a Roy Batty, aquel replicante Nexus-6 y su inolvidable monólogo con el que finaliza &lt;em&gt;Blade runner. "&lt;/em&gt;He visto cosas que no imagináis, todos esos recuerdos se perderán para siempre, como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir." Dijo Primo Levi, otro sobreviviente de aquel infierno, que la experiencia de los campos, por más que no se haga otra cosa que recordarla, es en esencia "incomunicable". Yo no estuve en Buchenwald, tan solo puedo leer a Adorno con devoción cuando nos enseña que nuestro deber es "educar contra Auschwitz, educar a los jóvenes para que el horror no se repita". Pero no soy capaz de ir más allá; puedo presentir el horror, asomarme a las puertas del infierno como uno de esos turistas que acceden a los hornos crematorios, apagados ya desde hace sesenta años, pero sólo eso. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-RbTov4oyyYY/TfM_Br5jiyI/AAAAAAAACwE/1rbC3MO8HYg/s1600/261451877_43c7a2ca70_m.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 160px; FLOAT: left; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5616902458457688866" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-RbTov4oyyYY/TfM_Br5jiyI/AAAAAAAACwE/1rbC3MO8HYg/s320/261451877_43c7a2ca70_m.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;3. Me han alegrado esta mañana de sábado. En ocasiones los perdedores nos complacemos con la noticia de una pequeña victoria en un lugar lejano. Los cines &lt;em&gt;Alamo Drafthouse&lt;/em&gt; me han arrebatado el corazón con su última campaña publicitaria. Estas salas, de las que por lo visto son habituales algunas celebridades de la cinefilia como Quentin Tarantino, tienen a gala la protección del derecho a ver películas en silencio que tienen sus espectadores, de tal manera que el simple hecho de hablar durante la película o encender el móvil reporta la expulsión del recinto sin derecho a devolución del importe de la entrada. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Recientemente, una cliente que encendió el móvil y a la que, como a cualquier otro espectador, se le había avisado reiteradamente de las normas del lugar, fue expulsada de una de las salas. A continuación envió un mensaje de móvil a la empresa para quejarse por lo que consideraba un atropello. La retahíla de insultos y gritos y el nivel intelectual que muestra la indignada moza en su llamada inspiró a los dueños de &lt;em&gt;Álamo Drafthous&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-mbCW7oUH54U/TfM_XxBrAMI/AAAAAAAACws/ZdmfBdwm_rs/s1600/ejected%2Bno%2Brefund.jpg"&gt;&lt;/a&gt;e &lt;/em&gt;para lanzar un video promocional cuya protagonista era, precisamente, la señora en cuestión. El mensaje no puede tener mayor eficacia entre aquellos que, como es mi caso, entramos a un cine con la única pretensión de ver una película en paz sin ser molestados; ninguno querríamos que semejante patana estuviera en un cine junto a nosotros, aprobamos sin dudarlo que la echaran. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-mbCW7oUH54U/TfM_XxBrAMI/AAAAAAAACws/ZdmfBdwm_rs/s1600/ejected%2Bno%2Brefund.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 180px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5616902837791031490" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-mbCW7oUH54U/TfM_XxBrAMI/AAAAAAAACws/ZdmfBdwm_rs/s320/ejected%2Bno%2Brefund.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Al final del video, la empresa explica su filosofía y le da las gracias a la interfecta: "De ninguna manera admitimos que la gente utilice el móvil en nuestras instalaciones. Advertimos insistentemente antes de la película de esto, pero en ocasiones hay clientes que violan las normas, de ahí que saquemos sus culos de nuestros cines. Gracias, mujer anónima, ha sido impresionante."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Voy a dejar a un lado mi educación ilustrada y a ser muy contundente en esto: me produce una profunda repugnancia la gente que me impide ver en silencio las películas en el cine. Si entra usted en un cine y paga siete euros para dedicar el rato a recibir llamadas de móvil o insultar al malo de la película, es que o es usted gilipollas, o es un maleducado, o las dos cosas. Casi siempre que entro en una sala de cine, y en especial los fines de semana, lo hago con temor: miro con desconfianza a los grupos de simpáticas ancianitas que amenazan con pasarse la proyección contándose la película y exhibiendo en público de la manera más impúdica sus estúpidas opiniones sobre el film, o sobre Zp, o sobre sobre la zorra de su nuera, que será una zorra, sí, pero que al menos en ese momento no se dedica a amargarme la vida como la zorra de su suegra. Me pasa lo mismo con los grupos de adolescentes que a poco de entrar ya han desenfundado ese móvil que hace de todo, excepto, sospecho, incrementarles el número de neuronas&lt;em&gt;.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Señores de&lt;em&gt; Alamo Drafthouse&lt;/em&gt;, han llenado de esperanza el corazón de un hombre derrotado: les amo. (El vídeo está en youtube, no se lo pierdan)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-2359513641880737348?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/2359513641880737348/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=2359513641880737348' title='2 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/2359513641880737348'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/2359513641880737348'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/06/1.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-hMu52RjWY4M/TfM_JQavV_I/AAAAAAAACwU/SLBSJoh2Xk8/s72-c/1195754269409marin_retrato_enfermerac3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-7467579169744359452</id><published>2011-06-03T19:35:00.010+02:00</published><updated>2011-06-07T13:35:39.260+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-yH-4GOlu04o/TenKCoKSXoI/AAAAAAAACvg/Urn3srKI6iw/s1600/bronca.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 265px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5614240556983148162" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-yH-4GOlu04o/TenKCoKSXoI/AAAAAAAACvg/Urn3srKI6iw/s320/bronca.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;VIOLENCIAS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;1.No sé si a ustedes les pasa como a mí, pero me asiste de manera creciente la sensación de que el mundo se está volviendo majara. Puede que mi mal sea el típico del paleto, que en cuanto veo a unos tipos haciendo algo que yo no suelo hacer me invade la presunción de que están locos, que es lo que uno suele pensar cuando no entiende algo. Recuerden si no aquello de Obélix, que llama locos a todos los que no comen jabalíes, no beben la cerveza fría o no se divierten soltándoles hostias a los legionarios. También me vale ese chiste del que va por una autopista y avisa a la policía con el móvil de que hay un loco que va en contra dirección, y luego viene otro, y luego otro...Vamos, que resulta ser él y no el mundo el que ha enloquecido. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-bB--CWz21ak/TenKNF6ZecI/AAAAAAAACvw/bLMTHcctj0o/s1600/borja-montoro-la-razon-cope-estan-locos-estos-romanos-federico-jimenez-losantos-cesar-vidal-manzanares.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 199px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5614240736768260546" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-bB--CWz21ak/TenKNF6ZecI/AAAAAAAACvw/bLMTHcctj0o/s320/borja-montoro-la-razon-cope-estan-locos-estos-romanos-federico-jimenez-losantos-cesar-vidal-manzanares.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Es higiénico tomar esta precaución, cualquier psicoanalista lo recomendaría: plantearse que el amenazante desorden exterior que uno percibe no es sino la proyección del caos que se ha ido apoderando de su alma. Una vez le confesé a un amigo psicólogo el profundo malestar que, por aquel entonces, me asaltaba a consecuencia de la aspereza cada vez mayor que detectaba en las relaciones entre los seres humanos, especialmente en la relaciones de los seres humanos conmigo, que soy sin duda uno de los humanos que más me importa. Unos cuantos incidentes en los que yo me sentía víctima inocente de la violencia de otros me convencieron de que la crisis económica o cualquier otra causa propia de los tiempos estaba volviendo a la gente más agresiva y descortés. En un momento dado llegué a pensar que salir a la calle suponía un riesgo considerable, aunque no ignoraba que si obraba en consecuencia y me encastillaba en mi casa podía ser que me pasara algo con los alquilados del séptimo izquierda, bastante aficionados por lo común a insultarse y amenazarse, lanzar enormes cantidades de agua sucia por el balcón o gritar "jodeos, catalanes de mierda" cada vez que alguien le marca un gol al Barça. Mi amigo me sugirió que la violencia que parecía envolverme por todas partes estaba en realidad dentro de mi alma, que era yo el que de alguna forma estaba demasiado cargado de cólera y de ansias de venganza, con lo que si lograba calmarme y darle paz a mi espíritu el peligro exterior desaparecería.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La bronca a gritos que esta semana me propinó una señora en medio de la calle ha reavivado en mí el sentimiento de que mejor me iría si saliera a la calle con una cota de malla. Sí, como la que llevaba el Capitán Trueno, no estoy para metáforas. Al parecer, la simpática señora se equivocó de persona y de situación, no era yo el verdadero destinatario de sus gritos e improperios. Tampoco estoy seguro, dicho sea de paso, que el tipo al que yo suplantaba fuera digno merecedor de tal tormenta de ira, pero, sinceramente, y perdonen por mi cobardía y mi espíritu insolidario, hubiera preferido que fuera él quien se llevara la bronca, pues yo soy de naturaleza más bien sensible y entre gritos me ofusco. Por suerte, no me pasó lo que a un antiguo alumno mío de Talavera de la Reina, que padecía depresión &lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-0syiI1Pegsc/TenKIpEibXI/AAAAAAAACvo/pknFFwvO2Q4/s1600/Capitan_Trueno_31044.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; FLOAT: left; HEIGHT: 222px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5614240660306685298" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-0syiI1Pegsc/TenKIpEibXI/AAAAAAAACvo/pknFFwvO2Q4/s320/Capitan_Trueno_31044.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;y crisis de angustia porque una banda de facinerosos de su barrio le pegaron lo que allí llamaban con aparente calma una "paliza por equivocación". Lo mío de anteayer fue más bien una "bronca por equivocación", que te deja con mucha cara de tonto pero con la nariz entera y los morros intactos. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo siento por mi amigo el psicólogo, pero algunas cosas no me las invento. Es posible que mi subconsciente albergue mucha furia contenida y que no me haya quitado enteramente de la cabeza la enseñanza del solar contiguo al colegio, aquello de que si no estás presto a devolver la primera hostia que te caiga, sucumbirás a la ley de la selva y nadie te respetará, de manera que te caerán nuevos golpes, no te seleccionarán para el equipo y serás invisible para las chorvas. Pero éste es en realidad un planteamiento clásico y fácil de entender. Por contra la violencia que percibo actualmente por doquier se explica, creo, por causas más confusas, y responde a sentimientos vinculados a la incertidumbre, por ejemplo la incapacidad de la gente para proyectar su vida y sus relaciones con un sentido mínimamente lógico y previsible. Es, si se me entiende, una &lt;strong&gt;violencia histérica &lt;/strong&gt;y provocada por la desorientación.&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;¿Cómo reaccionar ante ella? Por supuesto, no desde la misma estúpida histeria. No sulfurarse, no vivir acelerado, no poner cara de atroz desconfianza cada vez que un congénere se me acerca, no negarme a escuchar, no ver al otro como un obstáculo que me ralentiza el paso, no ir por el mundo con el vaso de la paciencia permanentemente goteando...No sé, creo que seguir consignas tan sencillitas es lo más revolucionario que podemos hacer ahora mismo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-ux2MUiI1eX4/TenJ7Agq8fI/AAAAAAAACvQ/8vR7boOXBlI/s1600/carga_policial-580x382.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 210px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5614240426080530930" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-ux2MUiI1eX4/TenJ7Agq8fI/AAAAAAAACvQ/8vR7boOXBlI/s320/carga_policial-580x382.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;2. No es difícil imaginar cuál es la cadena causal que lleva a un suceso tan deleznable como el de los Mossos d´Esquadra arreando porrazos a un grupo de personas indefensas y pacíficas. Un preboste del consistorio decide que las celebraciones de la Champions pueden, en unión de los campamentos del 15-M, formar un cóctel explosivo, asunto sumamente comprometedor en una ciudad que ha sufrido en los últimos años altercados de orden público más que considerables. Se sabe que los acampados van a dificultar el desalojo al estilo Gandhi, es decir, permaneciendo en el suelo y obligando a los agentes a que se los lleven en brazos y de a dos. Como esto es imposible dada la masividad de la resistencia, se decreta la dispersión a porrazos. Todo muy lógico. De una lógica repugnante, diría yo. Se debe vivir muy tranquilo cuando uno está plenamente convencido de que el orden público requiere majar a palos a unos caballeros que molestan. Yo no tengo las cosas tan claras en la vida, por eso no voy con porra por el mundo. Por eso y porque no soy un sádico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Por cierto, los manifestantes tienen razón: violencia es trabajar sin contrato o que el médico sólo tenga tres minutos por paciente. Eso y los porrazos de los Mossos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-seelPPPTFpI/TenJ_G4ApNI/AAAAAAAACvY/ESpKpg8iSEU/s1600/14%2BLA%2BTELE%2BSEGUN%2BFORGES.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 236px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5614240496508511442" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-seelPPPTFpI/TenJ_G4ApNI/AAAAAAAACvY/ESpKpg8iSEU/s320/14%2BLA%2BTELE%2BSEGUN%2BFORGES.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;3. Muchas veces se habla de la conveniencia de legislar contra el cine violento o contra ciertos videojuegos, pues se entiende que algunos crímenes pueden estar directamente vinculados a la intoxicación que producen estos consumos. Soy poco partidario de limitar la libertad de expresión, pero me pregunto qué saldría si dispusiéramos de un aparato que cuantificara con precisión el grado de toxicidad intelectual y moral que emana del consumo de ciertos periódicos, canales televisivos o emisoras radiofónicas. Cuánto odio, cuánto rencor, qué forma de razonar más simplista y mediocre, cuan poco han hecho el amor en la vida o han jugado en la calle estos tipos tan feos, tan fachas y tan desagradables que se dedican a cobrar por insultar a Rubalcaba o a Zapatero. Hay momentos en que no se distingue a un "contertulio" -a cualquier tumulto tabernario le llaman hoy tertulia- de esos hinchas de graderío que se pasan el partido insultando al árbitro. Da igual que el penalty esté bien pitado, estos "analistas" cargados de ira ven el mundo como quieren verlo, o como sus seguidores les piden que lo vean, aunque sólo sea para confirmar que la culpa de sus problemas y fracasos en la vida no lo tienen ellos mismos, sino los socialistas, el grupo Prisa o, como diría Franco, el contubernio judeo-masónico que no cesa en su empeño de socavar la sagrada unidad de la patria.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Gritan e insultan. Siempre. Qué aburrimiento. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-7467579169744359452?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/7467579169744359452/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=7467579169744359452' title='3 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/7467579169744359452'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/7467579169744359452'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/06/violencias.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-yH-4GOlu04o/TenKCoKSXoI/AAAAAAAACvg/Urn3srKI6iw/s72-c/bronca.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-1599401140232792364</id><published>2011-05-28T08:21:00.013+02:00</published><updated>2011-05-28T19:55:18.840+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-oE3u78QfsjA/TeEyqfByigI/AAAAAAAACu8/d74zb3d1ANQ/s1600/alg_woody-allen-midnight-in-paris.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 216px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-oE3u78QfsjA/TeEyqfByigI/AAAAAAAACu8/d74zb3d1ANQ/s320/alg_woody-allen-midnight-in-paris.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5611822316145248770" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;LA EDAD DE ORO&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;No creo estar descerrajando las claves del último relato de Woody Allen si digo que su tema de referencia es el por los psicólogos llamado Síndrome de la Edad de Oro. No tengo ninguna duda de que esta vez Allen ha acertado con su película anual, este &lt;i&gt; Midnight &lt;/i&gt;&lt;i&gt;in Paris &lt;/i&gt;que, como tantas otras veces con este magnífico creador, consigue que la sonrisa, e incluso a veces la carcajada, surja como un destello de inteligencia, algo por lo visto nada común. Esto no es una crítica de cine, sino una reflexión suscitada a propósito de una película, pero debo decir que con Woody me pasa lo mismo que con algunos futbolistas como Albelda o con escritores como Landero, que les quiero tanto que ya únicamente les pido que estén mínimamente a la altura que les convirtió en leyenda ante mis ojos, aunque sólo sea para tener una excusa para seguir queriéndoles. Por eso me alegró ver el otro día esta película; me hizo pensar y me hizo reír a partes iguales, no pediré más, tengo de sobra.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;img src="http://3.bp.blogspot.com/-KpWRAhWpcmc/TeCstau7pRI/AAAAAAAACuc/Re2ZLewxjdU/s320/2268423749_624ce0d71d.jpg" style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 224px;" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5611675031973897490" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es sabido que en Woody Allen la ingente labor creativa -una película cada once meses desde hace más de treinta años es una barbaridad- tiene un sentido terapéutico. Él pretende hacernos creer -a nosotros, y seguramente también a su psicoanalista- que a través de sus películas da forma a sus demonios interiores con la intención de exorcizarlos y que le dejen dormir en paz, pero yo, que tengo lo suficiente de hipocondríaco como para entender la jugada, sé muy bien que lo que verdaderamente busca esta entrega compulsiva al trabajo es resistir con una huida hacia adelante la embestida del peor de los demonios, la incapacidad para soportar la escandalosa idea de que hemos de morir. No sé si recuerdan aquel chiste de la genial &lt;i&gt;Deconstructing Harry:&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;-"&lt;/i&gt;Con los años he llegado a la conclusión de que la frase más hermosa del mundo no es &lt;i&gt;Te amo&lt;/i&gt;, sino esa otra que a veces te dice un médico: &lt;i&gt;El tumor es benigno"&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El Síndrome de la Edad de Oro me parece un síntoma secundario de esa hipocondría, pero bastante menos anómalo de lo que podríamos imaginar a primera vista. Hay una figura muy localizada entre los de mi generación para definir este síndrome. Lo recuerdo de la película &lt;i&gt;Mensaka: &lt;/i&gt;un tipo cercano a la cuarentena se pasa la vida en la década de los noventa soltándole la tabarra a los jóvenes sobre lo bien que se lo pasaban en los años de la Movida:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;-"&lt;/i&gt;La gente se enrollaba con la gente, hablabas con todo el mundo, compartías, la gente era libre... No era como ahora, que sólo hay críos rabiosos"&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Debo reconocer que esa sensación, la de que últimamente sólo ves por ahí "críos rabiosos", o, para ser más exacto, gente rabiosa de muy distintas edades, también me sobreviene con frecuencia. Mi lucidez consiste en que no me paso el día aburriendo al personal hablándole de Arcadias del pasado. Y la razón es bien sencilla: nunca hubo tales arcadias, o para ser más exacto, yo nunca las viví como tales.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es cierto que, como cualquiera que peina alguna cana, tengo cierta tendencia a la melancolía. Soy perfectamente consciente ahora, con la perspectiva del tiempo, de que pasaron por delante mío algunas oportunidades que ya no veré más. Fue, desde luego, un error mío no aprovecharlas, pero sólo ahora sé con certeza que estuvieron ahí, el problema es ese, que sólo lo sé cuando ya es demasiado tarde. Hube de hallarme a mediados de la década de los noventa para envidiar lo que un compañero me dijo una noche, que había bailado en el 82 con Loquillo en el Rockola. De nada serviría intentar rebobinar para recuperar ese tren: aunque algún listo recuperara el Rockola y pusiera a Loquillo a bailar en la pista sería inútil que yo acudiera, no sabría a lo mismo que sabía en el 82, sería de mentira y yo me daría cuenta. Y eso que digo de Loquillo vale para todo lo demás, ustedes ya me entienden.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;img src="http://3.bp.blogspot.com/-Z2cdjz3WfQY/TeCs14qhgnI/AAAAAAAACus/GSQ7pwl1Dp4/s320/rockola2.jpg" style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 224px;" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5611675177447424626" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;¿Fueron los años veinte una época dorada como le gusta pensar al protagonista de &lt;i&gt; Midnight in Paris&lt;/i&gt;? Esa es exactamente la misma pregunta que podríamos hacernos los de mi generación con respecto a "los felices ochenta", y sospecho que obtendríamos la misma respuesta que obtiene en su búsqueda el iluso protagonista de la cinta de Woody Allen: ninguna época es dorada cuando se está viviendo, somos después nosotros quienes proyectamos una mirada encandilada sobre ellas y las convertimos en la leyenda que nunca fueron. Si escucháramos la conversación entre dos jóvenes aventajados del París de los Años Locos en un café de Montmartre, probablemente dirían que la suya era un época apestosa y repleta de mediocridad. Si siguiéramos rebobinando, escucharíamos la letanía de los impresionistas quejándose por el mortal aburrimiento del confuso inicio de siglo, que es probablemente la era que añoraban los chicos melancólicos dos décadas después, seguramente porque nunca vivieron aquellos días que sólo se vuelven luminosos en esa fábrica de distorsión que es la memoria. (Quizá ustedes no sepan, por cierto, que lo de &lt;i&gt;Belle epoque &lt;/i&gt;es un nombre que se le puso después a ese periodo anterior a la Gran Guerra, de manera que jamás sus protagonistas habrían sido capaces de entenderse a sí mismos a partir de ese rótulo que ha quedado para siempre) Y así, llegaríamos hasta el inicio de la Modernidad y el Renacimiento, el tiempo en que sospecho que empezó esta afición a lamentarse por la incapacidad del presente para estar a la altura de nuestras exigencias.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://2.bp.blogspot.com/-_OSwcfWYCT8/TeCspkRxMlI/AAAAAAAACuU/Lx96EJgP2Qc/s320/1163691398_1.jpg" style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 190px; height: 264px;" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5611674965816455762" /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En esta guerra el pasado juega con los dados marcados. "Cuán presto se va el placer, cómo después de acordado da dolor, como a nuestro parecer cualquier tiempo pasado fue mejor", decía Jorge Manrique en las Coplas. Tal y como sucede con otra patología hermana de la anterior, la del Peter Pan, que construye un refugio imaginario de infantilismo desde el que resistir la urgencia de asumir la responsabilidad del adulto, en el Síndrome de la Era Dorada caemos en la misma tentación de la que nacen todas las religiones: mitificar un supuesto estado de pureza, sublimar un pasado que, confeccionado desde el poder de la fabulación, se hace mítico precisamente porque nunca fue como queremos recordarlo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sólo hay un remedio contra este mal, que es a fin de cuentas el de todo melancólico inconsecuente, desmitificar la leyenda de la arcadia pretérita, o mejor, asumir que la única verdadera leyenda digna de tal nombre es la que ahora mismo levantamos, si es que esta estúpida tristeza que nos invade un par de ratos al día a partir de los cuarenta no acaba antes con nosotros. Las excusas con las que en el pasado desperdiciamos tontamente muchos momentos para vivir intensamente y bailar con Loquillo en el Rockola no son muy diferentes de las que ahora nos damos para seguir dejando pasar oportunidades de hacer cosas dignas y hermosas. Hay quienes, con familia y eso que se llama una vida estable, han encontrado la excusa perfecta para quedarse en su sofá dedicándose a poner a parir a cualquier que sale a la palestra para jugarse los morros por algo.  El desafío es insistir en no parecerse a uno de esos tipos. Y eso vale para un adolescente, para un tipo de cuarenta, y para un anciano.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;img src="http://1.bp.blogspot.com/-T20B4tMiGGs/TeE0eR8kqRI/AAAAAAAACvE/y3mnD-nc4x0/s320/Hessel-y-Sampedro.jpg" style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 192px;" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5611824305498532114" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y hablando de ancianos, es curioso que sean personas viejísimas las que -como S.Hessel, autor de &lt;i&gt;Indignaos- &lt;/i&gt;parecen estar inspirando el movimiento 15-M. Se me ocurre pensar que es como en esas casas de las que desaparecen los padres y quedan solos el abuelo y los niños para afrontar las tempestades. Y a veces lo hacen con admirable valor, por cierto. Todo mi escrito no tiene otro objetivo, caballeros, que invitarles a una reflexión: éste -éste y no otro- es el presente, éste es el tiempo que algún día merecerá la pena recordar, esto es posiblemente lo mejor que puede pasarnos y acaso lo más que nos merecemos. No estamos ante el Mayo Francés, ni ante la primavera de Praga, ni ante la dichosa Movida Madrileña... Estamos en el presente, está sucediendo ahora. Ayudémosles a que sea memorable.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-1599401140232792364?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/1599401140232792364/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=1599401140232792364' title='6 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/1599401140232792364'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/1599401140232792364'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/05/la-edad-de-oro-no-creo-estar.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-oE3u78QfsjA/TeEyqfByigI/AAAAAAAACu8/d74zb3d1ANQ/s72-c/alg_woody-allen-midnight-in-paris.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-7687872815017764542</id><published>2011-05-20T18:53:00.013+02:00</published><updated>2011-05-21T08:43:21.878+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-PcAKCbHNW-U/TddXWPZIffI/AAAAAAAACuM/8iyAPGlI-1Q/s1600/man2.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 214px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-PcAKCbHNW-U/TddXWPZIffI/AAAAAAAACuM/8iyAPGlI-1Q/s320/man2.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5609047900513926642" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/--ktI8OiPURg/TddXAJvQ1sI/AAAAAAAACt0/GxIw38zORcM/s1600/20110427190744-direccion-el-roto.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;LOS INDIGNADOS&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"El lunes esto se habrá acabado". Es la opinión de un compañero al que pregunto qué tal fue la cosa la noche anterior, en la que asistió con cierta curiosidad a la asamblea de los manifestantes de Valencia. Tampoco me cuenta demasiado de lo que no me haya enterado esa misma noche a través de la edición virtual de los diarios. Me cuesta entender el mundo a partir de Twitter, cuya lógica entrecortada y urgente me deja siempre sin tiempo para hacerme una idea consistente de casi nada. Los periódicos me resuelven el problema pasando nota casi al minuto de lo que va pasando, con fotos de corresponsales espontáneos incluidas. Ya ven, internet nos está convirtiendo a todos en no se sabe muy bien qué, pero, desde luego, en algo que no éramos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Acierta el compañero? ¿Tienen las movilizaciones la fecha de caducidad pegada a las tiendas de campaña y las pancartas? En ese caso, el entusiasmo de ahora no es sino la promesa de la depresión irremediable que sobrevendrá después. Una vez comprobemos que ni los políticos que les hacen algún que otro guiño van a pasar del palmetazo en la espalda -"ay, qué chicos estos"- y que la revolución queda, como siempre, postergada &lt;i&gt;sine die, &lt;/i&gt;el desánimo cundirá y cada cuál se irá a su casa con el fracaso dibujado en el rostro.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;           &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://1.bp.blogspot.com/--fNGXlKChpw/TddW3R6KLEI/AAAAAAAACtk/nKthcaZFDqA/s320/democracia_real_ya.jpg" style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 191px;" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5609047368613375042" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta visión está probablemente cargada de sentido común, de razones que se han ido fortaleciendo con la experiencia, lo cual incluye también un intenso aroma de amargura y de desánimo respecto al poder de la voluntad humana y, más en concreto, respecto a la tenacidad de los jóvenes. En otras palabras, se cree que el movimiento del 15-M no supera las proporciones de la algarada, cuando no del Botellón puro y duro,  y que sustenta su éxito en el componente de divertimento y juego de socialización que sin duda tiene, lo cual supone que está condenado a extinguirse tan instantáneamente como apareció porque lleva la volatilidad inscrita en lo más profundo de su ADN, si es que hubiera algo profundo en lo que para algunos no es mucho más que una rabieta adolescente que se extiende por puro mimetismo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Indignaos &lt;/i&gt;podría entonces ser entendido como el momento de negación dentro de un proceso de "sociedad líquida", si seguimos la afortunada fórmula de Zygmunt Bauman. Algo así como una subversión líquida, una propuesta sin futuro ni voluntad real de dejar algo tras de sí, una escorrentía cuyas emociones más intensas dejarán su lugar a la melancolía, esa que se apodera de nosotros después de toda orgía que se precie. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todo esta argumentación tiene tanta credibilidad como cualquiera que realice una persona con alma de anciano. Llevo toda la vida escuchando a personas muy mayores y muy escépticas explicar en tono maximalista lo que va a suceder y a qué limbo de ingravidez y olvido van a ir a parar las ilusiones de transformar el mundo. El problema es que parten de un principio equivocado, el de que podemos saber lo que va ocurrir.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://2.bp.blogspot.com/-Kp1uLb_bzL8/TddW7hwqR8I/AAAAAAAACts/0aJzqdr8WoU/s320/1305907257999_VALENCIA.JPG" style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 240px;" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5609047441587980226" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No estoy diciendo que el futuro sea ininteligible. Sólo que es peligroso creer que podemos anticiparnos como oráculos a los acontecimientos porque, caballeros, lo que va a ocurrir no lo sabe nadie.  Y lo más probable es que muchas de las aseveraciones que se hacen respecto a aquello de a dónde nos dirigimos produzcan hilaridad dentro de algún tiempo, cuando resulte que el futuro ya haya llegado.  Es preciso desconfiar del agorero porque quizás no sea tanto que &lt;i&gt;no crea &lt;/i&gt;como que &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;no quiera, &lt;/i&gt;o mejor,  acaso en el fondo tema que los insurrectos venzan. No sé de una sola revolución social que haya triunfado sin que la empresa pareciera inicialmente descabellada, adánica y destinada a morir en el olvido y el desprecio de las masas, la propia inconsistencia de los amotinados o la amenaza del potro y el patíbulo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Consignas abstractas, propuestas inconcretas e irrealizables, aseveraciones de trazo grueso... Se reiteran estas críticas en las últimas horas en relación a la causa que analizamos. Aprendí leyendo a Wittgenstein del peligro de los enunciados que empezaban con un sujeto demasiado generalista. "El mundo", "el Sistema", "la Sociedad", "el Capital"... Son justamente estas entidades tan inaprensibles -metafísicas en toda la extensión de la palabra- las que suelen circular a bajo precio entre los movilizados de estos días. De acuerdo, pero hay algo que me suena a tramposo en esta demanda de concreción y finura intelectual que en las últimas horas se lanza en contra de los amotinados.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Si ustedes entran, por ejemplo, en la página de la organización ATTAC, una de las que no ha dudado desde el principio en impulsar activamente la protesta, probablemente descubran que las frases gruesas que nos llegan de los acampados son la vulgarización de un cuadro ideológico de resistencia tremendamente serio, bien fundamentado y sólidamente apoyado en análisis realizados por gente que no va por el mundo haciendo botellones y pegando alaridos adolescentes. ¿Quieren propuestas? Eliminación por ley de los paraísos fiscales, imposición de la tasa Tobin para las transacciones del capital, supresión y transformación de la actual ley electoral, acoso efectivo a la economía sumergida, fiscalización real de los beneficios de las corporaciones y de las rentas del capital, persecución de las gestiones bancarias irresponsables y de los movimientos especulativos turbios... ¿Quieren que siga?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;img src="http://4.bp.blogspot.com/-36ScesR6cVg/TddXRi7gipI/AAAAAAAACuE/EXHt7SWLk0Q/s320/El_Roto_15M.jpg" style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 266px; height: 320px;" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5609047819859036818" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Adanismo? Miren, yo escucho todos los días las promesas de los políticos que concurren a estas elecciones. Eso sí es adanismo, o lo sería, de no ser porque arranca de un profundo cinismo, el de los estudios de&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; marketing que los partidos encargan a tipos que sin duda están convencidos de ser geniales. Es de esto de lo que la gente, al menos la que se está manifestando, se ha hartado, y me temo que se ha hartado definitivamente. Esta gente no volverá a creer en la democracia representativa tal y como se encarna en el modelo parlamentario español si éste no opta por aplicar una profunda reforma. Y aunque lo haga, va a hacer falta que quienes aún ostentan algún poder político real se acuerden de que los ciudadanos quieren que les solucionen problemas. Porque -no lo olvidemos ni por un momento- lo que de manera más o menos explícita preocupa a los jóvenes que pernoctan ahora mismo en las plazas de cuarenta ciudades españolas no es si el sucesor de Zp va a ser Rubalcaba o Chacón. Lo que de verdad les pasa es que lo que adivinan de su futuro es incierto, incluso tenebroso. Y tienen miedo. Por debajo del maquillaje del divertimento y la ilusión de ser escuchado, lo que hay, más incluso que indignación, es miedo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;img src="http://3.bp.blogspot.com/-BzlJRWJvCCw/TddXJTIEG7I/AAAAAAAACt8/iJg4kMucPlU/s320/Billy%2BElliot.PNG" style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 146px;" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5609047678177778610" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me viene a la memoria una de las escenas finales de &lt;i&gt;Billy Elliot. &lt;/i&gt;"Tengo miedo", dice Billy a su padre, antes de salir en dirección a Londres, donde va a ir a vivir. "No pasa nada, chico", contesta el padre, "...yo también tengo miedo, todos lo tenemos". &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hay momentos en que siento indignación. Cuando se me pasa, descubro que lo que no me abandona es el miedo. Por eso les entiendo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-7687872815017764542?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/7687872815017764542/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=7687872815017764542' title='10 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/7687872815017764542'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/7687872815017764542'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/05/los-indignados-el-lunes-esto-se-habra.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-PcAKCbHNW-U/TddXWPZIffI/AAAAAAAACuM/8iyAPGlI-1Q/s72-c/man2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-850939653775311932</id><published>2011-05-13T18:41:00.009+02:00</published><updated>2011-05-14T18:03:59.070+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-df4OyEh_YEM/Tc6mm4oDqZI/AAAAAAAACtc/NOOVAw8qy8U/s1600/Presidentes%2Bzapatillas%2B-%2B04%2Ba%2BFelipe%2BGonzalez.jpg" onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 320px;" src="http://3.bp.blogspot.com/-df4OyEh_YEM/Tc6mm4oDqZI/AAAAAAAACtc/NOOVAw8qy8U/s320/Presidentes%2Bzapatillas%2B-%2B04%2Ba%2BFelipe%2BGonzalez.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5606601773088483730" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;VOTAR. O NO.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desde que cumplí la mayoría de edad pasé nada menos que dos décadas sin votar. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mi bautizo como votante llegó cuando acababa el Instituto, con aquel asunto tan estrambótico de la entrada en la OTAN. Se trataba nada menos que de un referendum, quizá el procedimiento de participación popular más genuino que se puede dar en una democracia representativa. Estaba lo suficientemente irritado con el partido en el poder en aquel entonces que me pareció que sobraban los motivos para acudir a las urnas y exigirle a Felipe González que nos sacara de lo que, por aquel tiempo, no nos parecía otra cosa que una organización de ejércitos dispuestos a aplastar con las armas cualquier pequeña insurgencia comunista en el mundo. El día en que el No perdió me lo tomé como algo personal. Entendí que el Partido Socialista nos había engañado a todos y que era una cuestión de honor no volver a confiar en unos tipos que, como decía Javier Krahe, hablaban "con lengua de serpiente", pues unos años antes habían hecho formar parte la promesa de abandonar la OTAN de su programa para ganar las elecciones. Yo, como Krahe, fui también "Cuervo Ingenuo", y opté por no volver a firmar la paz con aquel caballero cuya imagen quedó ya en mi memoria por siempre como la encarnación del embuste y la manipulación.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero Felipe no fue el único culpable de mi abstencionismo, que consideraba un abstencionismo activo, pues nunca caí en la torpeza de declararme "apolítico". Cuenta Fernando Savater que los antiguos griegos llamaban &lt;em&gt;idiotés &lt;/em&gt;a aquellos conciudadanos que, ante la urgencia de una &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;asamblea en el ágora, optaban por permanecer recluidos en casa, ocupándose de sus asuntos privados y alegando no sentirse interesados por aquellos encuentros multitudinarios en los que sin duda la gente se dedicaba a reñir y a gritarse. Este error -en cierto modo prestigiado por los textos de Platón, quien denostando la democracia ateniense se vengaba de la Asamblea por haber condenado a su amado Sócrates- responde a una ingenuidad peor que la del Cuervo de Krahe: creer que podemos dejar que los demás ventilen la gestión de lo común y quedarnos tan tranquilos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://4.bp.blogspot.com/-5dE6TKwX6-s/Tc6mh-qkqlI/AAAAAAAACtU/Kj8ubCVRNXo/s320/j%2Bkrahe.jpg" style="text-align: justify;float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 250px; height: 250px; " border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5606601688810302034" /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pues bien, yo nunca me consideré un idiota porque jamás me quedé en mi casa. Entendí que el procedimiento de representación en que se sustanciaba la democracia española estrangulaba la lógica de la participación ciudadana y opté por negarme a formar parte de lo que me parecía un simulacro de poder popular. Por eso, el único día en que renunciaba a mis derechos era justamente el de los comicios. El resto trataba de meterme en toda suerte de líos porque estaba convencido de que la gestión de lo que afecta a la colectividad no debía dejarse en manos de quienes habían convertido la política en una profesión.  No me avergüenzo de aquella postura del joven que fui: luchaba contra el engaño de la partidocracia intentando invadir espacios de poder a los que renunciaban aquellos que, votando cada cuatro años, se confortaban dejando que otros arreglaran los asuntos generales. Yo no era apolítico, en realidad era todo lo contrario.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un día, con motivo de una elecciones universitarias, en las que por cierto yo andaba implicado, entré en un aula con un grupo de compañeros para pedirles que votaran. Debo precisar que nunca he estado en contra de la representación, sino de un modo de representación que, al modo de las organizaciones clásicas, se servía de la retórica representativa para mantener la política separada de los ciudadanos. Pues bien, un tipo al que yo reconocía por formar parte -como yo entonces- de organizaciones de inspiración anarcosindicalista, nos echó una bronca porque estábamos haciendo lo que él denominó "apología del voto". Ya entonces -con todo lo lector de Miguel Bakunin que yo era- me pareció que aquel tipo era un perfecto gilipollas, y que su actitud le hacía sentir ideológicamente puro y digno, pero que aquella soflama tan revolucionaria era la excusa ideal para seguir esquivando sus obligaciones ciudadanas. No critico que no votara, critico que aquel "idiotés" jamás, en todos los años que compartimos pupitre, movió un solo dedo por mejorar la Universidad. Me he encontrado muchas otras veces actitudes de este tipo: el radicalismo como la excusa perfecta para no tener que hacer nada.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No se engañen, sigo pensando que el anarquismo es una fuente de inspiración para la resistencia ante cualquiera de las formas de dominio que continúan diviendo el mundo, mal que nos pese, en explotadores y explotados. No tengo ninguna intención de hacer aquí apología del voto, pero sí quiero explicar por qué voy a votar en las próximas elecciones.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Algunos allegados míos son admirablemente tenaces en su fe en la legitimidad del sistema representativo. No es mi caso. La alta política me ha decepcionado tantas veces que es como si yo mismo me hubiera dado la vuelta: ya no es posible que me sorprenda la corrupción, o que las listas se llenen de personajes grises sin gracia ni talento... ni siquiera que cada vez que el socialismo llegue al poder sea para terminar haciendo más o menos lo mismo que haría la derecha. Alguien, ante esta última evidencia históricamente contrastada en la historia de nuestra joven democracia, me dijo que al menos prefería no ver gobernando a gente tan odiosa como Camps, Costa o Barberá... Y entonces yo me acordé del profundo desagrado que me produce Leire Pajín, y contesté que si era una cuestión de no tener que ver cada día en la tele a personajes detestables, los dos grandes rivales electorales tenían auténticos cracks con los que amenazarnos.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img src="http://2.bp.blogspot.com/-G2_bZa6rIEI/Tc6mN2-2J5I/AAAAAAAACtE/0N-3Y31wIw4/s320/fernando-savater1-1.jpg" style="text-align: justify;float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 202px; height: 320px; " border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5606601343150466962" /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Espero muy poco de los políticos, pero ese pequeño espacio que nos abre el "muy poco" hace que merezca la pena acudir al colegio electoral el 22 de mayo. Es posible que si, gracias a votos como el mío, la izquierda gobierna, vuelva a quedarme con la sensación de que no han tenido la suficiente audacia para poner en práctica aquellas medidas que pueden ayudar a paliar las profundas desigualdades que se abren paso -temo que con fuerza cada vez más incontenible- en nuestra sociedad. Es propia de las organizaciones de izquierda una terrible esquizofrenia entre lo que prometen en sus programas electorales y lo que son capaces de cumplir una vez han alcanzado el poder por el cual nos reclamaban acudir a votar. Pero, al menos, uno se siente en condiciones de reprochárselo, algo imposible respecto a la derecha, la cual actuará sin duda de la manera que todos esperamos que actúe. No es imaginable, por ejemplo, que Francisco Camps gobierne el País Valenciano de manera diferente a como lo ha hecho hasta ahora,  como no lo es que el Ayuntamiento de la capital de dicho territorio cambie su modelo de gestión si sigue gobernándolo Rita Barberá. Si gobierna la izquierda el final de la película puede no ser un happy end, pero sí al menos es un final abierto.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Creo firmemente en el mayor de los principios de la socialdemocracia: la redistribución de la riqueza y la protección de los más débiles. Podemos discutir si el laborismo europeo ha secuestrado ese principio para obtener unos votos cuya exigencia desmerecerá después. Sí, pero &lt;/div&gt;&lt;img src="http://1.bp.blogspot.com/-MZzmiE8TV-o/Tc6ma8QBBPI/AAAAAAAACtM/HNpJnWevBm8/s320/El%2BRoto%2B20081107.png" style="text-align: justify;float: left; margin-top: 0px; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px; margin-left: 0px; cursor: pointer; width: 262px; height: 320px; " border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5606601567902958834" /&gt;no encuentro manera de exigir a nuestros gobernantes el cumplimiento de tal principio si su horizonte es el dinero, los fastos, la corrupción o el desmantelamiento de los servicios públicos, y si sus sentido de la obra social se sustancia en el apoyo a la iglesia católica.&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No me gustan muchas de las cosas que han hecho los dos gobiernos socialistas que ha tenido la nación, y, si pensamos en lo que se nos viene inmediatamente encima, las elecciones autonómicas y municipales, no me siento en condiciones de garantizarme a mí mismo que votarles es lo más adecuado. Sí sé que no quiero una sociedad sometida a la servidumbre de las corporaciones, los especuladores, el odio a los inmigrantes... Una sociedad, en suma, donde las instituciones se hayan debilitado tanto que la condición de ciudadano valga tan poco que ser un "idiotés" ya no sea una elección reprochable, sino el irremediable destino de impotencia en el que todos vivamos sin remedio. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Piénsenlo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/31315460-850939653775311932?l=lacuevadelgigante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/feeds/850939653775311932/comments/default' title='Post Comments'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=31315460&amp;postID=850939653775311932' title='9 Comments'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/850939653775311932'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/31315460/posts/default/850939653775311932'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://lacuevadelgigante.blogspot.com/2011/05/votar.html' title=''/><author><name>David P.Montesinos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/00170971252950457688</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-df4OyEh_YEM/Tc6mm4oDqZI/AAAAAAAACtc/NOOVAw8qy8U/s72-c/Presidentes%2Bzapatillas%2B-%2B04%2Ba%2BFelipe%2BGonzalez.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-31315460.post-6167663676891216266</id><published>2011-05-06T18:47:00.021+02:00</published><updated>2011-05-07T08:46:51.455+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-5HQv9p1vqe8/TcTnB8SLS3I/AAAAAAAACs0/PIHLgdqpmqU/s1600/libertyvalance.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 192px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5603857856903990130" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-5HQv9p1vqe8/TcTnB8SLS3I/AAAAAAAACs0/PIHLgdqpmqU/s320/libertyvalance.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;OBAMA MATÓ &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;A LIBERTY VALANCE&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;El hombre que mató a Liberty Valance. &lt;/em&gt;Muy pocos films -me vienen a la cabeza &lt;em&gt;Ciudadano Kane, &lt;/em&gt;de Orson Welles, o &lt;em&gt;Rocco y sus hermanos, &lt;/em&gt;de Luchino Visconti- han cartografiado tan magistralmente el paisaje de constitución de la identidad colectiva contemporánea. Uno se pregunta quiénes somos, o mejor, cómo hemos llegado a ser lo que somos... Y entonces se encuentra con relatos como éste. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;La película consiste en un flash-back, el relato de un pasado respecto del que los contemporáneos permanecen deliberadamente amnésicos. Cuando, con motivo de la muerte anónima de un tal Tom Doniphon, el anciano Senador Ransom Stoddard regresa a lugar donde empezó todo, Shimbone, un pequeño pueblo del salvaje Oeste, empezamos a saber que muchos años antes él era un joven jurista llegado del Este con la intención de ganarse la vida honradamente. La diligencia en que viaja es atacada por unos bandidos. Cuando intenta proteger a una acompañante, el joven es brutalmente apalizado por el jefe de los cuatreros, un desalmado llamado Liberty Valance que, siempre con su látigo en la mano, tiene aterrorizada en aquella tierra sin leyes a todos excepto a uno: Tom Doniphon, que presume de ser el único tipo más duro que Valance por aquellos dominios.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Poco a poco, el jurista va ganándose el aprecio de los ciudadanos, y en especial de Hallie, con la que Doniphon pretende casarse. Pero en todo momento su obsesión por llevar la ley y el orden a Shimbone tropieza con la brutalidad de Valance, con quien, finalmente, el abogado se ve obligado a batirse pistola en mano. El disparo que libra a las gentes de la comarca de su peor enemigo proviene secretamente de las sombras: es Doniphon quien decide salvar la vida a su rival amoroso, pero la leyenda otorgará para siempre aquel mérito a Stoddard. Con ese gesto, Doniphon perderá a Hallie y desaparecerá en el olvido, mientras que Stoddard quedará eternamente en la memoria como un héroe popular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-ZfDxEo87dyg/TcTnIZ_dCtI/AAAAAAAACs8/aWpOHrMiens/s1600/valance-ford.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 202px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5603857967957740242" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-ZfDxEo87dyg/TcTnIZ_dCtI/AAAAAAAACs8/aWpOHrMiens/s320/valance-ford.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tras relatar por boca del propio Stoddard lo realmente sucedido tantos años atrás, que el anciano anónimo al que están a punto de enterrar es quien verdaderamente salvó al pueblo, los periodistas deciden no incorporar a la rotativa del día siguiente la historia que acaban de escuchar. "Cuando la realidad supera a la leyenda, Senador, es mejor imprimir la leyenda". El espectador, que intuye que lo que presencia es mucho más que un western al uso, se conmueve entonces por la tremenda injusticia que se está cometiendo con uno de esos hombres sobre cuyo cadáver olvidado se construyó la civilización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y volverá a conmoverse, unos segundos después, cuando el viejo Stoddard regrese a la ciudad junto a su esposa Hallie en ese ferrocarril, vector de progreso, por él ha hecho tanto a lo largo de su vida con el fin de convertir aquella tierra salvaje en una región civilizada y próspera. El rostro de ambos apunta al infinito cuando, tras felicitar a un empleado del tren por sus atenciones, escuchará la frase que da sentido a este relato cuyo recuerdo permanente atraviesa mi vida:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;-"No me dé las gracias, Senador Stoddard, lo hacemos todo muy a gusto por el hombre que mató a Liberty Valance"&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pues bien, les cuento todo esto por que en los últimos días no me he quitado de la cabeza esta bellísima película de John Ford. Y creo que sé la razón: el Presidente Obama es el Senador Stoddard y, seguro que ya lo han adivinado, Bin Laden es Liberty Valance. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-9F2cTPLu7Us/TcTknMqxq4I/AAAAAAAACsc/9KQS4ebGqe8/s1600/obama.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 214px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5603855198422412162" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-9F2cTPLu7Us/TcTknMqxq4I/AAAAAAAACsc/9KQS4ebGqe8/s320/obama.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los términos de esta analogía son sencillos. Cuando Barack Obama llegó a la Casa Blanca era difícil no dejarse impregnar por el clima de esperanza que se había extendido en torno a su carismática imagen. Algunos de sus discursos -muy bien analizados por mi amigo Paco Fuster, del que vuelvo a recomendar un p
