Tuesday, April 15, 2008











INTERNET: ÁGORA CONTEMPORÁNEA *


En la Grecia antigua existía un lugar de reunión cuya finalidad era la de exponer los problemas del pueblo en una especie de asamblea y proponer soluciones. Este lugar de discusión era el ágora. Hoy en día, debido a la globalización y a que los medios de comunicación hacen de este planeta una pequeña bola de cristal, podemos tener las mismas discusiones que mantenían ocupados a los políticos griegos en nuestra propia habitación. Con sólo enchufar el ordenador a la línea de teléfono, podemos disponer de un compañero que esté dispuesto a mantener una conversación acerca de los asuntos que más le preocupen.






En estos coloquios una persona presenta un tema y opina sobre él. Entonces empieza a aparecer gente, puede que al momento, puede que otro día, y opina al respecto de lo dicho en primera instancia. Dichos coloquios pueden llevarse a cabo en blogs, chats, o salones de conversación virtuales. Todos estos rincones de la red se podrían denominar como “ágora contemporánea” pues, aunque no sirven para solucionar los problemas del pueblo, son utilizados para debatir acerca de la actualidad.


En la mayoría de los casos la gente recurre a crearse ese espacio personal, íntimo, pero expuesto al público, para expresar unos sentimientos sin riesgo de ofender a nadie y en caso de hacerlo, poder abrir un debate interesante. Un lugar de reflexión donde el creador es el que decide quién entra y quién se queda fuera. Además, el poder escribir de manera anónima le permite a uno decir lo que realmente piensa sin miedo a las posibles represalias.


Algunos de estos blogs son creados por amigos con ganas de escribir, simplemente, e invitan a la gente a entrar en sus conversaciones, cuya temática puede cambiar de un día para otro. Tengo entendido que los temas más demandados por el momento son el sexo, las drogas, el alcohol y la política. Muchas veces con el fin de informarse y otras por pura curiosidad.





Así pues, yo diría que Internet es el gran estandarte de la modernidad, el símbolo de la nueva era informática en la que vivimos y a la cual no es fácil aferrarse. Internet puede ser, como hemos visto, un alivio para aquellos que necesiten desahogarse, un lugar de reflexión sobre uno mismo, sobre el mundo. La red esconde numerosas puertas que sólo pueden ser abiertas con palabras. Ya hablaba Roberto Pettinato (periodista argentino) de esto: “Nunca subestimes el poder de las palabras para aliviar y reconciliar las relaciones”, pues sólo con palabras moveremos el mundo, digo yo.

Pero todo esto tiene unos antecedentes. Todo esto no es más que la consecuencia de una serie de hechos que nos han conducido hasta el día de hoy. No hay que olvidar a todas esas personas que dieron su vida por que hoy nosotros podamos expresarnos libremente, ejercer el derecho a voto o cobrar un salario mínimo garantizado. Hay que agradecer a todas esas personas que, aunque algunos intentaron hacerlas callar, no se quedaron mudas ante las injusticias a las que estaban sometidas. Por lo tanto hoy les digo, ejerciendo mi derecho a la libertad de expresión, ¡gracias!.




Carles Sanchis Lorenzo
2º BAT.




*Por distintas razones, he considerado que Carlos Sanchis, alumno de 2º del Bachillerato de Humanidades era la persona adecuada para redactar el contenido del blog de esta semana. El resultado es el que habéis leído, que apenas ha requerido, por cierto, mínimas correcciones estilísticas por mi parte.







10 comments:

Anonymous said...

No voy a entrar a valorar el artículo más allá de la evidencia de que se trata de una exposición sintética, seria y rigurosamente organizada.

Coincido la mayoría de puntos, pero hay alguna cuestión que no solo no comparto sino que me crea incluso cierta preocupación. Es la referente al anonimato. En su momento, la publicidad que nos incitaba a todos a creer que en cuestión de pocos años la red formaría parte esencial de la vida de las personas -y ciertamente no se equivocaron- se jugaba con la idea de que uno podía cambiar a placer de identidad gracias a Internet. Formatos como Second Live y el uso cotidiano de nicks en cualquier parte, incluso la posibilidad de suplantar el nombre de otra persona haciéndose pasar por ella, son vistas por muchas personas como posibilidades sumamente sugestivas. A mí no me lo parecen. Me quedé en Gutemberg, no sé si Internet me está transformando, pero sospecho que soy ya demasiado mayor para que el Señor Gates y compañía me conviertan en un mutante. Firmo lo que escribo, lo he hecho siempre. No estamos en una dictadura, gracias a Dios. Uno puede, es más, "debe", responsabilizarse de sus opiniones, asumir las consecuencias de lo que dice. No entiendo por qué hay quien interviene sistemáticamente en ciertos foros internáuticos -el de mi admirado Justo Serna me parece un buen ejemplo- desde la cobarde comodidad del anonimato. Si temo que alguien me ataque por lo que digo, lo que debo hacer no es esconder la mano tras lanzar la piedra, lo que debo hacer es callarme o ponerle agallas a la cosa y asumir que lo que decimos nos puede granjear hostilidades. La otra actitud me parece cobarde. Creo que el anonimato abarata los insultos, las amenazas y las calumnias. No temo ser insultado -en todo caso sí temo que se aproveche el anonimato para insultar a terceras personas que lo merecen aún menos que yo- pero me produce una enorme frustración profesional no conseguir que mis alumnos se conviertan en verdaderos adultos, es decir, en ciudadanos de la polis capaz de habitar el ágora.

Gracias y felicidades por el artículo. David Montesinos.

Carlos said...

No se, me parece demasiado normal, ¿No?
Vamos, que no ha dicho nada nuevo, y encima lo ha tratado todo de una manera muy superficial.

Yo, como han apuntado por arriba, tambien creia conveniente tratar el este de suplantar identidades y tal, le daria un poco de sentido, y morbo, a la redacción, oye.

Por cierto yo con tantos "anonymous" me lio, podriais poner vuestro nombre, que no pasa nada. Si os llamais Antonio poneis Antonio, si os llamais Ricardo poneis Ricardo... xd

Anonymous said...

Carlos, estoy ardiendo en deseos porque exhibas tus virtudes literarias, pero, sinceramente, os creía después de años de compartir aula mucho menos dados a expresar vuestras ideas de lo que me estáis demostrando últimamente. No sé qué tiene este aparatito, no sé por qué acudís a internet como quien va al hogar donde se siente cómodo y protegido. Internet no es la Tierra Prometida. Solo se debe llegar allí desde Gutemberg, es decir, desde la palabra pre-electrónica... cualquier otra cosa me da miedo. Y hablando de Gutemberg, me han encargado otro artículo para la revista del instituto, por cierto una de las cosas más bonitas que ocurren en el centro desde que lo parieron. ¿Te animas? David

Carlos said...

Claro, yo mismo la haré, pero que sepas que no soy, ni muchisimo menos, el más adecuado para escribirla.

Despues de darle a "Publish your comment" me arrpentiré de haber aceptado, pero...

Igualmente preferiría escribir sobre algo que realmente dominara y que me gustase, pero para eso ya están los blogs, supongo.

Tobías said...

Para quienes son audaces Internet es una excelente plataforma de promoción personal y profesional, puede llegar a ser incluso un gran negocio. Es conocimiento y poder y quien tiene el conocimiento, quien recibe más información y más rápidamente es quien posee el poder en nuestro mundo globalizado.

Yo mismo he asistido últimamente a auténticas batallas por mantener esas posiciones de poder y a vergonzosos silencios cómplices mientras se estaban pisoteando derechos, y todo por mantener una pequeña posición de privilegio que asegura promoción y medro.

También pertenezco a Guttemberg, mis conocimientos se los debo a la letra impresa y no a la red. Llegué a considerar, casi con mentalidad medieval, que la informática y el ciberespacio eran criaturas del diablo. Ya no pienso así, son instrumentos de conocimiento, nuevas ventajas que nos ofrece el progreso técnico, sí, ¿por qué no? un nuevo marco de discusión y debate en el que todo el mundo puede participar. Pero no es o no debería ser una especie de campo de Agramante donde todos pelean y riñen con todos de manera impune. Hay que marcar unas reglas éticas que deben ser respetadas, de nuevo la lucha por una razón guiada por la virtud para evitar los desastres del mundo tecnificado. Y considero la primera y principal la capacidad para asumir responsabilidades por lo que uno dice, la decisión irrevocable por defender nuestras posiciones con dignidad respetando el derecho del otro a discrepar.

Anonymous said...

En primer lugar, felicitar a Carlos por esta interesante entrada. Espero que nos sirva a todos - y sobre todo a él mismo - para aplicarnos lo de la libertad de expresión y lo del respeto por los demás, por sus opiniones y por su vida personal.

Dicho esto, hay un par de cosas de tu artículo que no acabo de comprender, que no acabo de compartir. En un momento del texto dices: "En la mayoría de los casos la gente recurre a crearse ese espacio personal, íntimo, pero expuesto al público, para expresar unos sentimientos sin riesgo de ofender a nadie y en caso de hacerlo, poder abrir un debate interesante".

No entiendo esto. O es un lapsus que has tenido o es fruto de tu precoz edad o experiencia. Te lo digo por lo que dices cuando afirmas que en caso de ofender a alguién, esto se hace para abrir un debate interesante. Amigo Carlos, convendrás conmigo que la de ofender a alguién no es la mejor forma para invitarle a un debate. Al menos en mi caso, si alguien me ofende de entrada y me falta al respeto, no inicio con el un debate para que me siga faltando. Lo único que uno puede hacer cuando le ofenden es, o bien devolver el insulto y iniciar una bronca, o bien lo que hace la mayoría, pasar olímpicamente del tema y centrarse en cosas más importantes.

Por otra parte, tratas un clásico en el mundo de Internet como es el de la libertad que da el anonimato. Dices: "el poder escribir de manera anónima le permite a uno decir lo que realmente piensa sin miedo a las posibles represalias". Vuelvo a disentir contigo Carlos. Yo llevo tiempo participando en blogs y otros medios firmando siempre con mi nombre y nadie ha tomado represalias conmigo por expresarme. Eso amigo Carlos pertenece a otro tiempo. Mal andamos si gente como tu - que sólo tienes 18 o 19 años - que sólo conoce las dictaduras por haberlas estudiado en los libros, ya tiene miedo de decir lo que piensa. Yo creo que te puedes expresar como tede la gana, siempre de los límites de la educación y el respeto a las opiniones de los demás. El uso del nick - sobre el cual yo he discutido mucho con David y otras personas - a mi sólo me parece un sintoma de cobardía. Si se hace por vergüenza y sin ninguna mala intención lo acepto aunque tampoco lo comparta. Sin embargo, si se hace con la intención de insultar y calumniar - como de hecho sucede en el 90% de los casos -, me parece un acto irresponsable y cobarde. Sobre el tema este del uso del nick te recomiendo Carlos, la lectura de un articulo que escribió J.Serna hace unos años, en el que explica muy bien esto que te decía:
http://www.elpais.com/articulo/elpepiautval/20041019elpval_6/Tes/%C2%BFHay%20alguien%20ah%C3%AD

Esto es todo por mi parte. Enhorabuena una vez más a Carlos y decirle que con respeto y buenas maneras siempre llegarás más lejos.

Pienso que últimamente los alumnos de David - sorprendentemente como él dice - os estais prodigando de forma inusitada en este medio. Por una parte me parece genial que se renueve la gente que aquí opina, pero por otra parte, os ruego que no os tomeis el hecho de que el autor del blog sea un profesor vuestro para traer vuestras posibles quejas o inquinas personales aquí. Miradlo por el otro sentido y pensad que esto es un medio libre, donde nadie os va a evaluar con notas, sino que simplemente se os tendrá en cuenta como uno más, sea cual sea vuestro nombre, edad o estudios. Aprovechaos de eso si quereis participar.

Una saludo de mi parte para todos los lectores deeste blog y en especial, para los alumnos de David. !Ah, y suerte con la selectividad!

Paco Fuster

Anonymous said...

Fantástico, Mr Fuster, y gracias.

David.

albapitu said...

Para empezar muy bien el texto, me gusta como enlaza internet con la libertad de expresión...

Respecto a lo que se ha dicho de utilizar el anonimato por miedo, hay que decir que a veces si hablas corres peligro, tal vez si no tienes datos en tu pagina o firmas en un sitio que nada saben de ti no hay problema, pero en el caso de que puedan sacar algo de información si que pueden ir a por ti, y no lo digo por decir simplemente porque esto es así, con el blog no tanto, pero entrar a algún fotolog y veréis como esta la cosa sobretodo políticamente hablando. Pero precisamente si esta red nos permite expresarnos y que la gente lea nuestras ideas, porque ser simplemente un anónimo? porque esconderse?....

Un saludo...

Carlos said...

Para paco fuster:

El Carlos que ha hecho la redacción y yo somos personas diferentes, y creo que él no leerá tu comentario así que, si no te importa, se lo transmitiré en persona porque ciertamente se ha equivocado.

Un saludo.

Anonymous said...

Para Carlos (el de los comentarios):

Me encantaría que le trasladaras al otro Carlos (al autor de la entrada) mi comentario. De todas formas, también me gustaría que leyera todos los comentarios - no sólo el mio, que tu amablemente le trasladarás - que aquí se han hecho en torno a su entrada (ya no digo que los conteste uno por uno, simplemente que los lea). Es lo mínimo que le supone al autor - aunque sea de forma coyuntural - de un blog, el interés por lo que escribe la gente que tiene la deferencia de dedicar su tiempo a leerte y dedicar aún más tiempo a escribir algo.

Gracias de nuevo Carlos y un saludo,

Paco Fuster