Saturday, February 17, 2018

PARKLAND

Sólo una sociedad profundamente enferma puede insistir tanto en no querer ver las evidentes causas de su mal. Los medios conservadores de Norteamérica tienen hoy a bien escarbar en el  perfil psiquiátrico del perturbado que ha cometido la atrocidad del Instituto de Parkland. Nada sobre el trasfondo que hace posible toda esta locura: una cultura ferozmente violenta y paranoica por un lado y, por el otro, el poder colosal del lobbie armamentístico. En cuanto al Presidente Trump, sus declaraciones han estado a la altura de su leyenda: hay que incrementar las medidas de seguridad en los centros escolares. Es un crack, sí. 

En los EEUU se encuentra el cinco por cien de la población mundial, sin embargo contiene más de la mitad de las armas de uso civil del planeta. Están muy locos los yanquis, solemos decir, pero no nos engañemos: ni el odio, ni la venganza ni, obviamente, la demencia, son privativas de Norteamérica. Conozco por nuestros lares a muchas personas -entre otros algunos alumnos o ex alumnos- que si pudieran acceder fácilmente a las armas de fuego convertirían la plácida convivencia de este rincón europeo en un infierno donde viviríamos permanentemente aterrados. 

En Bowling for Columbine, a vueltas con la matanza escolar más terrible de la historia, Michael Moore observaba con melancolía los treinta metros de río que separaban la frontera con Canadá. "¿Qué ocurre en nuestro lado", se preguntaba "...para que la muerte por disparos sea una constante cotidiana y, tan sólo treinta metros más allá, vivan completamente en paz?".

Moore nos invita a contemplar el manicomio nacional, que se presenta curiosamente sonriente y eufórico, como suele pasar por cierto con los negocios más infames del capitalismo. Aparecen spots con rubias monísimas y recauchutadas que empuñan con mirada lasciva la recortada que van a venderte. En un banco del Medio Oeste te regalan un rifle sólo por abrirte una cuenta. 

Pues bien, las estadísticas demuestran que después de cada acontecimiento como el de Columbine o Parkland se incrementa notablemente la venta de armas. Hay que defenderse de los malos, claro. Y, por cierto, ¿quiénes son los malos? Para Nikolas Cruz eran sus compañeros de escuela y sus profesores, por eso los acribilló. No parece que el origen hispano de su apellido le creara grandes dudas cuando se adiestró como asesino con grupos paramilitares de supremacistas blancos. 

Ténganlo claro, esto no va a parar. Veremos cuántos caen la próxima vez.   

4 comments:

Anonymous said...

Después de tantos años no tiene sentido ocultarse tras un “folio” semanal. Tan solo dura unos minutos, el sentimiento es de poder total, puedes estar hundido y sometido por muchas circunstancias, sin embargo encuentras una puerta que solo puedes abrir tú. Tres días en coma, traslado a la planta psiquiátrica del hospital GH. Protocolo anti suicidio (5 días durmiendo atado con un celador del tamaño de un mamut controlando tus movimientos donde miras.

¿Qué hay allí? Gentes normales (en su mayoría) que han enfermado por el sistema o en cualquier caso, en dentro de el, que se hacen daño así mismos o pierden el control cuando se percatan de que no funcionan en el mundo o viceversa.

Tuve una conversación con unos internos (digamos, la pandilla)Fernando, un coronel de la marina, letrado, sumiso, con un miedo al mundo que alucinas, una cultura fuera del alcance del 99,9% de la humanidad, estaba allí por temas de alcohol. Rafa… un cirujano que entró con una depresión tal, que incluso dejó de fumar por no salir de la cama. Carlos, músico de estudio que ha tocado con bandas de primer nivel mundial (le he visto en videos, por eso sé que no miente) TLP. Ana, guía turística en la india, un día dejó de comer, en el hospital pesaba 22 kilos (pacté con ella pasarle mi merienda a cambio de fumarme su cigarro matutino)

La conversación fue sobre qué pasaría si en España, incluso en Europa se pudiesen comprar armas con tanta facilidad como en USA, la conclusión fue, que las matanzas serían diarias, los ajustes de cuentas serían algo cotidiano. ¿Qué pasaría si catalanes, vascos, gallegos, andaluces, valencianos etc. fueran pueblos armados? Simples reuniones de vecinos.
Estamos desajustados y sigue sin resolverse el conflicto entre individuo y sociedad, existen demasiados agujeros en el sistema. Dicen que para el 2025 la primera causa de muerte será la depresión o sus derivados. Gentes que se quedan en la cama dejándose morir… si tuviesen la oportunidad a quien se llevarían por delante¿?. También hablamos sobre ética, Kant quedó bastante mal parado en tanto llegamos a un consenso sobre la ficción que supone filosofar para diseñar “otra raza” (no estará de acuerdo, por supuesto)

Un mes (más o menos) y reinsertado de nuevo en la sociedad, pero aquello que me llevó a abrir esa puerta sigue sin respuesta. Espero que nunca permitan la venta de armas de fuego en este continente (el que tiene el record de muertos por guerras de todo el planeta)

MA

David P.Montesinos said...

Debo reconocer que me ha dejado anonadado, sin respuesta,de hecho llevo un día pensando en qué decirle y considerando que mis palabras serían inútiles. Los momentos en que me ha asomado a la depresión me parecieron espantosos, uno llega de verdad a creer que no sale, que el cielo entero ha caído a plomo sobre su cabeza.

No sé si me atribuye lo de "diseñar otra raza", no pretendo tal cosa. Yo sólo pretendo oír jazz en mi casa y ver los domingos al Valencia.

Hermoso relato. Y muy duro.

Anonymous said...

En absoluto! Piense en un grupo de “locos” (es más fácil decirlo así que especificar) hablando de sociología y llegando al imperativo categórico moral que como es previsible termina retorciendo a Kant, más que nada porque el filósofo del grupo nos mandó a tomar viento cuando le intentamos sonsacar algo que iluminase nuestra charla.

Lo de que “no estará de acuerdo” es simplemente porque sé que usted es un devoto de Kant y como vera, los no iniciados podemos llegar a conclusiones tan absurdas como esa: filosofía para un ser humano tan distinto al actual (y un sistema) que tal vez sea solo aplicable para una humanidad distinta.

Una cosa que no dejé clara en mi anterior intervención; la mayoría de los que estamos/estuvimos allí (al menos los que yo he conocido) son gentes que no solo rechazarían un arma, estoy convencido de que desdeñarían cualquier tipo de poder sobre otro ser humano.

Junto con la lista de pelis que le estoy preparando, le iré añadiendo algunas anécdotas de la 5ª planta (si no le parece mal) -no piense que lo haré como terapia-

MA

David P.Montesinos said...

No pensé que fueran devotos de las armas, creo que en eso le entendí bien. Respecto a Kant, no soy exactamente devoto de Kant, en realidad lo soy de pensadores muchos más dispersos e insolentes que él. Digamos que he llegado a Kant por convergencia, no es una predilección personal, es la Razón en su estado más maduro posible.